Señor director:
Sobre la grave situación económica, social y de opresión en que viven los obreros mineros, expuesta por Arturo Rodríguez García en su reportaje Los pocitos, negocio de políticos, empresarios… y zetas, de Proceso 1880, muchos trabajadores que sufrimos salarios de hambre opinamos que para sacar de esa bárbara explotación a nuestros hermanos de la región carbonífera de Coahuila es necesario unirnos, como clase, todos los explotados.
Considero que sólo así, unidos los asalariados, podremos con fuerza expropiar las minas que son propiedad de la nación y que no deben ser explotadas por delincuentes voraces que se dicen dueños sólo porque el gobierno narcofascista indebidamente se las concesionó sin consultar al pueblo, y que amasan enormes fortunas a costa de la explotación, el hambre, la mutilación y la muerte de hombres y niños.
Los obreros mineros de los “pocitos” de Coahuila deben hacerse cargo de administrar la producción de carbón que ellos, con su fuerza de trabajo, extraen de las profundidades de la tierra, de modo que sean ellos mismos los que entreguen el producto a la Comisión Federal de Electricidad o a otras empresas que lo requieran, de manera que las ganancias sean para la subsistencia de los obreros y sus familias –no más para los explotadores esclavistas–, así como para adquirir maquinaria y equipo de trabajo apropiados que protejan su salud y su vida.
Todos los mexicanos en general tenemos que rechazar este sistema de explotación esclavista que Miguel Hidalgo abolió desde hace 200 años…
Atentamente
José Asunción Luna Ortiz
Torreón, Coahuila
josealuna36@hotmail.com








