Bailador de rocanroles y mambo; lector de Carlos Fuentes, Enrique Krauze y Taibo II, el candidato de la izquierda al gobierno capitalino Miguel Ángel Mancera desglosa su rumbo hacia una “ciudad del conocimiento”, considerando la creación de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación y apoyos a la juventud, con el científico René Drucker Colín, el actor Héctor Bonilla y la escritora Guadalupe Loaeza, entre los “muchos miembros” de su consejo de asesores culturales.
“Creo que la Ciudad de México ahora va a luchar por una identidad mucho más clara, porque esta ciudad fue desde su fundación muy cosmopolita; tiene poblaciones de bastantes lugares y cuando le preguntas aquí a la población si es citadina, chilanga o defeña, si es del valle de Anáhuac o qué es, contesta cosas muy diferentes. A mí en lo personal me define ser chilango, más allá de que sea un concepto despectivo, solamente habría que quitarle el estigma para llevar el concepto a lo que somos”, señala el penalista doctorado por la UNAM y con estudios en Salamanca y La Mancha, España.
–Culturalmente, ¿cómo se define?
–Me gusta leer de todo un poco, acabo de leer Por un progreso incluyente de Carlos Fuentes, sobre la educación. Y estoy leyendo un libro de Enrique Krauze (de quien Enrique Peña Nieto, candidato presidencial por el PRI, aseguró ser el autor de La silla del águila, libro de Fuentes), Redentores. Ideas y poder en América Latina (2011), donde combina biografías y una narrativa muy particular del historiador, habla de José Martí, Enrique Rodó, Rubén Darío, incluye pasajes de autores de la generación del 98, como Ortega y Gasset o Unamuno, y se hace referencia a que los norteamericanos han sido como calibanes para Hispanoamérica.
“Krauze alude a un concepto que Shakespeare personificó en La tempestad, cuando dice que Calibán es un monstruo deforme que destruye todo lo que toca. Otras cosas que he leído de Taibo II me han ido atrapando en el tiempo que se me da porque no tengo mucho tiempo libre para leer.”
Rock, cumbia y monorriel
Disfruta recorrer largas distancias y participar en carreras de fondo para mantenerse en forma. Así Mancera agrega el estudio de Christopher McDougall Nacidos para correr… El misterioso pueblo de los tarahumaras y la más increíble carrera jamás contada (Debate, Random House Mondadori; México, 2012). Suele levantarse a las cinco de la mañana y aunque son casi las nueve de la noche en su casa de campaña de la colonia Del Valle, sonríe:
“Me gusta bailar, bailo rocanrol, cumbia, mambo… El danzón no me lo sé porque es mucho más complejo, pero voy a aprenderlo, verás. Le voy a decir a María Rojo que me dé unas clases. Yo nací en 1966 y en la secundaria aprendí porque a las chicas les gustaba bailar rocanrol y la mayoría de mis compañeros y vecinos no sabíamos. Era como un plus porque te permitía tener más contacto y más acercamiento a ellas de quien tuviera ese saborcito afroantillano, ¡y a mí se me dio! Mi familia era de extracción popular, más que de clase media, estudié en la Prepa 6 de la UNAM en Coyoacán, de 1982 a 1985.”
En sus discursos y en los cinco puntos centrales de su programa para jefe de gobierno (ver página de internet Decidamos juntos en manceradf.mx/), ha expresado su interés por 20 preparatorias nuevas, cuyo costo rondaría los 7 mil millones de pesos, y además ofreció concluir el edificio de la UAM en Cuajimalpa.
“Vamos a hacer una especie de pacto o un gran acuerdo con todas las delegaciones políticas, para darle desarrollo a la cultura. Tienes que hacer cultura alternativa también, o sea, trabajar con grafitteros, con los que hacen performances y con los chavos, para que turismo y cultura se comuniquen, porque se tienen que manejar los ejes de la cultura perfectamente unificados; una cosa es trazarlos y otra que funcionen. En un eje puedes tener, por ejemplo, eventos, festivales, presentaciones de la cultura en México; en otro, promoción barrial, cómo llevas el teatro, la música, las artes escénicas a todas las calles de la ciudad.
“He manejado esto en los corredores culturales, que vamos a identificarlos por el potencial de las zonas; corredores turísticos y de rescate cultural. Uno que ahora te diría yo, de bote pronto, es el Monumento Álvaro Obregón en San Ángel: lo vemos con sus árboles y los microbuses, pero imagínatelo como quedó ahora el Monumento a la Revolución, con un gran espacio, zona de convivencia, con accesibilidad. Es lo que deseamos rescatar.”
Apunta que la Ciudad de México posee un potencial “de 15% de metros cuadrados de áreas verdes por habitante”; sin embargo, “se queda 5%, a lo que vamos es a lograr 10%”.
–En el tema “Nueva convivencia”, destaca su plan de monorriel para la Ciudad de México.
–El Metrobús te puede llevar casi a contaminación cero, porque la norma que maneja es la norma euro cinco, con una reducción brutal de contaminantes, mientras que los híbridos son de cero contaminación. Lo del proyecto de un monorriel es muy interesante porque ha funcionado bien en varios países, pero hay que estudiarlo muy bien, está documentado y pensado, aunque con el desarrollo que está teniendo el Metrobús debemos ver cuál es la zona que soportaría la línea del monorriel.
–¿Con quiénes integrará su equipo de cultura en el gobierno capitalino?
–Te puedo decir con quiénes estamos trabajando: en el consejo asesor, con Paco Ignacio Taibo II, vamos a manejar otra vez lectura y queremos que haya mucha, como el programa que dio con su esposa, “Leer de boleto en el Metro”. Están con nosotros también el actor Héctor Bonilla, Lucía Pérez Noriega, gente así…
–¿Y la cantante Regina Orozco que cantó para usted al inicio de su campaña, o Demián Bichir, con quien se fotografió luego de la obra de teatro Nadando con tiburones hace una semana?
–Ella siempre está en contacto, y los Bichir, por supuesto… En el contacto que vamos a tener con la gente de teatro está Elena Poniatowska, y ¿cómo se llama la de Las niñas bien? –gira al otro lado para preguntar a su asesora de prensa, Elena Cárdenas…
–Guadalupe Loaeza.
–Sí. Hay muchos más en el consejo asesor que están tratando estos temas que no se han hecho tan públicos, ni este consejo, pero pronto vamos a presentar una propuesta muy interesante en arte y cultura a la ciudadanía.
El viernes pasado presentó en la sede de la Asociación Nacional de Intérpretes su plan cultural y anteriormente se tomó la foto con Armando Manzanero y personajes de la Sociedad de Autores de la Música Mexicana en el Centro Cultural Roberto Cantoral.
–A quien se le ha visto con usted en campaña y con Andrés Manuel López Obrador es al científico René Drucker Colín, vinculado al proyecto del PRD de una Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación en nuestro país.
–En este proyecto lo que te puedo decir es que se trata dar un paso más. Son proyectos como los de cultura que, en un trazo histórico que fue más o menos de 1997 a 2002 y luego a 2007, fueron primero una Dirección de cultura, luego un instituto para finalmente ser una Secretaría de Cultura en el gobierno del DF. Estamos hablando del Instituto de Ciencia y Tecnología que luego es consejo y ahora por lo que vamos nosotros es por una secretaría que incorpore al instituto como Ciencia y Tecnología e Innovación.
–En su charla con profesores y alumnos de la escuela de periodismo Carlos Septién García invitó a la juventud a sumarse a este proyecto.
–Sí, tienen que ver los jóvenes, vamos a pasar a la mente factura…
“O sea, lo que vendes es lo que tú sabes. No es lo mismo que tú vendas una canasta de nopales que hayas estado limpiando durante cinco horas, a que me vendas el polvo de nopal que sirve para curar la diabetes, que tiene el valor agregado de todo tu conocimiento. Ahí te está facturando no la manufactura, la limpieza del nopal, sino el conocimiento.
“Vamos a buscar el apoyo de los jóvenes, a ver cómo esta ciudad puede obtener mucho mayor financiamiento, y con un consejo asesor de cultura determinaremos perfectamente por dónde pueden fluir ese tipo de ayudas.”
Agrega una agenda de espectáculos en la Plaza de la Constitución donde no intervendrían emporios mediáticos específicos, como la empresa Televisa:
“En el Zócalo vamos a ver muchos espectáculos como la gente quiere ver, de los masivos, y otros mundiales que no se hayan visto. Ese es mi punto de vista. No necesariamente involucraríamos a Televisa allí, claro que no, hay espectáculos internacionales que tienen que ver con cuestiones artísticas, como el del fotógrafo en el Zócalo, recuerdas, esas grandes manifestaciones de cultura que se hacen en las plazas públicas, en los edificios simbólicos y representativos. Eso vamos a buscar para decidir juntos nuestra ciudad de cultura, la Ciudad de México como receptora de la identidad, convivencia familiar, conocimiento y cultura.”








