Pérez Becerril y el fraude de la Estela de Luz

El pasado 20 de febrero se dio a conocer el Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2011 hecho por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), que muestra las irregularidades y corrupción en la construcción de la “Estela de Luz”, de la que Proceso dio cuenta en su momento.

El arquitecto César Pérez Becerril, creador del proyecto original, expresó su beneplácito al respecto.

En el dictamen de la ASF se señalan, entre varias situaciones, el fraude que significa haber duplicado el costo del acero utilizado para las columnas o cambiar el tipo de cuarzo comprado originalmente, los favoritismos para contratar a GUTSA al obtener la licitación de la obra, así como una serie de retrasos e incumplimientos que finalmente elevaron el costo de la obra de 393 millones de pesos a mil 312 millones, hechos que este semanario reportó en forma explícita a través de varios reportajes (Proceso 1812, 1835, 1836 y 1837).

El monumento se inauguró con casi dos años de retraso, el 7 de enero de 2012, aunque debía estar listo el 15 de septiembre de 2010 con motivo del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución.

La estela, dijo el arquitecto, quien ganó la licitación del Proyecto Monumento Conmemorativo del Bicentenario pero quedó al margen de la dirección arquitectónica, “fue realizada en beneficio de una pandilla amparada en cargos públicos”, según se lee al inicio de un texto enviado a petición de Proceso y entregado mediante su representante legal José María Cortés:

“Cabe destacar la labor de investigación realizada por la ASF así como el esfuerzo por descubrir la verdad y la valentía que significa destapar la cloaca que cubre la corrupción del gobierno de Felipe Calderón.

“Se identificó claramente la colusión de autoridades para beneficiar a la empresa GUTSA.

“Se triplicaron los costos con la única justificación de repartirse el dinero entre diversos actores de la Secretaría de Educación, INEHRM (Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México), III Servicios, Fideicomiso del Bicentenario, entre otros.”

Además de reiterar que la “Estela de Luz” no se realizó conforme a las directrices señaladas en su proyecto original, que se le marginó de este mismo proyecto y que quedó pendiente la realización de la “Plaza Cívica” que cubriría el Circuito Interior, la que a su juicio recompondría el tejido urbano de la zona alcanzando una superficie de 35 mil metros cuadrados, sentenció que “únicamente se llevó a cabo 13% del proyecto original”. Detalló sobre ese tema:

“Esperamos que nuestro reclamo culmine en el juicio y rendimiento de cuentas de los culpables, así como en la devolución del dinero por parte de GUTSA, III Servicios, INEHRM y demás responsables del ilícito.”

Y finalizó:

“Solicitamos una disculpa pública para el arquitecto César Pérez Becerril. Pedimos que se retome el espíritu original del proyecto como un espacio cívico, conmemorativo y de reflexión nacional.”

“Por último, anhelamos que estos resultados sean el punto de partida para alcanzar la justicia que tanto necesita México en estos momentos, en tanto existe un reclamo generalizado para poner fin a la impunidad, el despilfarro y el abuso de las autoridades.”