Ganadores del Grammy al mejor álbum de música culta latina con el disco Compacto brasileño, donde interpretan obras de Francisco Mignone, los integrantes del Cuarteto Latinoamericano (CL) se presentaron el 26 de noviembre en la Sala Manuel M. Ponce de Bellas Artes, y al día siguiente en el Centro Cultural Roberto Cantoral del SACM, donde el maestro Sergio Cárdenas les entregó un diploma.
Este flamante cuarteto no les pide nada a los mejores del mundo.
La familia Bitrán llegó a México procedente de Chile en 1974, y de inmediato Daniel, el padre, y sus tres hijos se integraron a la orquesta de alumnos del Conservatorio Nacional de Música. Ellos formaban el Cuarteto Bitrán, años más tarde Saúl, el hijo menor, se fue a estudiar a Europa, y el conjunto se convirtió en 1982 en el Cuarteto Latinoamericano, con el maestro uruguayo Jorge Risi como primer violín, Arón Bitrán como violín segundo, Javier Montiel en la viola y Álvaro Bitrán en el violoncello. El principio fue muy duro e incierto, pues tuvieron que renunciar a los puestos que ya tenían ganados en diversas orquestas y dedicarse al cuarteto, pero dos años después pasó lo peor, el grupo se consolidó como el mejor cuarteto de cuerdas mexicano y comenzó a grabar sus primeros discos en formato LP; hoy día cuentan con 70 grabaciones hechas en 30 años, poco más de dos discos al año, nada mal.
Saúl Bitrán se integró al CL en 1986 como violín primero, hoy día vive en Boston, Estados Unidos:
“Nos vemos en promedio unos 15 días al mes; de ellos por lo general una semana en el DF y otra dondequiera que nos toque estar viajando. Cuando estamos juntos ensayamos todos los días”, comenta Saúl Bitrán y añade:
“La época más difícil del cuarteto fue probablemente en 1994, cuando mis colegas decidieron regresar a México (de Pittsburgh), y yo por razones familiares preferí quedarme en Estados Unidos. Al principio no estábamos seguros si íbamos a poder funcionar con el nuevo esquema y formato de ensayos. Hoy, 18 años más tarde, no sólo puedo decir que sí funcionó, sino que además todos sentimos que el hecho de que cada uno pueda vivir donde le plazca fue una gran ganancia para la estabilidad del cuarteto. Las complicaciones logísticas, especialmente para mí, se han visto ampliamente compensadas.”
Comenta Saul Bitrán:
“Hay muy pocos cuartetos que han subsistido sin cambios tanto tiempo, sólo el Amadeus y el Guarneri. De los cuartetos actuales admiro al Belcea String Quartet, de Londres. El nuestro siempre ha tenido apoyos institucionales en México, que si bien nunca han sido suficientes para subsistir, sí han sido imprescindibles para tener una base que nos permita aventurarnos a buscar otros compromisos. En un principio fue el ISSSTE, en la sección cultural comandada por Manuel de la Cera; después la Ollin Yoliztli, y a partir de 1986 hemos sido apoyados por la Coordinación de Música y Ópera del INBA como concertistas.”
Desde 2004 el CL ha postulado exitosamente a la beca de “México en Escena” del Fonca, y este apoyo les ha permitido desarrollar proyectos musicales y académicos maravillosos, en México y el extranjero, que de otra manera no hubieran podido financiar.








