Mantiene Banxico expectativas de crecimiento de entre 3.25 y 4.25%

MÉXICO, D.F. (apro).- Pese al débil crecimiento que prevalece en la economía mundial, el Banco de México (Banxico) mantuvo su pronóstico del Producto Interno Bruto (PIB) en un rango del 3.25% al 4.25%.

Esta previsión es superior a la del informe correspondiente al último trimestre del 2011, cuando el banco central estimó una expansión entre 3 y 4% para el presente año.

En otras palabras, las condiciones en que se desenvuelve la economía mexicana están dadas para mantener un crecimiento superior a los países europeos, al de Estados Unidos e inclusive a la una de las potencias emergentes, que es Brasil.

Sin embargo, el gobernador del Banxico, Agustín Carstens, reconoció que ante el oscuro panorama que enfrenta la situación internacional, México debe apretar el acelerador; y urgió a la aprobación de las “reformas estructurales”.

Carstens no paró de insistir en que la entrante legislatura realice su tarea para sacar adelante la reforma laboral, la hacendaria y la energética.

Inclusive, al dar a conocer el “Informe sobre la inflación durante el segundo trimestre del año”, Carstens sentenció que “si hay reformas, el crecimiento de la economía será mucho mayor. Es doblemente urgente realizarlas ante el entorno de debilidad internacional”.

Para el gobernador de Banxico, los fundamentales del país marchan viento en popa: la actividad económica “resistente” ante la volatilidad y la incertidumbre en los mercados financieros; crecientes exportaciones; elevado consumo interno; una alta confianza del consumidor (aunque todavía no logra alcanzar los niveles previos de la crisis del 2009); además de un sistema bancario sano y un nivel de deuda aceptable.

Eso “hace destacar a México si se le compara con otras economías”, señaló el gobernador del banco central.

Sin embargo, reconoció que el desempleo se mantiene en niveles “relativamente altos”. De acuerdo con el último reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) la tasa de desocupación es de 4.8%, lo que representa unos 2.4 millones de mexicanos.

Agustín Carstens omitió hablar de los elevados niveles de informalidad, en donde están sumergidos 14.2 millones de personas; mientras en la subocupación, otros 4.2 millones que son aquellos que declararon tener la necesidad de laborar horas extras o de buscar otra fuente de empleo ante la insuficiencia de su salario.

El economista dijo que el único riesgo para México es la posibilidad de un ajuste fiscal en Estados Unidos, principal socio comercial de nuestro país, el cual “crearía más impuestos y menos crecimiento económico”.

Con estas tablas, el PIB prevé un crecimiento cercano al 4 por ciento. Mientras que la zona euro retrocedió 0.25 en el segundo trimestre; España, 0.4%; Italia, 0.7%; Portugal, 1.2%; y Chipre, 0.8%.

Las naciones europeas que salvaron el pellejo son Alemania, que apenas creció 0.3%; y Francia, que se quedó en cero, es decir estancada.

En ese escenario, el Banco de México estimó la expansión del PIB nacional.

Por otra parte, el Banco de México aseguró que la inflación registrada en el segundo trimestre del año (3.87%) fue provocada por el aumento del precio en los productos agropecuarios, principalmente.

Carstens aseguró que este aumento de precio “es pasajero” y se espera que entre octubre y diciembre las cosas vuelvan a la normalidad, sin embargo, el banco central se mantendrá atento al comportamiento del costo del huevo, el maíz y otros granos.