COLIMA, Col. (apro).- La sesión convocada para la elección de rector de la Universidad de Colima terminó en medio de un zafarrancho, luego de que el actual, Miguel Ángel Aguayo López, ordenó desalojar a una veintena de estudiantes que realizaban una protesta y varios de los manifestantes resultaron golpeados por personal de seguridad de la casa de estudios.
Sin embargo, la intervención de algunos trabajadores, entre ellos el exdirigente sindical Gustavo Ceballos Llerenas, impidió que los disidentes fueran sacados del Paraninfo Universitario, recinto donde se realizó la sesión.
Por lo tanto, mientras los inconformes lanzaban consignas y mostraban mantas exigiendo democracia en la universidad, entre el griterío y el ruido de silbatos, el rector sometió apresuradamente a votación económica del Consejo Universitario la candidatura única de José Eduardo Hernández Nava.
Aunque se encontraba prevista una votación nominal a través de un mecanismo electrónico, a Aguayo López le bastó que la mayoría de consejeros levantara la mano y, sin realizar el conteo de votos, declaró aprobada la elección del nuevo rector para enseguida clausurar la sesión.
Previamente, la Junta de Auscultación Universitaria había presentado al Consejo una terna de candidatos a la rectoría, seleccionada entre siete aspirantes que se registraron el sábado pasado. Además de Hernández Nava, quien funge como secretario de Gestión de la casa de estudios, los miembros de la Junta propusieron al secretario general, Ramón Arturo Cedillo Nakay, y al coordinador de Comunicación Social, Christian Torres Ortiz Zermeño.
Una vez conocida la terna, algunos catedráticos y estudiantes miembros del Consejo propusieron en reiteradas ocasiones posponer la elección del nuevo rector para permitir que los candidatos recorrieran los diferentes planteles de la Universidad para exponer sus proyectos, además de que los consejeros tuvieran la posibilidad de consultar a sus representados sobre el sentido de su voto.
Sin embargo, el rector Aguayo se opuso con el argumento de que se estaba siguiendo lo establecido en el reglamento del Consejo. Esto fue rebatido por el catedrático de la Facultad de Ciencias, Carlos Moisés Hernández Suárez, quien expuso que la Ley Orgánica permite realizar ese procedimiento y esta ley tiene supremacía sobre cualquier reglamentación.
Enseguida, el presidente de la Federación de Estudiantes Colimenses (FEC), Fernando Mancilla Fuentes, anunció el apoyo de ese organismo a Eduardo Hernández Nava y pidió a los otros dos integrantes de la terna declinar a favor de éste para conformar una candidatura de unidad.
De inmediato, pidió la palabra Cedillo Nakay para aceptar la declinación y cuando empezaba a hacer lo mismo Torres Ortiz, sorpresivamente cerca de veinte integrantes del Movimiento Estudiantil Disidente (MED) se colocaron al frente de la tribuna desplegando mantas y denunciando a gritos que eso se trataba de una simulación.
“Fuera los intereses políticos y personales de la U de C”, “Exigimos un rector académico, no burócrata ni político”, eran algunas de las frases de las mantas.
Infructuosamente, el rector realizó varios llamados a guardar silencio con la advertencia de que ordenaría su desalojo, mientras Torres Ortiz interrumpió su discurso, pero al continuar las protestas Aguayo dio instrucciones de sacarlos del recinto.
De acuerdo con Manuel Agustín Trujillo Gutiérrez, uno de los dirigentes del MED, sufrieron golpes y empellones, incluso él mismo, así como Carlos Martínez, de la Escuela de Música; Miguel Segura, de la Facultad de Ciencias Químicas; Carlos Ruiz, de la Facultad de Letras y Comunicación, entre otros.
Mientras tanto, la mayoría de los integrantes del Consejo Universitario, desde sus butacas observaban impávidos la escena.
Después de concluir la sesión, Aguayo López aseguró que ésta se llevó a cabo conforme lo estipula Ley Orgánica, negó que el incidente empañe el proceso y aseveró que “el Consejo Universitario se expresó por unanimidad por una candidatura única, una candidatura que aglutina el maestro José Eduardo Hernández Nava”.
Respecto de las protestas, dijo: “Hay que acostumbrarnos a que la vida de la universidad es plural y diversa; hay una diversidad de pensamiento, de opiniones y de ideas que puedan ser confrontadas en un marco de respeto”.
Añadió: “Antes no había esas expresiones y esto es un avance cualitativo, debemos buscar dentro de la diversidad la propia unidad.”
Por su parte, Hernández Nava señaló que durante su periodo, que se iniciará el próximo 1 de febrero, retomará las propuestas de los demás aspirantes para incorporarlas a su proyecto, se dijo abierto al diálogo y planteó su interés de reunirse con los jóvenes disidentes con el fin de analizar sus peticiones.
A su vez, Manuel Agustín Trujillo, quien recientemente egresó de la Facultad de Letras y Comunicación, y se encuentra en proceso de titulación, denunció que hubo en la sesión “una total intransigencia de las autoridades, pues las cartas ya estaban dadas luego de una reunión la noche anterior del rector con los tres integrantes de la terna y dos miembros de la Junta de Auscultación, en el restaurante La Cumparsita”.
Dijo que Hernández Nava, siendo funcionario de la Universidad, apoyó al rector Aguayo López en su campaña por la diputación federal por el PRI y “ahora le devuelven el favor político”.
Comentó que para el MED no hay todavía rector electo, porque “la sesión se canceló y no hubo votación, aunque sabemos que pueden hacer la reunión en privado”.
Trujillo Gutiérrez refirió que después de esta manifestación, los estudiantes que forman parte del Movimiento Estudiantil Disidente están conscientes de que pueden ser mandado golpear o incluso ser expulsados de la universidad o sus papeles podrían ser extraviados, por lo que pidió el respaldo y la atención de la comunidad universitaria colimense y de otras universidades del país.











