Raúl Navarrete: un poeta fuera del tiempo

Para poder apreciar la literatura de Jalisco hay que estudiar a fondo la vida cultural de sus pequeñas ciudades. Por ejemplo, Zapotlán marcó de cierta manera la obra de Juan José Arreola, y para conocer bien la narrativa de Mariano Azuela tenemos que estudiar la vida literaria de Lagos de Moreno, que para muchos es la capital cultural de Los Altos. No se trata de hacer ahora una descripción detallada de la geografía cultural de Jalisco, sino de observar de cerca a Arandas, una ciudad alteña con mucha tradición cultural.

Las figuras más destacadas de la literatura de Arandas son sin duda Manuel Martínez Valadés y Raúl Navarrete, porque la obra de ambos se conoce a nivel nacional. Enrique Anderson Imbert incluye Martínez Valadés como poeta de provincia en su Historia de la Literatura Hispanoamericana. Este poeta, quien con fina ironía describe la vida de la provincia, murió en 1935, víctima de una balacera en el Congreso, y Navarrete falleció en un accidente de tráfico en el Distrito Federal. Así acabó una prometedora carrera literaria, pues Navarrete ya había ganado varios premios nacionales.

En la colección Letras Inmortales de Jalisco, la Secretaría de Cultura del Gobierno de Jalisco publicó en 2011 una antología de su obra con el título  Días perecederos. La selección y el prólogo están a cargo de Miguel García Ascensio, otro escritor de Arandas e investigador en el campo de la historia literaria, quien presenta a Navarrete como un autor de tres ejes: “cultivó la poesía, y el cuento y la novela.” Su poesía es eficaz debido a su lenguaje sencillo y su escasez de metáforas. Es una poesía fuera de un tiempo concreto que se ubica en la eternidad. Luz, sombra, tierra y agua, son términos esenciales de un universo poético poblado de plantas y animales. La escritura de Navarrete tiende a lo abstracto. En sus cuentos, nos dice García Ascensio, “la trama es lo de menos: cuenta poco… O mucho, si leemos lo que hay detrás del lenguaje empleado”. Vemos que Navarrete es un escritor hermético, un escritor para escritores, reconocido a nivel nacional y apreciado por los conocedores.

En la antología encontramos muchos poemas y una parte de Autobiografía precoz (1968). Hay varios cuentos del libro El sexto día de la nación y, completa, la novela El oscuro señor y la señora (1973). La edición lujosa de Días perecederos es un merecido homenaje póstumo a Raúl Navarrete.