Señor director:
El Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear (SUTIN) manifiesta su más enérgica protesta ante la tala inmoderada, supuestamente legal, de que está siendo objeto el bosque que circunda las instalaciones del Centro Nuclear de México del Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ).
Al expresar su preocupación por este hecho, el SUTIN fue informado de que Hernán Rico Núñez, representante legal del ININ, ubicado en Ocoyoacac, Estado de México, solicitó a la Comisión Nacional Forestal (Conafor) de dicha entidad permiso para realizar el saneamiento forestal en las áreas arboladas (Abies religiosa) del predio afectadas por descortezadores.
La Conafor autorizó (código de identificación E-15-062-INS-001/11 y oficio DFMARNAT74982/2011) los trabajos correspondientes; estableció los lineamientos técnicos de los métodos para el combate y control de los insectos descortezadores, y como responsable operativo de los trabajos designó a Arturo Rivera Alvarado.
Sin embargo, las metodologías de saneamiento forestal que ha seguido el personal contratado por el ININ han ignorado la normativa ambiental, por lo que, en vez de contribuir al control de la plaga, se están incrementando los riesgos fitosanitarios. Entre las deficiencias observadas se encuentran las siguientes:
–El derribo de los árboles afectados no se ha realizado de forma direccional, con el fin de disminuir al máximo el daño que se puede causar a la vegetación circundante.
–El asperjado del fuste y de las ramas no se ha hecho con un insecticida registrado ante la autoridad.
–El control de residuos ha sido deficiente, ya que las ramas y la punta de los árboles derribados no se han apilado en montones individuales o en líneas, sino que se dejan de forma dispersa y no sobre las curvas del nivel del terreno, induciendo procesos erosivos.
–La transportación de la madera seca e infectada motoaserrada fuera del ININ se hace en camiones tipo “rabón”, sin que se informe del aprovechamiento, almacenamiento y/o transformación final de estos productos forestales.
–No se ha seguido un registro riguroso de los árboles talados (peritaje y/o vigilancia del volumen total).
–No se cuenta con un programa de reforestación de la zona ni con un diagnóstico de impacto ambiental (fragmentación del área boscosa y pérdida del hábitat de especies vegetales silvestres, algunas de las cuales se encuentran sujetas a protección especial) y social.
El SUTIN ha solicitado la suspensión de la tala hasta que se evalúe el impacto de las acciones de “saneamiento” y se informe sobre el programa para conseguirlo y para optar por una cultura de conservación de los bosques.
Ante esto, las autoridades institucionales (director general del ININ, Raúl Ortiz Magaña, y representante legal, Hernán Rico) han mostrado una actitud displicente, insensible e irresponsable frente a un problema que no puede atacarse por capricho u ocurrencia.
Así pues, todos los trabajadores del ININ hacemos un llamado a la opinión pública para que se nos apoye en la protección de nuestro bosque. (Carta resumida.)
Atentamente
Ingeniero Manuel García Barajas
Secretario general del Sindicato Único
de Trabajadores de la Industria Nuclear








