El PRI no quiere ser tan PRI

Aunque el domingo 1 de julio su partido ganó la Presidencia de la República y la gubernatura de Jalisco, así como la mayoría en el Congreso estatal y 87 de 125 alcaldías estatales, el presidente del PRI, Eduardo Almaguer Mendoza, afirma: “Nos enfrentamos a una elección de Estado”.

Sólo que, aclara, “el PRI se enfrentó a las mismas fuerzas políticas, nada más que hoy se agruparon en torno a Alfaro y tuvimos una elección de Estado, donde hoy el Estado, en lugar de apoyar al candidato de Acción Nacional, pues apoyó al candidato del Movimiento Ciudadano (MC), por eso el resultado es cerrado”, señala.
Se sorprende de que Alfaro acuse al PRI de rebasar el tope de campaña, ya que MC sí se excedió y debería dar explicaciones de cómo obtuvo recursos si no tenía financiamiento público. Abunda que tampoco se puede señalar a los medios de comunicación por su parcialidad, ya que Alfaro fue el candidato más cubierto porque es “un tipo mediático”.
No obstante, se dice satisfecho en general por el resultado de la elección, en la que presuntamente el PRI tuvo 1 millón 320 mil votos. Al respecto, rechaza las acusaciones de que hayan comprado votos, y argumenta que, si bien ganaron la Presidencia de la República, no consiguieron la mayoría absoluta en el Congreso de la Unión y perdieron en estados y distritos que gobernaban.
“¿Te das cuenta de que Enrique Peña ganó en estados gobernados por el PRD; Josefina en estados gobernados por el PRI, y Andrés Manuel en las entidades gobernadas por el PRI? ¿Y te das cuenta de que en un mismo distrito o municipio ganó Peña pero no el diputado federal? Esto hace caer esa argumentación. Y yo diría algo más: el rey de la utilización de los programas sociales en materia electoral es el PRD, y el mejor ejemplo es la Ciudad de México.”
Cuando se le recuerda que Aristóteles Sandoval utilizó la misma estrategia que el gobernador mexiquense Eruviel Ávila para promover su imagen a través de una tarjeta denominada La Jalisciense, Almaguer señala que sólo fue un método de campaña con el propósito de dar a conocer los programas sociales que se aplicarán en el sexenio del priista.
Nuevo partido, mismas caras

El presidente estatal del PRI rechaza que este partido, al que califica una y otra vez de “nuevo”, realmente esté dominado por los rostros de siempre, que operan tras bambalinas. Dice que como ejemplo de la nueva generación están él mismo y Aristóteles Sandoval, que se formaron como opositores y eso les dio una concepción distinta del poder y de la administración pública:
“No hay coincidencia con el PRI del autoritarismo o el PRI de los excesos, que la gente ya sancionó en 2000 y en 2006, y aquí en Jalisco desde 1995. Sé que esto no es quizá políticamente correcto, pero nosotros nos formamos en una visión distinta, donde poner los temas sobre la mesa debe ser una práctica cotidiana en lugar de andar trabajando los temas debajo de la mesa. Ese es el PRI al que nosotros nos referimos.”
Asegura que en esa transición hacia lo que él llama el nuevo PRI tuvieron que enfrentarse a un sector tradicional que añora las viejas prácticas, pero que muchos de sus representantes ya no están en el partido.
Como algunas muestras de lo contrario, se le mencionan los nombres de Gustavo González Villaseñor, Miguel Castro Reynoso, Trinidad Padilla López y los hermanos Gerardo y Joel González Díaz.
González Villaseñor, exalcalde de Puerto Vallarta, favoreció a grandes empresas constructoras e inmobiliarias modificando el uso de suelo en zonas no permitidas y privatizó plazas como El Pitillal y Lázaro Cárdenas, así como parques públicos del centro de la ciudad. Y aunque ya fue diputado en la LVI Legislatura local, en esta ocasión representará al distrito 5.
Castro Reynoso, expresidente municipal de Tlaquepaque, es leal al líder de la CROC, Alfredo El Güero Barba. Trinidad Padilla, el exrector de la UdeG, es hermano de Raúl Padilla López, líder absoluto de la casa de estudios desde hace más de dos décadas, mandamás del PRD local y empresario del espectáculo.
Gerardo y Joel González Díaz mantienen un reinado en el municipio de El Salto desde hace seis años. Joel será presidente municipal por segunda ocasión, en tanto que Gerardo impugnó la elección por considerar que le corresponde la curul por el distrito 7.
Y el exdiputado local y federal Jorge Arana será alcalde de Tonalá por segunda vez.
Almaguer no entra en detalles al respecto. Afirma que los diputados del PRI firmaron un decálogo que deberán cumplir y que los legisladores federales jaliscienses tienen el compromiso de aterrizar las reformas legales promovidas por Peña Nieto para bajar las tarifas del gas y de la energía eléctrica.
Y los priistas en el Congreso local, dice Almaguer, iniciarán los trabajos para la reforma del Poder Judicial y desaparecerán la partida de erogaciones parlamentarias, antes conocida como la 8 mil, de la que se sirvieron discrecionalmente los diputados sin rendir cuentas a nadie.
“Quien busque que prevalezcan sus intereses, legítimos quizá, no tendrá el apoyo del partido ni va a contar con el partido, se le va a sancionar y ya no estará”, insiste.
Además, señala que cambiarán las conductas que prácticamente caracterizaron al PRI en el poder: “No habrá ningún interés de mayoritear por mayoritear. El reto lo asumimos con una gran responsabilidad y en el entendido de que Jalisco ya no puede esperar más tiempo para las transformaciones: hay mucha pobreza, una falta grandísima de oportunidad para jóvenes y mujeres. Nosotros no somos ajenos a eso. No nos va a marear el poder, tenemos los pies muy puestos sobre la tierra”. l