Los cheques delatores

El presidente de la Asociación de Atletismo de Veracruz, Israel Benítez, señala que cuando el presidente de la Federación Mexicana de Atletismo (FMA), Antonio Lozano, informó a sus afiliados que este organismo debía suspender sus funciones, argumentó que la entidad tenía un adeudo impagable de casi 7 millones de pesos con la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP). De esta manera justificó la creación de un nuevo organismo llamado Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo (FMAA).

También les dio a conocer que las autoridades fiscales habían congelado las cuentas 09476630255 de Banamex, 00105881102 de Scotiabank y 92001625220 de Santander, que manejaba la FMA.

Sin embargo, varios cheques obtenidos mediante solicitudes de transparencia, y de los cuales Proceso tiene copia, demuestran que por lo menos la cuenta de Santander permaneció abierta por lo menos durante todo 2011. La cuenta 00105069394 de Scotiabank también siguió operando a pesar de que el 14 de marzo de 2011 Lozano envió el oficio 14-05-03/2011 a los presidentes de las asociaciones de atletismo para comunicarles que a partir de ese momento deberían hacer todos sus depósitos a la FMAA en la cuenta de Scotiabank 00105881102, con Clabe interbancaria 044180001058811029.

La FMAA fue creada el 19 de noviembre de 2010, pero según Lozano la Confederación Deportiva Mexicana (Codeme) no la reconoció sino hasta mayo de 2011, cuando empezó a operar “oficialmente”. No queda claro cómo es que si la FMAA aún no era oficial, sus afiliados ya realizaban depósitos a una nueva cuenta bancaria.

Ese mismo 14 de marzo, la empresa OCESA hizo dos depósitos a la FMA por concepto de avales para dos carreras. En la cuenta de Scotiabank 00105069394 depositó 3 mil y 9 mil 650 pesos.

De la cuenta Santander 92001625220 que según Lozano había sido congelada por la autoridad hacendaria hay nueve cheques, seis de ellos al portador, firmados por el federativo entre enero y marzo de 2011, por las siguientes cantidades: 14 mil, 15 mil, 10 mil, 10 mil, 15 mil, 10 mil pesos. Los otros tres son pagos al hotel Grand Prix, a la empresa Nextel y a Viajes Escalona.

El 23 de junio de 2011, cuando se supone que la FMA ya había desaparecido, Lozano depositó un cheque por 20 mil pesos de Banamex a la cuenta de Scotiabank 00105069394 de la Federación Mexicana de Atletismo para “pago de boleto de Rodolfo Gómez a Londres”, según escribió de su puño y letra Claudia Pérez Olmos, una empleada de Lozano.

De esa misma cuenta, la FMA le pagó a Lozano el cheque número 771, por 281 mil 495 pesos. No se aclaró el concepto.

Llama la atención que esos cheques sólo tengan la firma de Lozano, pues de acuerdo con los estatutos deben ser dos integrantes del consejo directivo de una federación (presidente y tesorero o presidente y secretario) quienes deben firmar los documentos. En otros cheques de 2010 de la cuenta de Scotiabank 00105069394 de la FMA sí aparecen dos firmas, la de Lozano y de otra persona.

Incluso, de la cuenta 92001625220 de Santander, de la FMA, Lozano se adjudicó 360 mil pesos el 4 de febrero de 2011 por “pago de salario”; luego otros 59 mil 436 pesos el 29 de noviembre de 2010 y 17 mil 958 el 3 de febrero de 2001, por concepto de “reembolso de gastos”. En esos cheques sólo aparece su firma.

Según Lozano, la FMAA obtuvo su reconocimiento oficial en mayo de 2011. También niega que haya operado de manera simultánea las dos federaciones. Sin embargo, no queda claro por qué en abril de 2011 utilizó cheques de la cuenta de la FMAA Scotiabank 00105881102 para solventar “gastos operativos” de la FMA.

En el colmo del absurdo, Lozano expidió el 5 de diciembre de 2011 el cheque número 3 de su cuenta personal 00101322163, de Scotiabank, por 248 mil pesos, a nombre de la Federación Mexicana de Atletismo para “pago de impuestos”.