Debate poselectoral

Refuta las aseveraciones de Leonardo Valdés Zurita

Señor director:

Leí la respuesta del consejero presidente del IFE, Leonardo Valdés, a la profesora Blanca Luz Melo (Proceso 1865) y me da pena ver con qué clase de funcionarios cuenta ese instituto. En primer lugar nos presume sus 20 años como académico universitario y como “hombre de izquierda”, pero eso no lo exenta de que no haya efectuado su trabajo correctamente y estuviese alejado de las delicias del poder.

¿Ya se le olvidaron sus viajes en jets privados de Enrique Peña Nieto? Tantos ejemplos hay de hombres de “izquierda” con la mano en el bolsillo derecho, porque tristemente han perdido sus ideales. Nos dice que tenemos un sistema electoral que garantiza equidad en las contiendas y que los resultados reflejan la voluntad de los electores. ¡Miente! Él no ha hecho nada desde que los panistas le presentaron el caso de las decenas de millones de pesos en monederos Monex financiados por los priistas; antes bien, dejó a los priistas usar ese dinero en estas elecciones fraudulentas.

Quiero hacer otro comentario: Yo fungí como presidenta en una casilla y recibí unos días antes el material electoral. Tenía en mi poder las boletas electorales y pensé que así no debería manejarse la entrega del material, ya que en los lugares donde hay cacicazgos de partidos, como los que representa el PRI en las zonas rurales, sería fácil que esas boletas pudiesen caer en manos de partidos corruptos, como sabemos sucedió, ya que antes de la elección vimos cómo aparecían boletas en varios lugares.

En esta elección no se decidió libremente ni de manera secreta el voto, como presume Valdés Zurita, ya que se compró vía despensas de Soriana, monederos electrónicos, becas, dinero en efectivo, tarjetas de prepago de teléfono, material de construcción, gasolina y muchas más formas en las que se corrompió el voto.

Además, no el voto fue secreto, ya que las personas que vendieron el suyo tenían que llevar pruebas de que habían votado por el PRI para que les dieran lo prometido. Valdés se dice demócrata pero eso no es cierto. Si fuese así hubiese cumplido con su deber y aplicado la ley sin partidismos ni amiguismos, y sobre todo sin complicidades. (Carta resumida)

 

Atentamente

Guadalupe Carrillo