Sublevación en la Calzada Independencia…

Una verdadera revolución de risas se desata cuando las chicas de Calzada Cabaret incorporan en sus rutinas carperas los discursos de doble vista de los candidatos a los puestos de elección popular y hacen escarnio laico de jerarcas de la Iglesia y del Estado. De esa forma logran convertir el hartazgo de las campañas en diversión. Ya que nos queda.

Las chicas malas de la calzada, que de noche y de día merodean el popular barrio de San Juan de Dios en busca de clientes, ya se sublevaron.

Como todo el mundo, se hartaron de las avasallantes, insulsas e insultantes campañas, pero sobre todo de los políticos cínicos, en esto iguales a los padrotes que las explotan impunemente porque están ligados a poderosos e influyentes de todos los partidos.

Más que sexoservidoras a la caza de clientes por la Calzada Independencia, que les impone su sello, son sexosubversivas que talonean por doquier, prestas a denunciar a políticos y gobernantes corruptos, corruptores y mienta-madres.

Son las integrantes de Calzada Cabaret, un grupo de teatro formado hace poco más de un año y que, reviviendo este género escénico y las mexicanísimas carpas, ahora se solazan parodiando a los más conocidos aspirantes a cargos públicos.

Normalmente los fines de semana, y en ocasiones desde los jueves, en pequeños escenarios como peñas, restaurantes, librerías de viejo, cafés o bares, el show va adquiriendo el tono de la actual farsa electoral.

“Estamos viendo que sucede en las noticias y metemos improvisación de lo que va ocurriendo. Hablamos de Aristóteles, Alfaro, Guzmán, Raúl Padilla… Improvisamos, echamos un piropo… Hasta como que te dicen La Primavera porque te quemas intencionalmente”, ilustra la guionista y codirectora Dense Pérez.

Con ella actúan en Las Chicas de la Calzada su directora, Dulce Cruz, Verónica González, Coral Arroyo y Paulina Estévez (productora), así como José Márquez (Toñymex, quien las regentea en la obra) y el caricaturista Erandini Aparicio, quienes adaptan las letras al espectáculo.

Las Chicas de la Calzada actualizan su comedia musical con la información del día, funden diálogos con música y teatro carpero para interactuar con el público con chascarrillos a flor de labio y hacer escarnio de los políticos que de por sí son la comidilla de la prole.

No dejan títere con cabeza, a todos les dan su repasada. Van y vienen de lo local a lo nacional: desde los saltimbanquis e irresponsables diputados hasta los candidatos a gobernar el estado: Jorge Aristóteles Sandoval, que encabeza las encuestas; el alicaído Fernando Guzmán y El Pelón Alfaro. Pero también personajes como Etilio, el infaltable Raúl Padilla y, como de paso, el cardenal Sandoval, Calderón, El Peje y Chapina con “su nuevo gabinete… de cocina”, sin olvidar a La Nefástula maestra ni a Peña Nieto y su Gaviota.

Empiezan con un diálogo trivial entre mujeres de la calle, quienes lamentan que los viejos se prostituyan: “Bola de viejos cu…eros, con eso de que ya vamos perdiendo a los hombres, sobre todo aquí en Guadalajara”.

–Ya estuvo bueno, pónganse a trabajar para que ajusten la cuota. Y tengan listas sus credenciales porque me las voy a llevar… Es el momento de estar con el candidato que va a ganar –las interrumpe el lenón.

–No, porque nos van a robar los votos. Te vamos a denunciar a la Fepade. Yo voy a ir a votar aunque anule mi voto.

–No se apendeje, hay que estar con El Peje. Hay que estar con López Obrador, que es un honor… Ora, si nos gobierna la señora presidenta, la cosa se calienta… Ya me imagino integrando su gabinete… gabinete de cocina… Y no hablen mal de los diputados porque gracias a ellos tienen chamba aquí.

Son las 22:12 horas de un jueves y estamos en el pequeño Centro Cultural Malasangre, una vieja casona de la segunda década del siglo pasado que está en el centro de Guadalajara. Cuando lo permite la música a todo volumen, las mujeres le responden a su manager:

–Si hasta la misma palabra lo dice: (cantan con música de Big Spender) “Di-puta-do. Apenas entraste a legislar/ pude ver que eres un distinguido,/ un pez muy gordo/ con fuero,/ ya te vi,/ ya se antoja ver cuál comisión es pa’ti, /no cambies aún de curul/ pues mi voto no destapo,/ por qué sí,/ licenciado, diputado, el pez gordo,/ rata de corbata y buen vestir,/ qué buen trato,/ licenciado, diputado ¿quihubo? Sí,/ bueno, le entras o qué,/ ¿qué de qué?,/ yo te ofrezco un buen cargo”.

Enseguida le adaptan a la canción “Oye” una letra de actualidad:

“Oye, abre los ojos/ tírale arriba/ disfruta las cosas buenas que tiene la grilla./ Otro hueso en el camino,/ muchas botellas de vino, /un billete, más paseada /otra alegre nominada…/ Un lugar en el Congreso, /un compadre en el gobierno (…) aunque él ni sea el primero, /un candidato rollero/ que prometa más dinero/ limosnas para el clero/ un pedacito de cielo:/ Mira, mira alrededor/ y verás/ las cosas buenas/ que te deja una relación/ y olvídate de tus penas./ Oye / el asunto está arreglado,/ candidato acomodado/ un anuncio en la tele/ pa’ mirar al destapado,/ un romance que ha nacido/ pa’ hacer proselitismo, / un templo reconstruido,/ uno que otro donativo,/ una lágrima al momento/ que se vea con sentimiento,/ una gorra, una torta,/ un buen bañito de pueblo./ Mira, mira alrededor/ y verás triquiñuelas (…) pa’ ganar una elección”.

Lenón sin McCartney

 

Lo que empezó hace un año como imitación del teatro musical de Broadway –cuentan los integrantes de Calzada Cabaret– ha tomando forma y estilo propios:

“Se comenzó montando algunas imitaciones; hoy tiene un estilo del espectáculo que ha sido relegado y menospreciado aun cuando forma parte la historia de nuestro país: la carpa, género que hizo célebres a muchos artistas. En nuestro caso es una fusión muy interesante del teatro musical y el teatro de carpa, que es una forma de tratar temas sociales, políticos y culturales con un toque de humor”.

Con el tono de “Freddy my love”:

“No hay elección, ninguno para escoger/ mientras sigan los mismos acomodados./ son igualitos el pinto y el colorado,/ unos ineptos y además bien mandados./ No hay elección, no hay elección, no hay elección,/ Qué triste es ver que regresa el PRI/ y conformarme que el PAN se largue ya por fin./ Vivo pensando en partidos con pleitos/ y ya la izquierda está hecha un mugrero/ sin pantalones que arreglen este gobierno/ no hay elección, no hay elección, no hay elección./ Sus transas día con día me provocan indigestión, / tienen mala ortografía, la de un niño está mejor,/ el fuero es un regalo propio de los funcionarios(…) Pronto vendrán las elecciones otra vez/ y la abstención cada vez más va a crecer./ Mi corazón espera acongojado/ por algún fraude muy bien organizado,/ mejor regresen  todo lo que se han robado./ No hay elección, no hay elección, no hay elección”.

A continuación las protagonistas hacen una serie de chascarrillos para definir su oficio, con la melodía de “Nefástulo, el gato del misterio”, del musical Cats. Aquí  Nefástula se parece a Elba Esther Gordillo:

La líder sindical del magisterio nacional/ es la garra icónica del mundo ilegal:/ de la escuela a presidencia, de todos se burló,/ mas cuando la iban a sacar, Nefástula ganó (…) Rompió la ley de gravedad haciéndose operar/ las bubis y las nachas, las mejillas y todo lo demás/ para así cortejar su fiel galán Felipe Calderón (…) Sus ojos cizañosos son de un cuento de terror/ y su frente está apretada ya de tanto estirar./ Tiene piel sedosa y pestañas sin peinar,/ menea la cabeza como lo hace un reptil/ y si la ves medio reír es un engaño vil (…) Es dueña del SNTE y por cuotas se enriqueció/ y sus garras dactilares ya las ha puesto en el PRI./ Si encuentras algún hueso dentro de su magisterio/ y si de un Madrazo el partido de repente les rompió,/ no hay sospechas porque Nueva Alianza les fundó (…) Su gran influencia en el gobierno es de puritita cábula/ y siempre tiene más de dos plazas seguras por allí/ pero aunque gane cien salarios ¡nunca trabaja allí!/ Dicen que no son gatos, sino ratas del país,/  Por ejemplo el innombrable, Salinas de Gortari,/ son simplemente socios del gobierno criminal/ que controlan a los medios, la educación nacional”.

En eso están cuando vuelve a entrar en escena el lenón y les exige que cada mujer se caiga con su cuota: “Órale, que tengo fiesta en casa de campaña de Aristóteles y no puedo llegar tarde”.

–Y nosotros ni para unos tacos… Todos los políticos son iguales…

Toñymex entona, a ritmo de salsa, “Un montón de estrellas”:

“Yo no sé por qué razón me hacen encuestas/ si soy un cabeza hueca/ fanfarrón y rete copetón./ Todavía yo repunto totalmente/ pero ya me alcanza El Peje/ pa’ganar en esta elección. / Incontables son las veces, la he regado,/ ofendido, me he burlado,/  la he cagado con tal de ser presidente./ En los medios saben todo mi pasado,/ me conocen demasiado y es posible que yo eso lo aproveche/ porque yo en la campaña soy un idiota/ voy que vuelo a mi derrota/ y no tengo ingenio para defenderme./ En las redes casi siempre me desprecian,/ unas veces me la mientan / y otras veces lo hacen para entretenerse, esto es así. / No recuerdo ni de qué murió mi vieja/ y en el fondo no hay sospecha/ de que eso no me importa a mí./ Poco a poco fui cayendo en el cinismo/ donde rifa el priismo/ y ahí sí que yo me divertí./ De las víctimas de Atenco no respondo,/ con Paulette yo hice el oso/ y con maña la arranqué de mi memoria/ Poco a poco fui saliendo hacia adelante/ y en los brazos de otra amante/ pude al fin yo postularme… /Porque yo en la campaña soy un idiota,/ voy que vuelo a mi derrota/ y no tengo ingenio para defenderme/ y en las redes casi siempre me desprecian (…) Todo fue así,/ todo fue por Peña, qué monería, no se despeina/ pero tenía que cajetearla./ Todo fue así, /todo fue por Peña./ Yo no quería a mi vieja pues soy galán de telenovela./ Todo fue así,/ todo fue por Peña,/ yo soy capaz de fingir demencia y prometer un montón de estrellas./ Todo fue así, todo fue por Peña,/ una gaviota que iba volando la desposé para complacerla./ Todo fue así, todo fue por Peña,/ tanto rollo pa’ llegarle a la Presidencia”.

–Cómo creen que las voy a invitar –se justifica el lenón con “sus chicas”–; es una fiesta elegante, no galante…

–¿Y no puedes sobornar a los guardias? Dales una tarjetita de clientes frecuentes –sugiere una de ellas.

En vez de responderle, él se explaya cantando su versión de la famosa “Libro abierto”:

“Dicen de mí/ que yo nunca he abierto un libro/ ni leído los que he dicho,/ no hagas caso nada es cierto./ En blanco estoy,/ mejor ni preguntes nada/ ya me agarran de bajada/ pinche prole en su tuiteada./ Tuitéame tú, mírame que estoy bonito,/ yo ya soy el gaviotito,/ dame más gel, lo necesito./ En blanco estoy/ tan sólo leí La Biblia, Condorito y el Mil Chistes y también Libro Vaquero…/ Tuitéame tú,/ mírame que estoy bonito,/ mejor regálame un libro”.

Y después de que las sexosubversivas les dan su pronta repasada a un tal Etilio, a Raúl Padilla y al cardenal Sandoval, donde resaltan sus hazañas políticas y la bondad que los caracteriza, el padrote se empieza a creer candidato puntero y declara: “Tú vas a ser primera segunda dama, tú llegaras a Los Pinos… Procura tú votar por mí, chiquita… que ya ni me acuerdo de aquella mujer, que ni sé de qué murió”.