MONTERREY, N.L. (apro).- Fueron seis años de dolor e incertidumbre. Seis años también de agarrarse a la esperanza. Olga Hernández esperó todo ese tiempo para reencontrarse con su hijo Gabriel, quien hace seis años partió de Honduras hacia Estados Unidos.
Olga, integrante de la Caravana de Madres Centroamericanas que recorren territorio mexicano en busca de sus seres queridos, encontró a Gabriel en el municipio de Escobedo. Ahí, ambos se fundieron en un abrazo.
El joven de 30 años de edad se convirtió en miembro de la iglesia Cristo Vive en Mí, localizada en la colonia Ampliación Lázaro Cárdenas de ese municipio, ubicado 20 kilómetros al norte de esta capital, adonde llegó el grupo compuesto por 47 madres y otros familiares de ciudadanos de El Salvador, Honduras, Nicaragua y Guatemala.
Martha Sánchez Soler, integrante del Movimiento Migrante Centroamericano, explicó que esta mañana un guatemalteco se les acercó y les pidió que lo ayudaran a encontrar a sus familiares.
“Vino a nosotros llorando, a decirnos que había salido en tiempos de la guerrilla y que no sabía nada de su gente desde hace 20 años”.
Las madres de Guatemala, dijo, ya se llevaron todos los datos para localizar a los familiares del hombre que les pidió ayuda.
De acuerdo con Sánchez, a su paso por México las mujeres han encontrado respaldo de las autoridades mexicanas, que las han protegido desde que arribaron a Tabasco, el pasado lunes 15.
Señaló que aunque la caravana ya pasó el tramo más riesgoso, Tamaulipas, todo el territorio mexicano ha implicado peligro, pero hasta ahora no han enfrentado incidentes.
Durante su recorrido por territorio mexicano, añadió, las madres centroamericanas se entrevistaron con diputados locales de Tabasco, y en Tamaulipas se reunieron con funcionarios de la Secretaría de Gobierno y del Instituto de Protección a Migrantes.
Detalló que ya tienen citas programadas con políticos de San Luis Potosí y también esperan encontrarse con integrantes del equipo que transición del equipo del presidente electo, Enrique Peña Nieto.
La activista manifestó que después de años de recorrer México para llamar la atención de la ciudadanía y autoridades, la Caravana ya se consolidó como un movimiento similar al de las madres de Plaza de Mayo en Argentina, o el Eureka de México.
Detalló que esta tarde las madres centroamericanas acudieron a la Casa del Migrante, en Guadalupe, donde se entrevistaron con los encargados, quienes les entregaron presentes, y a las 19:00 horas partieron a Saltillo.
La Caravana de Madres Centroamericanas realiza un recorrido de 4 mil 600 kilómetros por 14 estados de la República Mexicana, que concluirá el 3 de noviembre en Hidalgo, Chiapas.












