Reclaman explicaciones del rector general del INAH

Señor director:

Le rogamos dar cabida a la presente carta para el director general del INAH, Alfonso de Maria y Campos Castelló.

Licenciado De Maria y Campos: Ante su falta de transparencia y su silencio sobre el problema, nos dirigimos a usted porque continúan las afectaciones y la destrucción de bienes culturales en el centro histórico de la ciudad de Puebla, causadas por las obras que han emprendido los gobiernos estatal y municipal.

Si bien es público el empecinamiento del actual gobernador de Puebla en proyectos multimillonarios que desestiman la problemática de la Angelópolis en su conjunto, la realización de los mismos pareciera atender más a caprichos que a prioridades. El viaducto Zaragoza y el pretendido Museo Internacional del Barroco son ejemplo de ello.

Bajo el argumento de proyectar a Puebla al plano internacional y fomentar el turismo, se realizan el Corredor Turístico Los Fuertes–Catedral y el teleférico. Ambas obras tienen como puntos terminales el cerro de Loreto y Guadalupe y el primer cuadro de la ciudad; y, nuevamente, se habla de un elevador en una de las torres de la catedral.

El corredor, cuyo eje es la Calle 2 Norte, comprende el mejoramiento de la imagen urbana y la “rehabilitación” de jardines –varios de los cuales fueron “intervenidos” por el anterior ayuntamiento–. Podría esperarse entonces la reversión de sus afectaciones.

¿Cómo oponerse a que el espacio público se rehabilite si se atienden con rigor y ética profesional los instrumentos normativos correspondientes? Y en cambio, en los hechos, al abrigo de estos trabajos se destruyen inmuebles históricos, y el volumen de obra y la brevedad de su ejecución son las directrices de estas intervenciones.

Para el teleférico –cuyas torres, dicen, alcanzarán los 80 metros– se construye ya la cimentación profunda en la zona de Los Fuertes, que es parte de la zona monumental; y en su extremo, en el Barrio del Artista, se ha demolido la antigua casa adonde llegará (8 Norte 414). Una vez más, serán graves las afectaciones al entorno paisajístico.

Que estos proyectos no tengan licencia del INAH no es impedimento para que se inicien los trabajos. Sabemos que, pese a todo, la obtendrán, por la evidente discrecionalidad con que se manejan estos asuntos. Por lo mismo, la autorización del INAH en Puebla no es ya garantía de que nuestro patrimonio se intervenga correctamente.

La estrategia institucional desplegada en las recientes obras que afectaron la zona y los fuertes de Loreto y Guadalupe –caracterizada por la secrecía y la evaluación y supervisión sólo por parte de quien encabeza hoy la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos y del arquitecto Sergio Vergara, con un reducido grupo de supuestos “especialistas” del INAH Puebla– sigue siendo la misma para los nuevos proyectos del gobierno. Al margen quedan la inconformidad de los distintos sectores de la sociedad y los estudios de impacto urbano y ambiental, entre otros que son indispensables.

El sometimiento de nuestro instituto a los intereses de las autoridades gubernamentales y de poderosas empresas privadas, incluso extranjeras, ha llevado a prostituir su misión primordial, al grado de confundir a varios sobre ello, como al delegado en Puebla, quien al ser interrogado sobre el teleférico por el diario La Jornada de Oriente dijo: “…la razón por la que existe el INAH (…) es para coadyuvar a las autoridades para que hagan bien las cosas”. Le señalamos por cierto que el delegado no reúne el perfil adecuado para el cargo.

Por lo anterior, deseamos preguntarle: ¿Con qué sustento normativo, legal y técnico, específico, se dictaminó la factibilidad del teleférico y se han permitido las demoliciones y la construcción de la infraestructura? ¿Con qué bases se permitirá la instalación de un elevador en una de las torres de la catedral? ¿Cuáles son para usted la misión sustantiva y los objetivos de la institución que aceptó dirigir? Y, finalmente, ¿qué significa para usted la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas que rige la actuación del INAH y que a todas luces tanto se ha violentado durante su gestión?

Con la esperanza no perdida de recibir su respuesta, por el medio que usted prefiera.

 

Atentamente

Restauradoras Elisa Ávila Rivera
y Olga Ramos, ciudadana Rita Cruz Valdés
y arquitecta Rutilia Amigón Amigón
(responsable de la publicación).