La sincronía. Paola Espinoza “Nuestro mejor momento”

Alejandra Orozco es una adolescente que cumplió un sueño: Hace no mucho era apenas una niña que admiraba a la clavadista Paola Espinosa y que le pidió que se retrataran juntas. Ahora juntas –veterana y novata– consiguieron la plata en Londres.

A Paola Espinosa no se le olvida que en sus inicios como clavadista fue ignorada, y hasta desdeñada, por Fernando Platas y Jashia Luna, atletas que a principios de la década pasada eran las figuras mexicanas. También recuerda que el entrenador Jorge Rueda incluso la corrió de su equipo en plenos Juegos Olímpicos de Atenas 2004.

En su tercera participación olímpica (Londres 2012), el martes 31 de julio Espinosa se convirtió en la primera mujer mexicana que ha conseguido dos medallas olímpicas. Antes, sólo Joaquín Capilla fue capaz de cosechar preseas en tres ediciones distintas de Juegos Olímpicos (Londres 48, Helsinki 52 y Melbourne 56).

La deportista de 26 años, quien junto con Alejandra Orozco ganó plata en la prueba de plataforma sincronizados, asegura que ha vencido sus miedos y que pertenece a una generación de atletas mentalmente más fuertes y que, además, están dispuestos a ayudar a quienes los reemplazarán en las fosas.

En entrevista con Proceso antes de iniciar su participación en Londres 2012, señaló: “Considero que este es el mejor momento que ha tenido México en los clavados por la mentalidad que ha cambiado. Antes nos daba miedito ir a competir, y los más jóvenes ahorita están preparados para ser los mejores del mundo. Eso lo hemos logrado los mismos deportistas. Al ver que Ana (Guevara) ganaba y era una figura, yo decía: ‘quisiera ser campeona como ella’. Vino a abrir la mentalidad.

“Me tocó cuando estaban Fernando y Jashia, y jamás escuchamos de ellos una palabra de aliento. Al contrario, siempre nos trataban super mal porque éramos de otro entrenador. Jorge Rueda, a la mitad de los Juegos Olímpicos, me corrió… Todas esas cosas hacían que nos sintiéramos menos.

“Quienes venimos a cambiar esta generación hemos sido Rommel (Pacheco) y yo, que hemos apoyado a los niños. Quiero dejar en cada deportista la idea de que se puede ganar. ‘No quieras ser como Paola Espinosa, haz tu propia historia, sé el mejor del mundo, sé mejor que yo’. Es muy importante que yo como figura los motive, los ayude a corregir para que les salga mejor, algo que ni Rommel ni yo tuvimos de los que admirábamos.”

Espinosa contó que también es muy importante el trabajo que la autoridad deportiva realiza en cuanto al otorgamiento de los estímulos económicos porque, sostuvo, las reglas con las que opera el fideicomiso CIMA a veces beneficia a quienes no lo merecen y deja desprotegidos a atletas que por una lesión o en su empeño por incrementar su nivel de competencia no cumplen con alguno de los objetivos marcados.

“Es muy importante valorar a quién se le quita y a quién no. Hablo de clavados: si alguien está ensayando un clavado nuevo y no le va bien pero sabes que por practicarlo tendrá buenos resultados en el futuro, no le puedes quitar o bajar la beca. Tienen razón en cuanto a que para tener un incentivo económico hay que dar resultados, porque tampoco comparto la opinión de muchos deportistas de estar en esto por el dinero.”

–Hace cuatro años ganaste bronce en sincronizados con Tatiana Ortiz y hoy ya no son pareja. ¿Por qué? ¿Qué pasó entre ustedes?

–Ella regresó después de mucho tiempo intentando hacer el sincronizado conmigo. Llegó subida de peso y no sincronizábamos bien. En una junta, Ma Jin le dijo: “No es seguro que tires con Paola. Échale ganas y vemos qué pasa. Paola no ha dejado de entrenar y tiene otro nivel. Hay varias niñas con las que creemos que se puede hacer el sincronizado”. Yo pensé que le había quedado claro que tenía que pelear por ese lugar. Competimos una vez para el Campeonato del Mundo de Shanghai; para la Universiada Mundial nos mandaron sin selectivo, porque éramos la única pareja. Para los Panamericanos la Federación Mexicana de Natación la puso a ella por dedazo, porque tampoco hubo selectivo.

“Después de los Panamericanos, pensamos en probar con Alejandra Orozco, idea que teníamos de tiempo atrás. Nos gustó entrenar con ella porque además nos vemos mucho mejor, es pequeña y está delgadita como yo. Nos fue muy bien. En los clavados obligatorios jamás habíamos empatado con las chinas. Tatiana tuvo su oportunidad de buscar estar en Juegos Olímpicos en la Copa del Mundo. Ustedes vieron que no pudo calificar (en la prueba individual fue superada por Carolina Mendoza, de 15 años). Yo no la corrí del equipo porque no tengo la capacidad para correr a nadie.”

–¿Consideras que Tatiana se ha colgado de tu trabajo, de tus éxitos?

–No podría contestar eso. Yo hago mi trabajo. Nuestra relación se limitaba a tratarnos aquí en la alberca. Lo único que puedo decir es que trabajo bien y por eso me gusta la gente puntual, que trabaja, que viene diario y se esfuerza. Eso es lo que me gusta de Alejandra, que con Tatiana no tenía.

“Para Juegos Panamericanos, la federación ni siquiera nos preguntó si (Tatiana y yo) queríamos ser pareja. A ella la llevaron y ya. En una plática ella me dijo con estas palabras: ‘Todos los mexicanos quieren que tú y yo hagamos sincronizados. No sé cómo veas’. Le dije: ‘¿Todos los mexicanos quieren? ¿O tú quieres hacer sincronizados conmigo?’. ‘No, yo no, pero todos me están diciendo que te pida para que hagamos sincronizados’. Si ella no quería, pues no puedo hacer nada, ¿no? Yo ya tengo una pareja y para empezar tengo mi prueba individual donde estoy muy bien y me ha ido cada vez mejor. Entonces pensé: si ella no quiere hacer el sincronizado y cree que sola le puede ir mejor, pues que siga su camino.”

–¿Qué opinas de los atletas que cuando se retiran, de inmediato buscan o aceptan posiciones políticas, sin tener siquiera una formación académica?

–Creo que la salida más fácil es irse a la política después de ser deportista. Qué te puedo decir: así lo toman ellos, irse por lo más fácil porque estamos envueltos en un círculo tan pequeño que cuando sales y te hablan bonito crees que es lo mejor. Es muy respetable. Cada quien tiene su manera de pensar, sus objetivos y sueños. Te puedo decir que esos definitivamente no son los míos. Siempre lo he dicho: eso no es para mí, ni me llama la atención ni me gusta.

–En tu opinión, ¿está bien que haya cinco equipos de clavadistas? ¿O sería mejor que existiera una selección nacional donde todos trabajen juntos?

–Es positivo que haya muchos entrenadores porque habla de que hay buen nivel en México. Me encantaría saber que todos se llevan bien, pero no es cierto. La verdad es que todos están en contra de Ma Jin y eso me da tristeza porque es la que ha tenido los mejores resultados y no se lo reconocen. Deberíamos aprovechar que tiene una técnica extraordinaria. Hay muchos niños entrenando con ella que seguro serán los mejores de Mexico durante años. Quisiera que los otros entrenadores se juntaran con Ma Jin, que le saquen provecho, para que cuando ella se vaya nos quedemos con sus conocimientos. Deberíamos estar unidos y no echarle tierra sólo porque es extranjera…