Pese a las obras que dejó inconclusas cuando fue titular de Desarrollo Deportivo en Veracruz y a las acusaciones que se le han hecho por favorecer desde la Conade a empresas propiedad de un amigo suyo, el exvelocista Alejandro Cárdenas está tan campante que hasta busca ocupar un cargo en el próximo gobierno federal. Los actuales directivos del Instituto Veracruzano del Deporte no quieren ver al pasado ni hablar del exatleta; sólo argumentan que hasta ahora no hay ninguna acusación en su contra.
COSAMALOAPAN, VER.- El ayuntamiento de Cosamaloapan, la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) y el Instituto Veracruzano del Deporte (IVD) gastaron 16 millones de pesos en la construcción de una pista de atletismo que nunca se terminó y ahora se encuentra abandonada.
El artífice de esta obra fue el exvelocista Alejandro Cárdenas Robles, quien fue director del Deporte en el municipio de Boca del Río y posteriormente ocupó la Dirección de Alto Rendimiento del Instituto Veracruzano del Deporte (IVD). Los críticos del sonorense aseguran que durante su paso por Veracruz siempre corrió en tres carriles: la impunidad, la ambición y la incompetencia.
En la actualidad, Cárdenas aspira a que el gobierno de Enrique Peña Nieto lo designe como director de la Conade o presidente del Comité Organizador de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2014 que se realizarán en Veracruz.
La carrera política del excompetidor se inició al amparo del panista Francisco Gutiérrez de Velasco, quien fue presidente municipal de Boca del Río, pero el mayor impulso se lo dio Fidel Herrera Beltrán cuando ocupó la gubernatura del estado.
Malabarista político, Cárdenas es amigo de Margarita Zavala, esposa de Felipe Calderón, y tiene fuertes ligas con el expresidente del Comité Olímpico Mexicano (COM) y actual presidente de la Comisión de Juventud y Deporte de la Cámara de Diputados, Felipe El Tibio Muñoz.
Como director de Fomento Deportivo en Boca del Río, Cárdenas impulsó la creación de la Unidad Deportiva Hugo Sánchez Márquez, inaugurada en diciembre de 2006. A raíz de que en 2010 regresó a gobernar el PRI, este conjunto se encuentra en el abandono. Incluso ya le quitaron la mitad del terreno para construir un hospital de pediatría, cuyas obras presentan atrasos y diversas irregularidades.
A 240 kilómetros de la capital del estado, la pista de atletismo de Cosamaloapan –tipo Mondo– se encuentra escondida, en medio de un camino de terracería, entre montañas de basura y con daños irreparables causados por las intensas lluvias de la región, así como por la fauna nociva.
La pista se ubica en un terreno de casi 10 mil metros cuadrados donde se construirían vestidores, áreas de calentamiento, así como espacios para la práctica de salto de altura, de longitud y lanzamiento de jabalina. En vez de ello sólo se aprecia un terreno rectangular con la maleza crecida.
Durante su gestión como director de Deporte de Alto Rendimiento del IVD, Cárdenas construyó una cancha de basquetbol, cuyas estructuras tubulares presentan un alto grado de corrosión. También edificó un área de juegos infantiles, que en la actualidad se encuentra destruida.
En su recorrido por Cosamaloapan, los enviados de este semanario tardaron más de una hora para localizar las instalaciones deportivas. La mayoría de pobladores de este municipio no sabía de su existencia y remitía a los reporteros a la pista de grava y a la cancha de futbol propiedad del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Camaleónico
Para conocer cuál será el futuro de la pista de Cosamaloapan, el reportero buscó al presidente municipal, Homero Arroniz Zorrilla; sin embargo, por medio de su secretaria se negó a ser entrevistado.
Como ya se indicó, el empresario Francisco Gutiérrez de Velasco fue quien le abrió a Cárdenas la puerta de la política cuando lo designó director de Deporte en el municipio de Boca del Río, que gobernó en el trienio 2005-2007.
En entrevista, Gutiérrez de Velasco define al exvelocista como un “político verde”, con poca preparación en el servicio público, pero amplio conocedor e impulsor del deporte entre la niñez y juventud veracruzana. “Hizo mucho por Boca del Río”, afirma y dice que durante el tiempo que trabajó a su lado llegaron a cultivar una amistad.
Acerca de los malabarismos políticos de Cárdenas, quien ha transitado del PAN al PRI y luego de vuelta al PAN, el empresario lo defiende abiertamente: “Él está libre, no es miembro activo del PAN. Si lo fuera, entonces sí se vería mal”.
Revela que cuando Cárdenas ingresó a la administración municipal exigió un salario de 50 mil pesos mensuales, pese a que ni siquiera había terminado la licenciatura; sin embargo, dice que lo frenó en seco y únicamente le ofreció 25 mil pesos al mes.
“Le ofrecí lo mismo que a todos mis directores; en mi gobierno no iba a permitir que alguien tuviera canonjías, así fuera Alejandro Cárdenas. Entiendo que por eso también aceptó trabajar con Fidel.”
Lejos de la política y dedicado a sus negocios, Gutiérrez de Velasco afirma que desde siempre Cárdenas ha simpatizado con el PAN. Recuerda que participó en actividades de apoyo a la campaña de Felipe Calderón en 2006, y fue “muy cercano” a Margarita Zavala.
“Él siempre quiso trabajar en el gobierno de Calderón; sin embargo, en aquella ocasión no lo invitaron y yo creo que por eso se fue al IVD. Posteriormente, antes de que concluyera el mandato de Fidel, recibió una invitación a la Conade a través de El Tibio Muñoz.”
En el IVD existe la consigna de “no voltear al pasado”, sino ver siempre hacia delante. Quizá por eso los actuales directivos del IVD no quieren saber nada de la asignación de contratos a Global BPS y BP Sport, empresas propiedad de la pareja de empresarios Jorge Tienda y Magdalena Flores (Proceso 1882). Tampoco hablan del exvelocista sonorense, pese a que en varias ocasiones se le ha visto en compañía del gobernador Javier Duarte de Ochoa.
Sin denuncias
“Del pasado no hablo”, corta de tajo Rafael Cuenca Reyes, director general del IVD cuando se le pregunta acerca de las presuntas irregularidades cometidas por Cárdenas como director de Alto Rendimiento. Entre éstas destaca el equipamiento del gimnasio Romary Rifka, la compra de cámaras hiperbáricas e instrumentos de activación física a la empresa Global BPS, propiedad de Jorge Tienda (Proceso 1882).
Ante la insistencia del reportero, responde: “Cuando Cárdenas ya estaba en la Conade yo estaba haciendo otras cosas. Durante el proceso de entrega-recepción, ni el órgano de fiscalización ni la Conade me reportaron irregularidad alguna, así que yo me puse a trabajar y así lo he venido haciendo estos 23 meses”.
Agrega que hasta la fecha no se ha presentado ninguna queja en contra de Cárdenas ni por pasivos en infraestructura ni por ninguna otra situación. También reconoce que la obra de Cosamaloapan está abandonada. “Necesitaríamos revisar el presupuesto que vamos a tener el año entrante, checar en qué condiciones está y ver la posibilidad de darle mantenimiento”.
Acerca de la responsabilidad en que pudo haber incurrido el IVD por omisión, aclara: “Las obras las hace Sedesol (sic) quien canaliza a obras públicas, cuando se trata de una obra con recurso federal. Ellos hacen la petición a la Conade, y ellos son los que mandan a un supervisor, quien le autoriza (al ayuntamiento) equis cantidad de pesos, recurso que sí baja a través del IVD”.
Y agrega: “Nosotros no tocamos el dinero, hablo en mi gestión. Llega el recurso a finanzas y nosotros como IVD sólo les avisamos, ‘ya está tu recurso, bajó con tal folio’ y ya queda en responsabilidad de ellos”.
–¿Nunca los buscaron de la Conade para decirles que había obras inconclusas?, se le pregunta.
–No, nosotros directamente nos encargamos de hacer la recepción, sólo notificamos lo que nos entregaron, pero la Conade nunca nos requirió nada porque a lo mejor, supongo, todo lo tenían solventado.
Acomodos
En entrevista por separado, el subdirector administrativo del IVD, José Antonio Ocaña, remarca: “Ya no trabajamos con Global BPS ni con BP Sports”. Admite que desconoce cómo se equipó el gimnasio Romary Rifka, ubicado en la planta baja del IVD.
En su deslinde de las empresas ligadas a Cárdenas, Ocaña asegura que en 2012 no hicieron ninguna compra de equipamiento deportivo, debido a “la falta de liquidez financiera que tiene el estado”.
En la revisión de las solicitudes de información que con base en la ley de transparencia varios ciudadanos formularon al IVD cuando Cárdenas era directivo, aparece un dictamen de las propuestas técnicas y económicas de la licitación simplificada IVD/LS/002/08 para la adquisición de equipos deportivos consistentes en kayacs, canoas, palas para kayacs y canoas, así como pulsímetros de la marca Polar.
Aunque Cárdenas pugnó para que las compras se hicieran por medio de la empresa Global BPS, la licitación fue declarada desierta el 21 de mayo de 2008.
Poco antes del final del sexenio calderonista, Cárdenas ha coqueteado abiertamente con el PRI y con el equipo de Enrique Peña Nieto. También lo ha hecho con el gobernador Javier Duarte. Ante la prensa veracruzana el sonorense se ofreció para servir a Veracruz.
Cárdenas también adelantó que entre sus proyectos personales se encuentra tener su propio club deportivo de alto rendimiento en Veracruz que le permita traer a los mejores entrenadores “nacionales y extranjeros” para las disciplinas de natación, atletismo, lucha, taekwondo, boxeo, tiro con arco, squash y bádminton.
Por lo pronto, el exvelocista ya inauguró una clínica de rehabilitación llamada La Meta, ubicada en Plaza Veleros, en la Rivera Veracruzana, la zona de mayor plusvalía de Boca del Río. Sobre ella se levantan los exclusivos fraccionamientos en donde habitan los ricos de Veracruz, miembros de la clase política y exfuncionarios públicos en retiro.
El responsable de operar La Meta es Lenin Sandoval Martínez, a quien Cárdenas dio de alta en el Fideicomiso CIMA con un salario mensual de 15 mil pesos, cuando en Veracruz no hay un solo becario de ese programa del gobierno federal. Sandoval aparece como el fisiatra de la esposa de Cárdenas, Romary Rifka, quien no calificó a los pasados Juegos Olímpicos. Sin embargo, Sandoval acudió a la justa de verano en Londres y con acreditación oficial de la delegación mexicana.
Información proporcionada por empleados y clientes de los distintos locales de Plaza Veleros, entre ellos los de un gimnasio, confirmaron que en Veracruz “todos saben” que la clínica es propiedad de Cárdenas, lo cual le ha dado mucho prestigio entre deportistas y personas adineradas que abundan en esta zona.








