Después de que el pintor Agustín Portillo acusara el mes pasado a Roberto Vázquez, exdirector del Centro Nacional de las Artes y actual titular de la Secretaría Cultural y Artística de Conaculta por desvío de fondos del proyecto de mantenimiento en escuelas del Centro Nacional de las Artes (CNA), el funcionario se defiende: “Voy a demandar por daño moral”.
A su vez el Instituto Nacional de Bellas Artes, al que están adscritos los planteles de música, artes plásticas, danza y teatro, le respalda a través de Omar Blanco, director de Recursos Materiales:
“Tenemos cuentas claras metro por metro, cable por cable. A lo mejor tiene información de un documento previo de levantamiento de observaciones, pero fue eso, no tiene el resultado final.”
Con un ejemplo refuta las acusaciones:
“No tenemos idea del generador de luz, no existe en los contratos.”
Y es que tras un recorrido de supervisión por los planteles del CNA realizado el pasado 9 de abril, Consuelo Sáizar, presidenta del Conaculta, se percató de trabajos sin concluir. Molesta, a decir de Portillo, canceló la visita y pidió un informe a éste –quien en ese momento era su asesor de artes visuales– sobre las obras, con monto inicial de 45 millones de pesos, 30 aportados por el Consejo y 15 por el INBA. En el recorrido estaban presentes Roberto Vázquez, como exdirector del Centro, y Víctor González, su nuevo director.
Portillo afirma haber recibido los documentos originales del INBA, pero no los del Conaculta; según su desglose, buena parte de su prepuesto se ocupó en áreas no necesarias –15,102,160, pesos en remodelación de la Plaza de las Artes y construcción de la Plaza Legorreta, impermeabilización de azotea del Aula Magna y la fuente y el estacionamiento–, así como trabajos sin terminar o no realizados, y cifras infladas. El 20 de abril entregó a Sáizar el informe con imágenes.
Pero el 22 de mayo, al ver que no hacía nada al respecto “por no fincar responsabilidades”, presentó su renuncia enviando después una carta al titular del ejecutivo federal, Felipe Calderón Hinojosa, para hacerle conocer del asunto.
En respuesta, el Área de Quejas del Órgano Interno del Conaculta emitió el 20 de junio el oficio CI/11999/0933/2012, donde le dan a conocer el inicio de un proceso de investigación, y le piden comparecer el 2 de julio para ratificar y/o ampliar su denuncia en las instalaciones de Arenal 40, Chimalistac (sede del Conaculta). El documento estaba firmado al calce por Imer A. Guzmán Solórzano, titular de esa área. Señala el pintor:
“En el comunicado me piden que me presente con las pruebas para las investigaciones. Si tienen dudas, se las pueden pedir a la licenciada Sáizar. No he realizado denuncias formales porque sé perfectamente cómo funciona el órgano interno de control de Conaculta, para qué jugar algo que de antemano sé que no va a proceder cuando es ella misma quien debería tomar las acciones pertinentes.”
Al respecto Imer Guzmán, vía telefónica, expresa a este semanario:
“Estamos esperando la ratificación del señor Portillo y no se ha presentado en ningún momento; en cuanto a cómo va el proceso de investigación, esa es información reservada, pero estamos en espera de su ratificación, no puedo decir más.”
Sobre el tema, Roberto Vázquez, desde su oficina en Arenal, dice a Proceso:
“Me siento completamente satisfecho con el trabajo que se hizo en el Centro Nacional de las Artes, estoy conforme. Voy a demandar a Portillo por daño moral, y ese proceso está en marcha porque la acusaciones son duras, estamos hablando de millones de pesos, y no puedo quedarme con los brazos cruzados, debo exigirle que presente las pruebas y si no es así que salga a disculparse.
“Yo recibí instrucciones de la presidencia de Conaculta de invertir 30 millones para mantenimiento de teatro, auditorios, aula magna, áreas verdes y áreas comunes, en específico la ahora Plaza Legorreta, esa fue la instrucción, más los 15 millones del INBA.
“El dinero se debió ejercer en 2011 y la fecha de entrega el 31 de diciembre como máximo, pero no se hizo oficial en esas fechas porque, como en todo, hay ‘vicios ocultos’… aunque sí hubo una primera entrega el 4 de enero y yo ya no estaba en el CNA. Por ‘vicios ocultos’ se entiende cuando hay trabajos que después de ser entregados tiene algún problema en su funcionamientos y dentro de la garantía se reparan, por eso la entrega se hizo hasta abril, cosas muy pequeñas con montos mínimos.”
Explica no haber tenido ningún problema ni durante el recorrido ni después con Consuelo Sáizar, como dice Portillo:
“Se paró el recorrido del 9 de abril porque la presidenta tenía que irse, hizo comentarios en general, observaciones como lo hace cualquier persona, e indicaciones para enmendarlos, hace los señalamientos con energía porque así es su carácter, pero ya la conocemos que así es, no me sentí ni ofendido ni nada, y se tomó nota de todo en ese momento.”
Respecto al dinero faltante del cual acusa Portillo no se comprueba, Vázquez se limita a decir:
“No te puedo contestar esas preguntas, te las puede aclarar el INBA, estuve al tanto de lo que me tocaba en darle mantenimiento al CNA, incluso después de que me invitaron al Conaculta a trabajar visitaba al centro para hacer observaciones y darle seguimiento, pero no me correspondía porque yo no tenía las facultades para intervenir en las escuelas del INBA.”
Incluso después del acto de protesta que el pintor realizó el pasado 26 de junio frente a las instalaciones de Conaculta para dar a conocer el asunto a los medios, Vázquez informa que no ha sido llamado por el Órgano Interno de Control ni de ninguna otra manera para investigación alguna:
“Me parece importante señalar esto porque no hay seriedad de parte de Portillo. Nadie me ha buscado ni hay requerimiento hacia mi persona.”
Los 45 millones iniciales se iban a destinar básicamente a las cuatro escuelas: Superior de Música; Escultura, Pintura y Grabado La Esmeralda; de Danza Clásica y Contemporánea, y la de Arte Teatral.
Según el INBA, entre 2011 y 2012 sus 15 millones 337 mil 391 de pesos se distribuyeron así: 3 millones 522 mil 725 a música, 6 millones 142 mil 119 a La Esmeralda, 3 millones 651 mil 636 a danza y 2 millones 20 mil 910 a teatro, cifras distintas a las desglosadas por Portillo, que sólo en 2011 ascienden a 16 millones 402 mil 374 pesos.
El pintor concluye la entrevista: “Nunca quise hacer trabajo de auditor, sólo seguí instrucciones, no puedo claudicar porque he ido paso por paso, el primero fue haber presentado mi renuncia al ver con asombro las actitudes de Consuelo Sáizar, después vino la entrega de la carta a Calderón, y voy a seguir.”








