Sobre El gobierno de la ignorancia

Señor director:

 

Le agradeceré publicar las siguientes líneas, dirigidas a su colaborador Axel Didriksson, a raíz del artículo que Proceso 1862 incluyó bajo su firma con el título El gobierno de la ignorancia.

Permítame, señor Didriksson, ahondar un poco más en relación con su análisis El gobierno de la ignorancia.

Ciertamente, estamos ante el final de una comedia tipo novela televisiva, pero aún más convencidos de continuar nuestra lucha social poniendo en tela de juicio el pobrísimo papel del Instituto Federal Electoral, el cual, en la elección recién vivida, fue un elemento fundamental claramente al lado del conjunto televisivo.

No queda más remedio que seguir exigiendo una democracia justa y merecida por una ya muy lastimada sociedad. Lo más preocupante es pensar que si esta vez el conglomerado televisivo pudo fabricar un candidato presidencial relativamente en un par de años, en los sexenios venideros habrá otros candidatos presidenciales igualmente fabricados, aunque algunos de ellos sean entonces apoyados por los hijos de los ahora dueños de las dos grandes televisoras mexicanas.

Sin más por el momento, reciba un cordial saludo.

Atentamente
Ingeniero David Balandrán
andred0@yahoo.com