Con el mundial de beisbol en puerta, México aún no tiene una selección formada y está sumido en un pleito por la decisión federativa de llamar a la novena nacional a jugadores no nacidos aquí y que juegan en Estados Unidos. Los dueños de los clubes locales se sienten humillados por la “selección pocha” que pretende armar la Femebe; el dirigente de ésta defiende su decisión y critica a los anteriores representativos de la pelota nacional que no han podido pasar del sexto lugar en esa justa internacional.
MONTERREY, NL.- Por disposición del presidente de la Federación Mexicana de Beisbol (Femebe), Alonso Pérez González, a quien se le conoce como El Teniente, en el próximo clásico mundial de ese deporte –World Baseball Classic (WBC)– la selección nacional sólo incluirá a cinco jugadores de la liga mexicana. El resto vendrá sobre todo de la Major League Baseball (MLB) de Estados Unidos pues el reglamento de la competencia permite que entren hijos o hasta nietos de mexicanos.
Esto ocasionó que la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) rompiera con la Femebe, por considerar esta decisión “insultante y humillante”.
Roberto Magdaleno, presidente adjunto del equipo Sultanes de Monterrey e integrante de la Comisión de Selecciones de la LMB, estima que esa medida es riesgosa pues podría generar molestia entre los peloteros mexicanos, que se sentirían ignorados, y entre los aficionados que no se sentirían representados. Afirma que además hay inconformidad entre los jugadores de Grandes Ligas nacidos en México por la convocatoria a la “selección de pochos”.
Pérez González defiende su decisión y señala en entrevista con este semanario que el reclutamiento de peloteros de la LMB fracasó en el pasado clásico, cuando México quedó en sexto lugar. “Si no pudimos calificar con una selección de liga mexicana dos veces a las Olimpiadas, ¿crees que le podemos ganar a los de Grandes Ligas?”, señala.
Clásico recién nacido
En 2006 en las Grandes Ligas se decidió crear un torneo internacional de beisbol que fuera una respuesta al Mundial de Futbol de la FIFA. Se bautizó como Clásico Mundial de Beisbol y se jugó por primera vez en 2006. El segundo tuvo lugar en 2009 y el tercero será en 2013; se pretende celebrarlo cada cuatro años.
Los dos primeros torneos fueron ganados por Japón y en ambas ocasiones México quedó en sexto lugar.
Para el próximo clásico habrá rondas preliminares –que empezaron el pasado miércoles 19 y acabarán el 19 de noviembre– en cuatro grupos de cuatro equipos cada uno para elegir cuatro equipos que se sumarán a los 12 que ya están inscritos.
En el primer grupo –que se jugó en Florida–, España derrotó a Israel, Sudáfrica y Francia. En el segundo grupo –en Alemania–, Canadá superó a los anfitriones, a la República Checa y a Gran Bretaña.
Faltan por jugarse dos eliminatorias: En Panamá la selección local competirá con Brasil, Nicaragua y Colombia. En Taiwán el equipo de casa se enfrentará con Nueva Zelanda, Filipinas y Tailandia.
Los cuatro equipos que salgan de estas eliminatorias se sumarán a los 12 invitados directos. Entre ellos está México.
La primera ronda del WBC se jugará del 2 al 10 de marzo de 2013.
El grupo A está integrado por Japón, China y Cuba, más una de las selecciones surgidas de las eliminatorias, y jugará en Japón. En el grupo B –que se jugará en Taiwán–, Corea, Holanda y Australia esperan a otra de las selecciones de la ronda eliminatoria.
Forman el grupo C: Venezuela, Puerto Rico y la República Dominicana, que esperan a otro de los equipos de las eliminatorias; jugarán en San Juan. Arizona será sede del grupo D: Estados Unidos, México e Italia, más uno de los que saldrán de la ronda preliminar.
Las semifinales se jugarán en Tokio del 7 al 10 de ese mes y en Florida del 12 al 16. Los ganadores se enfrentará en la serie final del 17 al 19 en San Francisco.
Selección cuestionada
A principios de este mes se formó una Comisión de Selecciones de la LMB, la que en ocasiones anteriores ha proporcionado la lista de jugadores a considerar.
Pero esta vez Pérez se adelantó y dijo, sin avisarle a los dueños de los equipos, que sólo convocaría a jugadores de Ligas Mayores y de Triple A, el circuito del que se surten los equipos estelares de Estados Unidos.
Magdaleno dice a Proceso que aunque no hay todavía una lista oficial, se han filtrado nombres de algunos peloteros; prácticamente todos juegan en Estados Unidos. La LMB fue ignorada.
Reconoce que Pérez González es el responsable de formar la selección, pero recuerda que en 2003 –antes de que surgiera el clásico– la LMB se alió con la Femebe para que los peloteros del circuito veraniego apoyaran a los representativos nacionales en las competencias fuera del país.
Las dos organizaciones son independientes. La Femebe forma parte de la Codeme, del gobierno federal, y la LMB es una asociación civil.
Con esa alianza se creó un comité integrado por Magdaleno, Roberto Mansur –presidente de los Diablos Rojos– y Chito Rodríguez –de Tigres de Cancún–. Se buscaba que con la inclusión de jugadores de mejor calidad hubiera mejor difusión del deporte y se ganaran más aficionados.
El pacto funcionó en los dos primeros clásicos y en otros torneos que hubo en Europa, Asia, Sudamérica y el Caribe, pero se deterioró por desencuentros entre las partes.
Magdaleno recuerda que en 2009 hubo un pleito entre Mansur y Pérez, lo que provocó una ruptura entre la LMB y la Femebe: “Hubo entre ellos un problema personal, una discusión, se insultaron… y se fracturó la relación. Aun así siguieron contando con nosotros. Pero para este clásico no sé por qué no hemos sido tomados en cuenta”.
Dice que Pérez González considera que con el llamado de jugadores de Estados Unidos las posibilidades de éxito de México son mayores, pero también sostiene que en el beisbol mexicano hay peloteros solventes y más cercanos a los aficionados.
“(Pérez González) se deja llevar por el nivel de los jugadores de Grandes Ligas y Triple A, que en el papel son mejores que los de aquí. Yo no lo veo precisamente así. Hay jugadores de calidad que están en México, y hay que tomar en cuenta que el aficionado quiere jugadores nativos y no algunos que nacieron en Estados Unidos y que tienen abuelo o padre mexicano.”
Aclara: “No tengo nada contra ellos. Tienen sus derechos de acuerdo con los reglamentos. Pero considero que debe haber nativos, porque son los identificados con el beisbol mexicano”.
Además señala que el formato elegido por Pérez puede impedir formar un representativo que cubra todas las posiciones, pues algunos jugadores nacidos en Estados Unidos pueden declinar la invitación pues preferirían jugar en la selección de su país.
Hay jugadores que en esa disyuntiva firman un acuerdo con las Grandes Ligas para determinar a que país representan, dice el entrevistado. Además la oficina de ligas mayores no está en condiciones de exigir a los jugadores que acudan al WBC y tampoco puede obligar a los equipos a dejar ir peloteros que les representan inversiones estratosféricas y que se pueden perder algunos partidos de la liga o lesionarse.
Los jugadores de la LMB, en cambio, están obligados a acudir. Los renuentes son suspendidos.
Los mexicanos en Grandes Ligas también han expresado su inconformidad. Magdaleno no dice nombres, pero ventila la queja: “Hay inconformidad de algunos jugadores mexicanos, nacidos en México y que están en el beisbol de las Grandes Ligas, que han manifestado que no están de acuerdo en que se tome a tanto jugador nacido en Estados Unidos. Algunos han externado su deseo de no participar”.
Los directivos mexicanos están desorientados porque hasta ahora no hay una lista oficial de jugadores convocados. “Hasta ahorita no sabemos nada porque no nos han tomado en cuenta, no hemos tenido contacto con jugadores en Estados Unidos y no sabemos qué está pasando, porque desde allá no han dado a conocer el róster de los equipos de cada país”.
Si la selección no tiene resultados satisfactorios, la prensa y la afición pueden reclamarle a la Femebe el desdeño a los peloteros de casa, anticipa el directivo regiomontano.
“Es un arma de dos filos. Es una situación muy peligrosa porque si no tienes éxito deportivo habrá molestia de los aficionados, mucha inconformidad, y ya lo han manifestado así los medios de comunicación.
“Entiendo a Alonso, que quiere llevar a los mejores jugadores que hay ahorita sin importar si son mexicanos nacidos aquí o no, pero hay molestia de los medios y si los resultados no son favorables, la prensa enfocaría una posición muy negativa”, dice.
Para Magdaleno la competencia en el clásico no será sencilla; enumera al bicampeón Japón y a Cuba, Estados Unidos, Corea y República Dominicana como novenas durísimas.
Ruptura interna
El domingo 23 de septiembre, durante la 42 Convención Nacional de Beisbol Mexicano, en Villahermosa, Tabasco, la liga anunció su ruptura con la Femebe “luego de que ésta no tomara en cuenta a los peloteros de la LMB en la conformación del róster de la selección que participará en el Clásico Mundial 2013”.
En la página de la organización se da a conocer el comunicado que cita a Roberto Mansur: “No participaremos con ninguna selección hasta que el pelotero mexicano sea tomado en cuenta. Nos desligamos de la federación mexicana, ya que esto lo consideramos un insulto y humillación al jugador nacional”.
Pérez sostiene que formará una selección mexicana con jugadores que están en Estados Unidos porque allá están los mejores. Es necesario, afirma, superar los dos sextos lugares obtenidos con anterioridad en los clásicos y para ello llamará principalmente a peloteros que están en el mejor beisbol del mundo.
Si los dueños de la LMB deciden cortar relaciones con la federación es problema de ellos, apunta, pues la responsabilidad que él tiene para formar al representativo es con el país, no con los dueños de los equipos del circuito veraniego.
“Estamos tratando de hacer el equipo con peloteros de Grandes Ligas porque esa es la competencia. Van Albert Pujols, Alex Rodríguez, Sabathia. Sabemos a lo que vamos a enfrentarnos y tenemos que hacerlo con el mejor equipo”, explica.
En los dos mundiales pasados la novena armada con jugadores de la LMB obtuvo sextos lugares. “Ahora si tenemos peloteros de Grandes Ligas, pues vamos a llevarlos. Hay pitchers que ya volvieron, como Jorge de la Rosa y el de Houston, (Édgar) González; tenemos que usar lo mejor que tenemos, y si nos hacen falta peloteros tendríamos que llevar a algunos de la liga mexicana”, dice, aunque sabe que la relación con ellos está rota.
Al defender su posición afirma que lo mismo hacen las selecciones de Venezuela, Puerto Rico, República Dominicana o Japón. Todos ellos llevan jugadores que están en la MLB, la mejor del planeta.
Frente a esta polémica generada por la integración del equipo nacional, Pérez aclara que los directivos de la LMB deben saber que el máximo órgano rector del juego en el país es la Femebe.
“Me extraña que la liga se ponga así, pero ese es su problema. Ellos deben saber que la máxima instancia deportiva del beisbol en el país es la federación mexicana. Ellos sólo son una liga profesional de 16 equipos, nada más que eso”, apunta.
Como presidente de la federación él no está obligado a consultar a la LMB sobre sus decisiones. Sin embargo recuerda que en el pasado, cuando fue integrada la selección mexicana para participar en los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2010 de Mayagüez, Puerto Rico, la liga le envió únicamente jugadores de equipos del circuito mexicano que no avanzaron a los play offs ese año.
Afirma que, en cambio, en las ligas mayores hay disposición a cederle jugadores. El único requisito que le piden es que sean mexicanos o hijos de mexicanos.
Es el caso del segunda base de los Rangers de Texas, Michael Young, que es hijo de una zacatecana. Y como él hay muchos, precisa.
“La Constitución es muy clara: hijo de padre o madre mexicano o los dos, aunque no haya nacido en México, es mexicano. Cómo no voy a querer a Ricky Romero (de Toronto), que le acaba de ganar a Yanquis. Sus padres son mexicanos y él nació en Los Ángeles y prefiere jugar con México, ¡pues lo traigo!”
Señala que uno de los factores de la polémica es generado por Mansur. Precisa que éste quiere aprovechar el escaparate del combinado nacional para negociar con sus jugadores. “El principal que mueve ahí toda la cosa es Mansur y él lo que quiere es vender peloteros y por eso alborotó a los dueños de todos los equipos”.
El encargado del beisbol federado en México considera irrelevante la controversia con la LMB. “Esos cabrones no me han dado una pelota en 25 años. Por mí que se enojen o hagan lo que quieran. Ellos compran a los peloteros y no los hacen, como nosotros, y eso es muy diferente”.
Por ello si los dueños del torneo nacional no lo quieren proveer de peloteros, él recurrirá a los compatriotas que están en ligas inferiores Triple A y Doble A de Estados Unidos.
A diferencia de lo que afirma Magdaleno, Pérez asegura que los jugadores de ligas mayores convocados por México están obligados a acudir al llamado. “Todos los que pertenezcan a Grandes Ligas están obligados a ir. Grandes Ligas les manda la invitación y nosotros escogemos de los 50, a los 30 (del róster final)”.
Al final la LMB debe entender que no está en posición de exigir, afirma. “Tengo la sartén por el mango, soy presidente de la federación y soy vicepresidente de la Asociación Internacional de Beisbol y presidente de América. ¿A qué le tiran?”
Cuando quede conformada la selección los aficionados serán los primeros en aplaudir la decisión de enrolar a ligasmayoristas, augura, pues para ellos su mayor ilusión es ver ganar a México.
“Imagínate si no traigo a Adrián González o a Yovani Gallardo o Jaime García, Fernando Salas, Marco Estrada o al Cochito Cruz que está bateando arriba de .300 en Los Ángeles. Si no traigo a Ramiro Peña entonces sí se enoja la afición”, considera.
Adelanta que Adrián González –cañonero de los Dodgers– será el capitán del equipo. A él se refiere como el mejor atleta mexicano de todos los tiempos –de cualquier deporte– porque es el que más dinero gana.
Pérez dice que él ya envió una lista preliminar a la oficina de las Grandes Ligas y no ha sido dada a conocer. Cualquier otra que sea publicada no tiene valor.
La aclaración obedece a que en las redes sociales ya circula una lista no oficial de integrantes de la selección que ubica como manager a Rick Rentería y como coaches a Rubén Amaro Sr., Fernando Valenzuela, Teodoro Higuera, Nick Leyva y Ever Magallanes.
Además de los nombres que Pérez da a conocer en la entrevista, adelanta otros como el de Karim García, de Sultanes, y Jorge Chato Vázquez, de Tigres de Cancún, que ha entrenado con los Yanquis.
También menciona a uno de los hermanos Heirston, probablemente Jerry, nacido en Illinois y que juega con los Dodgers y a Luis Alfonso García, expelotero de los Sultanes.








