Epigmenio a López Obrador: Cultura, a las zonas de conflicto

El periodista y productor de series televisivas Epigmenio Ibarra le propone al candidato presidencial de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, que lleve el arte y la cultura “a los pueblos, a las ciudades asoladas por la violencia”.

“La guerra, además de que mata a la democracia, mata a la cultura. Hay que llevar la cultura a las zonas de conflicto y no es tarea fácil…”
Da la solución para ese objetivo:
“Si usted, Andrés Manuel López Obrador, me pregunta dónde están los recursos, de dónde sacar el dinero para hacer esto en un país como el nuestro, donde tantos millones de mexicanos pobres necesitan con urgencia servicios de salud, vivienda, empleos dignos y educación, yo le respondería con una demanda, con una exigencia: al llegar al poder corte usted de inmediato absolutamente todo el gasto gubernamental en imagen pública. ¡Ni un peso más en propaganda gubernamental!”
El responsable de Argos Comunicación planteó esa idea en el Foro Morena arte y cultura, organizado en febrero pasado. Ahora, en entrevista con este semanario, vuelve a insistir en ella:
“Nunca en la historia de este país el gobierno había dilapidado tantos recursos públicos en gastos de imagen de funcionarios e instituciones. Sólo la Presidencia de la República gastó más de 6 mil 400 millones de pesos en spots, campañas, revistas.”
–López Obrador propone crear la Secretaría de Cultura, ¿qué opina?
–Es importante la cultura en los tiempos que vivimos, la cultura es elemento vital de reconciliación, de descubrir valores que se han perdido a lo largo de estos años de guerra. Es bienvenida la creación de una Secretaría de Cultura.

Conaculta

–¿Cómo evaluaría el papel del Conaculta en estos dos últimos sexenios?
–Con el régimen panista en el poder tengo siempre una apreciación de una ineficiencia general. Es vergonzoso, triste e indignante que el Conaculta se haya metido hasta la cabeza en la celebración del régimen de Felipe Calderón y no en la historia en el Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución con ese vergonzante espectáculo. No he visto al Conaculta realizar difusión sobre feminicidios, violencia o migrantes. Conaculta trabaja como si este país estuviera en paz y nada sucediera.
Su crítica al Conaculta evidencia el enojo:
“Primero, el consejo es absolutamente metropolitano y se queda en su recinto, y segundo, si no reconocen el nivel de violencia y creen que la solución es a balazos, menos van a pensar en llevar el teatro, el cine, la danza, la pintura, en fin, la cultura, a Ciudad Juárez, Tamaulipas, Chihuahua o Durango. La disputa por la base social se da con bienestar, empleos, servicios y cultura. El gobierno de Calderón cedió ese terreno al narco, y ése si hace cultura o contracultura. El narco sí que difunde lo que piensan en su naturaleza, su cultura de la muerte.
–¿Cómo ve a los creadores e intelectuales en este momento?
–Ajenos, tardíos, tardaron en sumarse al poeta Javier Sicilia y su movimiento por la paz, y luego se fueron con la finta del voto nulo. Los creadores viven en ambientes muy lejanos a violencia, tanto del Estado como del narco.
–Ahora los actores y gente de cine y televisión son los que más han manifestado disgusto con la guerra contra el narco, ¿que dice al respecto?
–Estoy contento de que se produzca una especie de apertura, y la gente de cine y televisión está empezando a decir abiertamente su posición, porque el silencio prudente que se guardaba nos dejaba en un compromiso severo. El caso de Demián Bichir es ejemplar. Un video filmado con su computadora y que subió, lleva 340 mil visitantes. Eso es una muestra de cómo actores o actrices, figuras importantes, sin necesidad de integrarse organizadamente en una campaña, se ponen al servicio de una causa que a todos nos debe interesar, que es cerrarle el paso al PRI. También hizo eso Roberto Sosa. Yo insto a actrices y actores a que lo hagan.
–¿Cree que el papel del Instituto Nacional de Antropología e Historia ha dejado mucho que desear para con el patrimonio del país?
–Han transformado toda la cuestión de antropología e historia en un asunto de política. Yo insisto, ni un centavo a publicidad oficial y así vamos a poder explorar más sitios arqueológicos, desenterrar nuestras raíces y conocerlas. Es una vergüenza que con la riqueza cultural y arqueológica que existe en el país todo eso se pierda y se utilice con fines turísticos, no digo que no es importante hacerlo, pero eso no es lo que hay que priorizar.
Termina al decir que “sin derecho a la cultura establecido constitucionalmente, estamos fritos, por lo que es de los principales cambios que hay que hacer”.