Vandalismo en el Munal

Señor director:

 

En relación con el texto de Blanca González Rosas, titulado Vandalismo en el Munal, publicado en la edición 1892 de Proceso, considero indispensable hacer las siguientes precisiones, para informar a los lectores de este prestigiado semanario.

En el Museo Nacional de Arte (Munal) no hay actos vandálicos, lejos de eso, hay una intensa labor de investigación, difusión y conservación de su acervo y del inmueble que lo resguarda. Con la creación del Centro de Información y con el desarrollo de los proyectos Catálogo en línea, Preservación de las colecciones y Conservación del inmueble, se ha logrado contribuir a un mayor conocimiento de las obras, como parte del patrimonio de todos los mexicanos, así como a su revaloración individual.

Obedeciendo los lineamientos del Instituto Nacional de Bellas Artes, el Munal mantiene una estricta política de conservación, con reconocimiento internacional. La obra de Félix Parra, Fray Bartolomé de las Casas, a la que se refiere la periodista, presenta efectivamente un orificio de cinco milímetros, que no fue causado por alguna agresión a la obra; el diagnóstico de conservación asienta que se trata de un desprendimiento y que la materia en torno permanece estable. Su restauración está programada para este mismo mes en el Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Inmueble (Cencropam) del INBA, donde en estos momentos se atienden muchas otras obras del acervo, previamente programadas. La obra continúa expuesta debido a que, según el protocolo de conservación, no conviene retirarla sino hasta el momento de enviarla a restauración.

Por otra parte, la apreciación de Blanca González sobre el calentamiento que producen los focos de la instalación del artista Gandalf Gavan es imprecisa, pues se trata de luz fría que tiene emanaciones poco significativas. El museo cuenta con equipos móviles de medición de temperatura, humedad relativa y luxes que permiten diagnosticar no sólo las participaciones artísticas con nuevas tecnologías, sino las instalaciones museográficas y las medidas ambientales para la conservación del acervo.

Finalmente hago del conocimiento de sus lectores que además de las labores de investigación y conservación, el Munal desarrolla una intensa actividad de difusión, entre cuyos logros más destacados está el hecho de tener a disposición de cualquier persona la totalidad de su acervo en línea, a través de la red.

 

Atentamente

Miguel Fernández Félix

Director del Museo Nacional de Arte

Instituto Nacional de Bellas Artes

 

Respuesta de la columnista

 

Señor director:

 

Si bien el señor Miguel Fernández Félix describe las actividades que realiza el Museo Nacional de Arte (Munal), e informa sobre lo que posiblemente no sucedió en el recinto, su texto omite explicar a la opinión pública las causas que ocasionaron el deterioro de la pintura en cuestión de Félix Parra y que inciden en las condiciones y procedimientos de conservación, seguridad y curaduría del Munal.

Si la perforación perfectamente redonda y centrada en el ojo cerrado del indígena no fue un acto vandálico –a simple vista parece realizada con un objeto punzante y redondo como un lápiz–, las condiciones de conservación y el desempeño del área curatorial del museo son cuestionables ya que el daño es muy severo. Como el diagnóstico del desprendimiento también genera dudas –el desprendimiento de capas pictóricas hubiera dejado restos del soporte y el desprendimiento de hilos es provocado por condiciones ambientales inadecuadas–, es indispensable que Fernández Félix haga públicos varios documentos: el acta de hechos, el dictamen del estado de conservación, el protocolo de conservación del Munal y el resultado de la revisión de los videos de las cámaras de seguridad.

Con respecto a la instalación lumínica de Gandalf Gavan, además de precisar el nivel de luxes al que están expuestas las pinturas virreinales, sería conveniente que se publicara el diagnóstico sobre la radiación ultravioleta que emiten las luces neón de la instalación, ya que pueden ocasionar reacciones químicas en los materiales pictóricos.

 

Atentamente

Blanca González Rosas