Libran Obama y Romney tercer y último round; se anticipa cerrada elección

Michelle y Barack Obama después del debate con Romney.
Foto: AP

WASHINGTON (apro).- Bajo el pronóstico de que las elecciones del próximo 6 de noviembre podrían ser las más cerradas de la historia de Estados Unidos, concluyó el tercer y último debate entre el presidente Barack Obama y el candidato republicano Mitt Romney, en el que el mandatario estadunidense volvió a aventajar a su contrincante.

El debate, con un formato más formal que el anterior, se concentró en la discusión de política exterior, pero básicamente centrada en la región del Oriente Medio.

La sesión, al igual que los dos debates anteriores, fue un enfrentamiento muy aguerrido, aunque en este último encuentro Obama estableció su experiencia como presidente y como estadista, al criticar, burlarse y desmentir a su rival republicano.

En el debate celebrado en la Universidad Lynn, de Boca Raton, Florida, a sólo dos semanas de las elecciones presidenciales, ambos candidatos intentaron minimizar sus respuestas a las preguntas del moderador y presentarse como la persona ideal para asumir la posición de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.

Afganistán, Irán, Siria, Irak, Libia, Egipto, Israel, China y Rusia fueron los países en los cuales se centró el debate de política exterior entre Obama y Romney.

El candidato presidencial republicano, un poco más prudente en sus acusaciones a Obama, señaló nuevamente que bajo los cuatro años de presidencia demócrata la posición de Estados Unidos en el mundo se ha debilitado, especialmente en Medio Oriente, donde según Romney, la Casa Blanca no sabe incluso qué hacer con las crisis que abaten a esa región.

“Lo felicito por matar a Osama Bin-Laden, pero no ha logrado eliminar el extremismo radical de grupos terroristas como Al-Qaeda. Bajo mi presidencia tendremos una estrategia amplia para combatir el extremismo radical”, ofreció Romney.

Obama, demostrando que los cuatro años que lleva en la Casa Blanca le han ayudado a fortalecer su experiencia como presidente y estadista, no sólo explicó a Romney lo que implica el tema de Medio Oriente, sino aclaró que como candidato republicano es un hombre que cambia de punto de vista a cada rato.

“Usted dijo que Rusia era la amenaza más latente para la seguridad de Estados Unidos, y ahora dice que es Al-Qaeda… Usted cambia de idea en todo momento, está cambiando de posición constantemente, confundiendo a nuestras tropas, a los ciudadanos y a los países aliados”, soltó Obama a Romney.

Desesperado ante la evidencia de que en el tema de política exterior el presidente Obama tiene más experiencia y conocimiento, Romney intentó salir del atolladero recordándole a los estadunidenses que el país está sumergido en una crisis económica que Obama en cuatro años no ha podido resolver.

Dijo que él como presidente no sólo liberaría al país de la crisis, sino que eliminaría el déficit federal y que incluso aumentaría el presupuesto del Departamento de Defensa.

Cuestionado directamente sobre cómo haría para reducir el déficit federal y aumentar en 3 billones de dólares el presupuesto del Pentágono, sin incrementar los problemas económicos, Romney nuevamente respondió con generalidades, e incluso recomendó que mejor visitaran la página de la red de Internet de su campaña presidencial.

El aspirante presidencial republicano acotó que el país necesita incrementar el tamaño de la Marina y actualizar el arsenal de la Fuerza Aérea.

De la Marina, dijo que requiere de más barcos de guerra, porque tiene el tamaño bélico que tenía a principios de siglo. La misma analogía utilizó para el caso de la Fuerza Aérea, a la que comparó, en términos de su poderío, a la que había en 1947.

En este episodio, Obama se anotó un buen punto a su favor, al explicar que el presupuesto del Pentágono está ajustado a las necesidades actuales en términos bélicos, y que además se conforma con las propuestas de los jefes militares y no por los deseos de los políticos del Congreso federal.

“No debemos gastar otros 3 billones de dólares que el Pentágono no está pidiendo, el presupuesto que tenemos es el que ellos en el Pentágono nos solicitaron… Y yo respeto el tamaño de la flota de la Marina, que es la que se ajusta a nuestras necesidades actuales y, claro, por ello tenemos menos caballos y bayonetas que desde 1916”.

Y por cierto, “seguido visitamos su página de Internet y los números que usted propone para equilibrar el déficit simplemente no funcionan”, reviró Obama provocando la risa de la audiencia que se había mantenido muy callada y respetuosa.

Al ser cuestionados sobre cuál es el papel de Estados Unidos en el mundo, tanto Obama como Romney dieron una respuesta ya tradicional en estos casos: “Promover la democracia, libertad de empresa y defensa de los derechos humanos”.

Romney destacó que “debemos ser los pacifistas del mundo. Estados Unidos debe ser el líder mundial, pero primero tenemos que contar con una economía fuerte”.

Obama, por su parte, enfatizo en que “Estados Unidos sigue siendo el país indispensable del mundo”.

Sobre cuál sería la amenaza más grande para la seguridad de Estados Unidos, Obama indicó que los grupos y células de grupos terroristas, mientras que Romney apunto a un Irán con armas nucleares.

Por el formato tan rígido y el tema de la política exterior concentrado básicamente a una sola región en el mundo, con la excepción de unos cuantos países, según los analistas fue difícil marcar a un ganador definitivo del debate, aunque reconocieron que Obama con sus respuestas se vio más presidenciable que Romney.

Es por ello que la contienda por la Casa Blanca se encuentra en un punto muy difícil para hacer apuestas seguras respecto del resultado de las elecciones del martes 6 de noviembre.

Al tercero y último debate los candidatos presidenciales llegaron técnicamente empatados en las encuestas, respecto de la tendencia de los electores estadunidenses.

Antes de evento en la Universidad de Lynn, se dio a conocer el resultado de tres encuestas. La de la cadena de televisión NBC encontró que los dos aspirantes tienen 47% de apoyo, mientras que la de la cadena de televisión ABC y el periódico The Washington Post registró 49% de respaldo para Obama y 48% para Romney.

Por su parte, el sondeo del diario cibernético Político y la Universidad George Washington recogió 49% de apoyo para el candidato presidencial republicano y 47% para Obama.