Anunciada el jueves 4 como Coordinadora de Cultura del equipo de transición de Enrique Peña Nieto, María Cristina García Cepeda explica en entrevista a Proceso el significado del cargo que ocupará por dos meses, sin aventurarse a decir si tendrá cabida después del 1 de diciembre en el gabinete oficial.
Tras enfatizar sus más de 35 años de trayectoria en puestos públicos, García Cepeda, la exdirectora del Festival Internacional Cervantino señala vía telefónica que espera ocupar el nuevo cargo a partir de este lunes 8, día en que pedirá licencia ante el comité técnico del Auditorio Nacional donde se desempeña como coordinadora ejecutiva desde el año 2000.
–¿Cómo fue el acercamiento al equipo de transición?
–A mí me invitaron a dialogar sobre temas de cultura hace un par de días, y la verdad es que agradezco y considero un gran privilegio recibir la invitación del presidente electo para integrarme a su equipo en materia de cultura, llevo 35 años trabajando en diversas instituciones, y más que trabajos ha sido un proyecto de vida, he aceptado el cargo porque considero que todos los involucrados tenemos algo que decir y aportar, y la cultura es parte esencial y eje del desarrollo social de la nación, mi responsabilidad se basará en obtener la mayor información posible de las instancias relacionadas con el sector.
La funcionaria de 66 años, conocida en el medio cultural como Maraki, ha sido directora de la Unidad de Divulgación de la Cultura de la Subsecretaría de Cultura en la Secretaría de Educación Pública (1983-1985); directora de Fomento Cultural y Relaciones Internacionales del CREA (1986-1987); directora general del Festival Internacional Cervantino (1988-1990); secretaria ejecutiva del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (1991-1994); y secretaria técnica del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (1994-2000).
–¿En qué consiste exactamente el cargo de coordinadora cultural?
–Dar a conocer objetivamente la realidad operativa del sector cultural, de los puntos prioritarios, es buscar puntos de convergencia entre la comunidad artística y cultural, tanto de grupos y asociaciones como de instituciones, con el fin de darle cabida a todos. Hay temas importantes, uno de los primeros es el proceso de administración del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Del diagnóstico de este análisis se definirán las prioridades en materia cultural.
–¿Cuál o cuáles son los asuntos más importantes?
–Mi responsabilidad es coordinar el equipo de transición de manera ágil, conocer el estado de las instituciones, de presupuestos, organigramas de cada uno de los programas.
“Tendré comunicación con otras autoridades de Conaculta y titulares de cada institución, INBA, INAH, Cenart, y oras instancias para ir conociendo el estado que guardan, sus fortalezas y debilidades, cualquier asunto en trámite y pendientes. Será un trabajo intenso porque sabemos que se han hecho grandes programas a lo largo de este sexenio e impulsado otros tantos.”
–¿Sabe si ocupará un cargo después del 1 de diciembre?
–Lo que me interesa es cumplir con esta responsabilidad ahora, es mi propósito y mi compromiso en este momento, para que haya una continuidad en el área cultural a corto, mediano y largo plazo, que se haga de la mejor manera y con conocimiento, para continuar y fortalecer.
–¿Dentro de su labor estará preparar el camino para los titulares de instituciones?
–No, mi labor es buscar puntos de convergencia entre los grupos culturales, que la transición sea ágil, lo demás le compete al ejecutivo, será él quien en su momento tome las decisiones al respecto.
Durante su gestión en el Auditorio, el recinto obtuvo los premios Pollstar 2002 y Billboard 2007 en la categoría de Mejor Recinto; en 2004 la revista Billboard situó al Auditorio como primer lugar en ingresos anuales, números de espectáculos y días de ocupación. Y ella, a título personal, recibió en noviembre de 2010 la condecoración de la Cruz de la Orden de Isabel la Católica que otorga el gobierno de España.








