De lujos y estrategia

Desde sus lujosas oficinas en el quinto piso del edificio HSBC “que le prestó un empresario tequilero para su campaña”, Aristóteles Sandoval Díaz, el candidato del PRI-PVEM, habla con Proceso Jalisco. Nervioso, parco en sus respuestas, en sólo 20 minutos el exalcalde esboza sus proyectos e intenta desmarcarse de amigos poco gratos, como Ignacio Loya, y adelanta que de ganar los comicios dejará como titular de Seguridad Pública a Luis Carlos Nájera Gutiérrez.

El llamado cuarto de guerra de Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, el candidato del PRI-PVEM al gobierno del estado, ocupa un piso completo en la torre HSBC Punto Sao Paulo, uno de los edificios más modernos de Guadalajara, en la zona financiera local.
Ubicado sobre avenida Américas, frente al campo de golf Country Club, el complejo arquitectónico cuenta incluso con un hotel de talla internacional y un helipuerto. Según el portal electrónico www.inverti.com.mx, la renta de las lujosas oficinas tiene un costo de 25 dólares por metro cuadrado. Cada piso, en promedio, tiene una superficie de 938 metros cuadrados con derecho a 25 cajones de estacionamiento.
Por tanto, el alquiler del quinto piso, el que ocupa Aristóteles, sería de aproximadamente 354 mil pesos al mes, sumando el costo de mantenimiento, que es de 40 pesos por metro cuadrado.
Para llegar a ese búnker deben sortearse varios filtros de seguridad. El primero es la recepción, en la planta baja, donde los reporteros presentaron una identificación para obtener una tarjeta electrónica que les permitió atravesar la entrada. Ya dentro, personal de seguridad del candidato los recibe y los conduce al quinto piso, donde los espera otro guardia de seguridad al lado de una puerta de cristal.
La oficina, de tipo minimalista, tiene una sala con dos sillones de piel que combinan con la mesa de cristal donde reposan tres libros, todos alusivos a las calles históricas de Guadalajara. Dentro hay cuatro personas: una edecán, dos guardias más y un operador de la campaña con una camiseta que ostenta la leyenda “Aristóteles gobernador”.
El candidato del PRI-PVEM viste pantalón azul marino, camisa blanca, mancuernillas y zapatos bien boleados. Su reloj de marca y el cabello engominado le dan una imagen impecable, de metrosexual.
Sandoval Díaz estudió derecho en la Universidad de Guadalajara y cursó una maestría en política y gestión pública en el Instituto de Tecnológico y de Estudios Superiores (ITESO). En su discurso abundan conceptos como democracia, justicia, estado de derecho, división de poderes, autonomía. Es buen orador. Cada que los pronuncia inflama el pecho para dar énfasis a sus palabras, quizá resultado de sus estudios de actuación.
Durante la entrevista se distrae un poco al atender los mensajes que le llegan a su Blackberry. Cuando se le pregunta sobre la renta de la oficina, se apresura a aclarar que es prestada. “Los de Tequila Herradura tenían todo esto desocupado, todo estaba abandonado”. E insiste en que se la prestaron sin pedirle nada a cambio, “para que tuviera plena privacidad”.
Los amigos

Aristóteles Sandoval rechaza tener amistades peligrosas. Incluso se deslinda de Ignacio Loya Alatorre, a quien la Procuraduría General de la República (PGR) identificó como operador financiero de Ignacio Nacho Coronel Villarreal, el capo abatido el 29 de julio de 2010 por elementos del ejército en su casa de Colinas de San Javier (Proceso 1832).
De acuerdo con la averiguación previa 029/2007/H.I./A, Loya Alatorre, acribillado el 21 de febrero de 2007 afuera del estadio Jalisco, era amigo de Sandoval desde 2005. Los presentó Alfredo Barba Mariscal, el hijo de Alfredo Barba Hernández, secretario general de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) y actual candidato del PRI a la alcaldía de Tlaquepaque.
No obstante, Aristóteles asegura que conoció a Loya Alatorre en el restaurante La Estancia Gaucha en 2006, el año previo a su ejecución. Al abordar el tema el entrevistado comienza a frotarse sus pulgares y contesta de manera seca: “Asistí un par de veces a su palco” en el estadio Jalisco, al que con frecuencia “acudían diputados del PAN y del PRD”.
Dice que nunca notó ninguna actividad sospechosa en Loya, quien le comentó que era autotransportista de la empresa Azteca o La Mexicana, “no recuerdo”.
–Sergio Ocegueda, chofer de Loya, declaró que le había entregado dinero para su campaña –le comentan los reporteros.
–Esas cuestiones ya quedaron muy, muy probadas.
–Loya nunca le dijo: “Yo te apoyo en tu campaña”.
–Alguna vez organizaron una comida… su esposa. Fue eso lo que hizo.
–¿Para que usted conociera a su gente?
–En una precampaña, fue una comida.
Aristóteles insiste en que recibir apoyos de grandes empresarios para su campaña no implica que deba favorecerlos. Y aclara que los gastos de su actual campaña no han rebasado los 22.2 millones de pesos asignados por las autoridades electorales.
Pese a los desmentidos, sus críticos, entre ellos el panista Fernando Guzmán Pérez Peláez, quien aspira también a la gubernatura, sostienen que durante su gestión en el ayuntamiento tapatío Aristóteles contrató a cuatro
funcionarios con antecedentes penales:
Victoriano Manzano, El Castor, acusado de robo calificado, en la Dirección de Parques y Jardines; José Segundo, El 2, procesado por
homicidio, en la coordinación de la misma dependencia; Alejandro Serrano, El Monti, procesado por estupro, en la Dirección de Asuntos Internos, y Raúl Ochoa, detenido por portación de armas de
fuego, como jefe de la Dirección Jurídica.
El presidente estatal del PAN, Miguel Monraz Ibarra, a su vez, lo cuestiona por haber colocado en la Secretaría de Seguridad Pública a Servando Sepúlveda, quien pese a que fue citado en cinco ocasiones para que se sometiera a los exámenes de confianza nunca acudió. Sepúlveda dejó el cargo a finales de marzo pasado.
El gabinete

A mitad de la entrevista Aristóteles se muestra tenso, nervioso. Retuerce y desdobla el envase de plástico de la botella de agua vacía. Así se mantiene hasta el final.
Al hablar sobre sus propuestas, dice que su primera acción de gobierno será aplicar una política de transparencia para que los ciudadanos conozcan en qué se utilizan los recursos públicos; comenta también sobre la creación del seguro de desempleo aprobado por el Congreso local en diciembre pasado y asegura que la diferencia radica en el modelo:
“Yo ofrezco (ocupación) temporal a quien pierda el empleo para que se capacite mediante una alianza público-privada y pueda insertarse en la planta laboral o productiva sin dejar de tener un ingreso.”
Acostumbrado a los lujos, ropa de marca y fragancias caras, Aristóteles asegura que, de ganar el próximo 1 de julio, se acabarán los derroches y las partidas discrecionales: “Los gastos de lujo los vamos a reorientar a un gasto eficiente, que se vea reflejado en infraestructura, en programas de incorporación social; en programas de desarrollo, educativos, culturales y de seguridad”.
Incluso comienza a delinear su próximo gabinete. En la Secretaría de Seguridad Pública, por ejemplo, dice, mantendrá a Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco, hombre de todas las confianzas del gobernador Emilio González Márquez.
“Nuestra propuesta es que haya una transición para darle todo el apoyo a un mando único; mayor inteligencia, capacitación, abrir centros de comunicación, comando, comunicación para un C4.
–¿Es el único hombre del gabinete de González Márquez que se llevaría?
–Sí, en este momento sí. Es por cuestión de transición. (Lo hago) para que haya certeza, control en los mandos operativos; para que haya policías profesionales y de carrera y no estemos reinventando cada seis años lo que tiene que ver con la seguridad y desarrollo de nuestras familias.
Y aclara que no todas las personas que lo acompañaron en el ayuntamiento de Guadalajara tendrán cabida en su gobierno. Comenta también que está valorando la petición de las cúpulas empresariales para que las secretarías de Turismo y de Desarrollo Económico tengan al frente funcionarios afines a la iniciativa privada.
En lo relativo a la seguridad, Aristóteles se muestra incómodo cuando se le recuerda que de 2009 a 2011, durante su gestión como alcalde, los robos a negocios crecieron 113%; los de casa-habitación a 167%; los asaltos a personas 43%, y 37% a vehículos particulares.
La delincuencia, dice, es un fenómeno nacional. “Hay reducción de los delitos del fuero común y un incremento del delito del fuero federal. Si se compara con ciudades como Guadalajara, en términos porcentuales está por debajo de la media nacional. Incluso algunos municipios colindantes tienen mayor incremento en el delito.
“Hemos avanzado en función de los controles, de evitar el incremento, de poder tener mejores resultados, por ejemplo, en la recuperación de vehículos; en la reducción de robo a casa-habitación, a negocios. Otros se han disparado y van de acuerdo a la zona metropolitana. Es decir, Guadalajara no es una isla en el entorno nacional.”
Y aun cuando durante su gestión como alcalde se pronunció contra el mando único policiaco, Aristóteles incluyó esa propuesta en sus compromisos de campaña. Aun así sostiene que el mando único no incluirá las direcciones de seguridad de la zona metropolitana.
Sobre los planes parciales de desarrollo que le atrajeron críticas unánimes por la proliferación de comercios y giros negros, así como por avalar proyectos como el Museo Barranca y el complejo inmobiliario Puerta Guadalajara, ambos en la ceja de la Barranca de Huentitán, heredados por su predecesor panista Alfonso Petersen Farah, Aristóteles dice que no se arrepiente.
“Todo lo que signifique desarrollo, hay que impulsarlo. Los juicios, la judicialización de los procesos en la administración pública llevan de tres a cuatro años; nosotros decidimos aprovechar el tiempo. Gracias a eso salimos con una buena calificación.”
Sus orígenes

Sobre su vida personal, Aristóteles Sandoval, de 38 años, asegura que durante muchos años fue vecino de la colonia Independencia. Incluso vivió por avenida Patria con su primera cónyuge. Se mudó de ahí hace 12 años, tras contraer nupcias con Lorena Arriaga, su segunda esposa.
Desde la primaria y hasta recibirse como abogado, dice, estudió en escuelas públicas. Su maestría en política y gestión pública la cursó en el ITESO. Admite que en su etapa de estudiante fue “vago, pero siempre con buenas calificaciones”. En secundaria y preparatoria tuvo un promedio superior a nueve, gracias al cual obtuvo una beca para estudiar un semestre del bachillerato en Woodland, California.
Comenta también que antes de ingresar a la política, en 1989, estudió actuación, incluso participó como extra en una telenovela. Aunque confiesa que desde niño su sueño fue ser presidente municipal de Guadalajara.
En aquel año, Aristóteles ganó la Secretaría Juvenil de Zapopan, más tarde fue dirigente del Frente Juvenil de Guadalajara, y cuando cursaba la carrera de derecho en la UdeG se adhirió a la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU). Su primer cargo en el sector público fue como regidor en el ayuntamiento de Guadalajara y posteriormente diputado en la LVII Legislatura local.
Niega tener padrinos políticos y afirma que su carrera se la debe a la gente. Aristóteles tiene un despacho desde el que, dice, litigó cuestiones mercantiles y penales para Fábricas de Francia.
Sobre los señalamientos que se le hacen por su presunta adicción a las drogas, el entrevistado subraya que todo es mentira. “En cualquier momento puedo demostrar que estoy sano y limpio”; asegura que practica con frecuencia tenis, futbol americano, box y spinning.
Y aun cuando desde el PAN se le cuestiona su gran patrimonio –10 millones 852 mil 942 pesos, según la información que él mismo subió a su sitio oficial–, asevera que es producto de su esfuerzo.
Llegados a este punto, Aristóteles interrumpe la entrevista de repente, e indica que la media hora pactada con los reporteros se terminó, aun cuando llegó 10 minutos tarde a la cita.