MORELIA, Mich. (apro).- Sigue levantando polémica el largometraje Morelos, dirigida por Antonio Serrano, por los 65 millones de pesos que le aportó el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).
Su productor, Luis Urquiza, en conferencia de prensa, en el marco del décimo Festival Internacional de Cine (FICM) de esta ciudad, se negó a confirmar la cantidad que otorgó Consuelo Sáizar, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), al proyecto.
Sólo se limito a decir que también tuvo apoyos de varios gobiernos estatales, como Michoacán, Oaxaca y Guerrero, entre otros, y que en total la película costó 72 millones de pesos.
–¿Pero cuánto dinero dio Conaculta? –preguntó la prensa ahí reunida.
–No voy a decir. En total costó 72 millones de pesos.
–¿Cuánto dio Conaculta?
Alzó más la voz:
–No voy a decir, mejor los invito a ver la película.
La pregunta se repitió varias veces, y Urquiza advirtió que no revelaría el dato, “ya que ustedes los medios sólo buscan la nota de ocho. Y lo importante es que se hizo la película.
–¿Por qué no lo quiere decir?
–Porque no…
–¿Pero por qué no?
–Bueno, el dinero lo aportó los Estudios Churubusco…
–¿Pero cuánto?
–No voy a decir…
Desde que Morelos se filmó, en noviembre pasado, se ha cuestionado a Urquiza (quien prepara la cinta sobre el padre pederasta Marcial Maciel) y al cineasta Serrano por qué su largometraje no compitió para el presupuesto, como las demás películas, en que se aguarda a las convocatorias que emiten Fidecine, Foprocine y Eficine; además, se cuestiona por qué Conaculta da dinero a una producción si para ello está el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine).
El 2 de febrero anterior, la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, junto con la Sociedad Mexicana de Directores Realizadores de Obras Audiovisuales, dio a conocer en una carta dirigida a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y Conaculta, así como a diversas instituciones del quehacer cinematográfico, su inconformidad ante el regreso de ciertas prácticas que se creían superadas, “como el tráfico de influencias o el injusto y poco transparente uso de los recursos públicos destinados a proyectos fílmicos”.
La película, que se proyectó por primera vez en el festival y se estrena comercialmente en todo el país el jueves 15, retrata los últimos años de la vida de José María Morelos y Pavón (1812-1815), caudillo de la Independencia de México, preocupado por crear instituciones propias y un Ejército capaz de hacer frente a las tropas españolas.
El largometraje también expone como Morelos sufrió la traición por una mujer con la que presuntamente tuvo un hijo.












