De acuerdo con las directrices de Mario Vázquez Raña, su pupilo Felipe El Tibio Muñoz, presidente de la Comisión de Juventud y Deporte de la Cámara de Diputados, presentó una iniciativa de ley que pretende apoderarse de cualquier instancia que le haga sombra al Comité Olímpico Mexicano (COM), en su propósito por adueñarse del deporte en México. Esta es la opinión del titular de la Codeme, Alonso Pérez, quien anuncia que dará la batalla legal para impedir que la mafia del comité se salga con la suya.
Mediante una iniciativa que contraviene disposiciones constitucionales y leyes secundarias que violentan garantías conferidas a particulares y quebrantan ordenamientos de la Administración Pública Federal, el presidente de la Comisión de Juventud y Deporte de la Cámara de Diputados, Felipe El Tibio Muñoz, pretende imponer una nueva Ley de Cultura Física y Deporte.
Con este nuevo ordenamiento Muñoz se propone eliminar a dos instituciones que le han propinado reveses importantes: la Confederación Deportiva Mexicana (Codeme), dirigida por su acérrimo rival Alonso Pérez González, así como la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte (CAAD), considerada el máximo tribunal de justicia deportiva en el país. Esta última se convertiría en una Comisión de Justicia Deportiva.
Cuando Muñoz presidió la Codeme, en el sexenio de Ernesto Zedillo, enfrentó problemas de índole administrativa que derivaron en dos inhabilitaciones por parte de la Secretaría de la Función Pública, que aún se mantienen vigentes. Esto puede constatarse en el portal de esta dependencia, dentro del Registro de Servidores Públicos Sancionados.
El proyecto de iniciativa de ley propone que la Codeme sea sustituida por el Órgano de Vigilancia, Control y Evaluación de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade). Esta entidad supervisará el cumplimiento de las disposiciones legales, así como de las reglamentarias, administrativas y de política general y sectorial que emita el Ejecutivo federal o sus dependencias. También cuidará la instrumentación y funcionamiento de los sistemas de programación y presupuesto de la Conade, a fin de que este organismo conduzca sus actividades conforme al programa sectorial correspondiente, entre otras atribuciones.
En la propuesta impulsada por Muñoz se plantea que desaparezca la llamada Comisión Tripartita, entidad que tradicionalmente le ha resultado molesta al COM y a la que se le impide participar en la integración de las delegaciones deportivas nacionales que participan en eventos internacionales, como Juegos Centroamericanos, Juegos Panamericanos y Olímpicos.
La actual Ley de Cultura Física y Deporte establece que esas facultades les corresponden, conjuntamente, a los tres organismos rectores del deporte aficionado: la Conade, la Codeme y el propio COM.
Sin embargo, la iniciativa de ley, en la fracción VI del artículo 22, relativo a las atribuciones y obligaciones de la Conade, plantea que a esta comisión le corresponderá: “Establecer los lineamientos para la participación de los deportistas en cualquier clase de competencias nacionales e internacionales, sin contravenir lo dispuesto por las reglas internacionales. Tratándose de competencias internacionales, se considerará la opinión del COM o del Copame (Comité Paralímpico Mexicano), según el caso”.
En el borrador de la iniciativa se incluyen elementos que transgreden y vulneran la conformación institucional del deporte nacional, pues omite sin respaldo ni sustento a la Codeme. De este organismo se ocupa en el artículo 3, para definir a esta asociación civil, pero lo ignora en el resto del proyecto. En consecuencia, la borra de golpe y sin justificación de la estructura nacional del deporte, en el que esta asociación civil tiene presencia desde hace 80 años.
Engendro jurídico
El proyecto de la nueva Ley del Deporte le otorga al COM una amplia gama de facultades y atribuciones. Pretende extender hasta límites insospechados el margen de acción y poder de decisión de esta entidad. Además, le impone a la Conade la entrega de recursos del erario al Comité.
De aprobarse la ley, todas las facultades de la Codeme pasarán directamente a la Conade, entre éstas las siguientes: “Vigilar y asegurar que la elección de los órganos directivos de las asociaciones y/o federaciones deportivas nacionales se realice con estricto cumplimiento de las disposiciones estatutarias y legales aplicables; para tal efecto, la Conade integrará un órgano colegiado que tendrá como objeto vigilar y garantizar los procesos internos de elección de las asociaciones y/o federaciones deportivas nacionales”.
Así se indica en la fracción XX del artículo 22, referente a las atribuciones y obligaciones de la referida comisión. De esta manera, las asociaciones quedarían a la deriva sin una representación para la defensa de sus intereses.
Aún más. En su proyecto, que ya hizo circular entre sus compañeros legisladores, El Tibio le otorga atribuciones y facultades al Comité Paralímpico Mexicano (Copame) en el Sistema Nacional del Deporte (Sinade), pero no lo considera, como sí lo hace con el COM, para el otorgamiento de recursos por parte de la Conade.
Además, en la iniciativa se indica que las comisiones de Juventud y Deporte del Poder Legislativo –tanto de la Cámara de Diputados como del Senado– se integrarán al Sinade.
El proyecto de iniciativa de ley, que consta de 67 hojas, es amplio y ambicioso. Sin embargo, en su afán expansivo invade atribuciones y contraviene numerosos ordenamientos jurídicos, lo cual la torna del todo improcedente.
A continuación, algunos ejemplos:
Las fracciones VIII, IX y X del artículo 2 de la iniciativa establecen que una de las finalidades de la ley y su reglamento consiste, entre otros puntos, en “regular y establecer con la SHCP la inversión pública y privada en el territorio nacional a través de programas financieros que exenten el pago de impuestos y prediales en centros y escuelas de actividades preponderantemente dedicadas al esparcimiento del deporte”. Lo anterior no es materia ni atribución de la Ley del Deporte ni de la Conade.
La fracción IX indica que se deberán “establecer lineamientos preventivos y correctivos contra personas que inciten a la violencia, drogadicción, alcoholismo y pandillerismo para prever riesgos en la práctica de las actividades de cultura física y deporte”. No obstante, estas atribuciones le corresponden al Código Penal y a la Ley de Salud.
En síntesis, la iniciativa promovida por Felipe Muñoz es contradictoria de un artículo a otro, y en general contraviene la autonomía estatal y las leyes en materia deportiva de cada entidad. Es el caso de los artículos 25, 26, 27, 28 y 29, en específico para la regulación de la educación física, la cual es materia de la Ley General de Educación, conforme lo establece la propia Ley Orgánica de la Administración Pública Federal.
Como sea, este proyecto de ley propuesto por Muñoz a menos de un mes de que asumió la presidencia de la Comisión de Juventud y Deporte de la Cámara de Diputados causó gran revuelo en la cúpula de la Codeme, cuyo presidente, Alonso Pérez, reunió a su equipo de abogados el jueves 22.
Incluso, la misma Codeme define la propuesta del Tibio como una maniobra orientada a tomar “el poder en el deporte nacional, tan añorado por el tutor de Muñoz, Mario Vázquez Raña. Pero, ¿qué ha hecho en realidad Mario Vázquez por el deporte nacional? Ni con sus cargos internacionales ayudó al deporte de México, y ahora que esta actividad viene en ascenso después de los buenos resultados de los ciclos olímpicos, quiere hacer del deporte su beneficio personal”, arremete Pérez.
La voz del amo
El titular de laCodeme avala el texto publicado por la reportera Beatriz Pereyra en Apro, la agencia de Proceso, el lunes 12. En éste se refiere a que el pasado 27 de septiembre Vázquez Raña, conocido cacique del deporte nacional, reunió a todos los miembros permanentes y federados del COM en las instalaciones de la Organización Editorial Mexicana (OEM), en una comida en la que dio muestras de su gran poder.
Dice Pérez que ante sus invitados “Mario Vázquez dejó en claro que él es el único jefe del deporte nacional y que no recibe órdenes de nadie. Empezó a mover todas sus fichas, regañó a Felipe Muñoz, le ordenó que renunciara al Comité Olímpico Mexicano y ahí mismo anunció a su sucesor (Carlos Padilla). Incluso, aseguró que en su mesa estaba el nuevo presidente de la Conade, y anticipó que El Tibio Muñoz elaboraría una nueva ley del deporte.
“De ahí viene todo. Pero este alarde de Mario Vázquez fue, asimismo, una falta de respeto al presidente electo, porque el señor repartió cargos antes que el propio Enrique Peña Nieto recibiera del tribunal electoral la certificación de presidente electo.”
De acuerdo con el responsable de la Codeme, Felipe Muñoz “llegó a estas instancias gracias a lustrarle los zapatos y arrastrarse a todo lo que ordene su tutor, y tan pronto como llegó a la Cámara de Diputados lo primero que hizo fue elaborar una iniciativa de proyecto de ley en la que le resulta fácil desaparecer a una institución con 80 años de tradición que ha servido al deporte mexicano, como la Codeme”.
Y abunda: “Lo peor es que el señor fue presidente de la Codeme, ¿Por qué no la desapareció cuando la presidía? Aunque en realidad casi acabó con ella porque la saqueó; desvió fondos y fue destituido. Apenas libró la cárcel. Lo perdonaron por tratarse de un medallista olímpico y por la defensa que hizo de él su patrón, Mario Vázquez. Sólo lo inhabilitaron 15 años para ejercer cargo público. Su sanción está vigente, según se consigna en el portal de la Secretaría de la Función Pública”.
En una nueva ofensiva, Pérez afirma que con ese proyecto de ley Muñoz sólo busca el interés personal de su principal benefactor, “aun en contra de una institución a la que dejó en ruinas. Además, promovió seis amparos contra la Ley General de Cultura Física y Deporte y todos los perdió. Quiere decir que el Poder Judicial de la federación reconoce que la ley está bien, que no hay justificación para extinguirla. Sin embargo, Muñoz sólo responde al interés de la gavilla del COM. Ya tienen al presidente del Comité Olímpico Mexicano y al titular de la Comisión del Deporte de la Cámara de Diputados, y ahora intentan imponer al nuevo responsable de la Conade”.
Reconoce que Muñoz busca venganza y comenta que en lo sucesivo su asociación civil puede ser el blanco de una campaña negativa, pero apela a la cordura y buen juicio de los legisladores:
“No creo que sean tan tontos y se dejen engañar por un tipo que llegó al poder gracias a bolearle los zapatos a Mario Vázquez, quien a su vez engañó a Manlio Fabio Beltrones para designarlo presidente de la Comisión de Juventud y Deporte de la Cámara de Diputados. No se vale que involucre a diputados y senadores, que sí son auténticos legisladores.”
–¿Le inquieta la iniciativa promovida por Felipe Muñoz? –se le pregunta.
–En absoluto, porque no creo que engañe a los diputados, ni siquiera a los de la Comisión de Juventud y Deporte que deben analizar el proyecto. Por fortuna en esta instancia hay gente muy valiosa que no va a enredarse en un asunto personal de su presidente, en perjuicio del deporte nacional.
Y adelanta que en la Codeme buscarán “por todos los medios desenmascarar a esos sujetos que sólo piensan adueñarse del deporte. Por eso le dan todo el poder a la Conade en esta iniciativa de ley y le quitan a la Codeme todas las asociaciones a las que ayudamos y que son de interés público para el gobierno. Todo ello porque un señor tiene represalias contra la Codeme, después que lo castigaron por ser mal presidente y saquear las arcas de esta asociación civil”.
–¿En manos de quién estará el presente y futuro del deporte nacional?
–En manos de alguien que fue inhabilitado por desviar fondos de la Codeme. Y ahora, lleno de rencores, se va en contra esta asociación civil, que lo único que hizo fue aplicarle una auditoría que arrojó toda la porquería que él mismo propició durante seis años en que Mario Vázquez lo apoyó durante todo el gobierno de Zedillo.
“En este momento el deporte nacional es muy importante. Tanto así que los diputados que forman parte de la Comisión de Juventud y Deporte, así como los senadores, no pueden por ningún motivo dejar que pase esta iniciativa de ley, sin antes leerla, estudiarla y consultarla con los actores del deporte”, remata.








