MÉXICO, D.F. (apro).- El secretario de Economía (SE), Bruno Ferrari, negó “de manera tajante, firme y contundente” que el gobierno federal haya permitido la importación de papa procedente de Estados Unidos a cambio del ingreso de México a las negociaciones del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TTP, por sus siglas en inglés).
Acompañado por el titular de la Secretaría de Agricultura (Sagarpa), Francisco Mayorga, Ferrari insistió:
“De manera tajante, firme y contundente, les digo que dicha afirmación es falsa. Estados Unidos no estableció ninguna condición para la adhesión de México a las negociaciones del TPP, ni con respecto a la papa ni a ningún otro producto”.
En semanas anteriores, la Confederación Nacional de Productores de Papa de la República Mexicana (Conpapa) aseguró que la SE permitió el ingreso de papa procedente del vecino país del norte, “lo cual va en perjuicio del productor nacional, ya que podría provocar problemas fitosanitarios”.
La Conpapa también afirmó que el gobierno busca, a cambio, el ingreso a las negociaciones del TTP.
Hoy, en rueda de prensa conjunta celebrada en las instalaciones de la Sagarpa, los funcionarios federales informaron que este día fue liberado para su publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF), el Proyecto del Acuerdo por el que se establecen las medidas de mitigación de riesgo para importación de tubérculo de papa a los Estados Unidos Mexicanos.
Este acuerdo estará sujeto a consulta pública por un periodo de 60 días naturales y será también notificado a los integrantes del Comité de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Al hacer el anuncio, los funcionarios aprovecharon para reiterar que “la sanidad de los productos agrícolas o de origen animal no está sujeta a ningún tipo de negociación”.
De hecho, Ferrari fue enfático al decir que “es falso que se haya formalizado un acuerdo con el gobierno de Estados Unidos que implique un daño a los productores de papa mexicanos, a la industria o al sector agropecuario nacional, y mucho menos que comprometa la salud fitosanitaria del país”.
También adelantaron que en caso de que el asunto sanitario se resuelva y la papa entrara al país, se tendría el escenario de un incremento en el consumo per cápita, y entonces “haya espacio para la producción nacional y las importaciones”.
Otro escenario, abundaron, sería una división del mercado y que los agricultores estadunidenses desplacen parcialmente la producción nacional y, una tercera opción, sería que los productores mexicanos pudieran exportar papa a Estados Unidos.
Por su parte, el representante legal de la Conpapa, Bosco de la Vega, aseguró en marzo pasado que el titular de Economía y otros funcionarios firmaron un acuerdo con ese organismo, con el propósito “de detener totalmente la importación de papa fresca, pues ésta podría entrar contaminada con nemátodos al país, por lo que el proyecto que está en la Cofemer va en contra de este convenio”.
Por lo pronto, Ferrari y Mayorga coincidieron en que antes de tomar cualquier decisión regulatoria que pudiera afectar los intereses legítimos de los productores agrícolas, ante el posible riesgo de introducción de plagas exóticas que no están presentes en sus cultivos, Sagarpa y SE “están obligadas a someter a consulta pública de cualquier parte interesada las consideraciones que lleven a una decisión final”.
La papa es una de las principales hortalizas que se producen en México y su cultivo es uno de los más importantes –sólo superado por maíz, frijol, trigo y arroz– en el renglón alimenticio, económico y social.
Unos 8 mil 700 productores se dedican a cultivar esta raíz y 77 mil 800 familias del campo están asociadas a él, además de que se generan alrededor de 17 mil 500 empleos directos y 51 mil 600 indirectos, según cifras de la Secretaría de Agricultura.








