Reclama justicia tras el secuestro y muerte de un hijo

Señor director:

 

Mucho agradeceré que sea publicada la siguiente carta dirigida a Enrique Peña Nieto, presidente de México; Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, y Jesús Murillo Karam, procurador general de la República.

El que suscribe, Alberto Butrón Delgado, solicita de manera atenta su intervención para que se haga justicia en el caso del secuestro y asesinato de mi hijo, Misael Butrón García, ingeniero de 29 años de edad.

Misael salió a las 17:45 horas del pasado 17 de noviembre de Pachuca, Hidalgo –ciudad en la que residía por motivos de trabajo–, con destino a la cabecera municipal de Huayacocotla, Veracruz, donde vive su familia. Conducía su vehículo marca Audi, tipo A4, modelo 2002, placas MJX-7135.

Aproximadamente a las 22:00 horas de ese día recibí una llamada telefónica. Era Misael. Me dijo que lo habían secuestrado. Inmediatamente el secuestrador le arrebató el celular y me dijo que tenía a mi hijo. Me exigió 8 millones de pesos para liberarlo. Me advirtió que no diera aviso a las autoridades ya que, afirmó, él y su grupo las tenían compradas. Media hora después, el secuestrador volvió a llamar. Me preguntó: “¿Vamos a negociar o no?”. Le contesté que sí, pero que no tenía esa cantidad de dinero. Me pidió entonces 5 millones de pesos. Le dije que tampoco podía reunir ese monto. Colgó.

Mis familiares y yo nos comunicamos a la Oficina de Antisecuestros de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), la cual envió a dos oficiales “expertos” en negociación de secuestros. Éstos pidieron que no se hiciera gestión alguna ante otra instancia. Aseguraron que liberarían a mi hijo con vida por medio de una negociación pacífica.

Hubo dos llamadas más: el 19 y el 26 de noviembre. En ambas el secuestrador insistió: “¿Ya tienes listo mi dinero?”. En la última llamada me dijo: “Desde el jueves (22 de noviembre) ya le hicimos daño a tu hijo”.

Informé de esto último a los oficiales de la SEIDO. Aseguraron que era una mentira; una estrategia de los secuestradores para aumentar la presión. Explicaron que era necesario esperar la siguiente llamada, la cual jamás llegó. Debo aclarar que seguimos las instrucciones de dichos oficiales, pero que en realidad éstos no actuaron; tampoco nos informaron si ellos u otros funcionarios de esa dependencia estaban realizando una investigación paralela al proceso de negociación para ubicar el paradero de mi hijo y para identificar a los responsables del secuestro, a pesar de que desde el 17 de noviembre la SEIDO abrió la averiguación previa correspondiente.

El 7 de diciembre, la policía del estado de Veracruz encontró el cuerpo de mi hijo en el paraje denominado Jarillas, en el estado de Veracruz. Su rostro estaba irreconocible debido a los golpes que recibió. Lo identificamos por la vestimenta y por sus señas particulares.

Por lo antes expuesto, exijo que se esclarezca el secuestro y homicidio de mi hijo Misael Butrón García; que se lleve ante la justicia a los responsables del crimen cometido en su contra; que las autoridades establezcan medidas para garantizar mi seguridad y la de mi familia, así como la de los habitantes del municipio de Huayacocotla, quienes viven a merced de la delincuencia y en estado de zozobra.

 

Atentamente

Alberto Butrón Delgado