De Fernando Bejarano González

Señor director:

Le solicito de la manera más atenta hacer valer mi derecho de réplica y publicar en Palabra de Lector la siguiente carta sobre una nota de Juan Carlos Cruz y Arturo Rodríguez publicada en Proceso 1854, del 13 de mayo del 2012, con el título: Quadri, el candidato de las mentiras.
En el artículo sobre Gabriel Quadri, candidato del partido Nueva Alianza, se aborda el conflicto del basurero tóxico del municipio de Guadalcázar, San Luis Potosí, y se incluyen declaraciones mías otorgadas vía telefónica al periodista Arturo Rodríguez, pero éstas se reprodujeron con ciertas imprecisiones, y ello me obliga a aclararlas.
El caso Guadalcázar, como dice el texto periodístico, fue analizado en detalle por un servidor en un capítulo del libro Enfrentando la globalización, coordinado por Laura Cartsen, entre otros, y publicado por Editorial Porrúa en 2003. El artículo de Proceso hace una buena síntesis del mismo.
El problema es que en la última columna se escribe: “En entrevista con Proceso, Bejarano sostiene que la auditoría se hizo a modo para que Metalclad volviera a operar, legitimada por el INE de Gabriel Quadri y de la Profepa. La empresa sobornó inclusive al gobernador Sánchez Unzueta y a varios regidores”.
La segunda parte del párrafo es errónea. Yo nunca aseveré eso; al contrario, lo que expliqué al reportero vía telefónica, y que pudo leer en mi análisis del conflicto, es que al entonces gobernador Horacio Sánchez Unzueta se le intentó sobornar sin éxito, al igual que a algunos regidores, pero que afortunadamente respaldó políticamente las demandas y protestas de los habitantes del municipio de Guadalcázar y tomó la decisión de no otorgar el permiso de construcción a Metalclad para reabrir el basurero tóxico.
Además, se comentó al reportero que el gobernador fue testigo de la presencia de niños con deformaciones, y que los pobladores las atribuían a los miles de toneladas de desechos tóxicos que la empresa Coterin había depositado con engaños en el basurero que Metalclad pretendió reabrir con el aval del INE y la Profepa.
Por otra parte, en el último párrafo se escribe en alusión a Gabriel Quadri: “Bejarano remata: Como ambientalista no reconocemos su trabajo. Es un ambientalista de extrema derecha, un neoliberal pragmático, que no se ha preocupado nunca por la salud de las personas ni por el ambiente”. No recuerdo haberlo dicho exactamente de ese modo; lo que le expresé es que como ambientalistas no nos reconocíamos en Quadri, que es un ambientalista de derecha al extremo, lo que es distinto de calificarlo como de “extrema derecha”, expresión que tiene otras connotaciones políticas y es una exageración.
Mi interés no es descalificar a Gabriel Quadri ni atacarlo personalmente en el marco de sus aspiraciones presidenciales, sino señalar la necesidad de un cambio de la ideología y política neoliberal que él defiende y que desafortunadamente ha prevalecido en los últimos tres sexenios. Esta política y pragmatismo neoliberal gubernamental, mezclado con las prácticas corruptas de muchas empresas y con las reglas de protección a la inversión extranjera como las acordadas en el TLC, terminan en conflictos sociales debido a que se protegen más los intereses de las empresas que los legítimos derechos de los pobladores en la defensa de su salud, territorio y medio ambiente, como analizo de manera detallada en el capítulo citado sobre Guadalcázar.
Les reitero a usted y a los reporteros mi disposición para aportar toda aquella información que posea y que sea de utilidad para éste y cualquier otro tema.

Atentamente
Fernando Bejarano González
Red de Acción sobre Plaguicidas y sus Alternativas en México, A.C. (RAPAM)

Respuesta del reportero

Señor director:

M
e permito aceptar las aclaraciones del señor Fernando Bejarano González.
Respecto de la observación sobre el soborno al exgobernador Horacio Sánchez Unzueta, un error de edición modificó el sentido de la declaración que el señor Bejarano ofreció en la entrevista con este reportero. Efectivamente, tanto el exgobernador como varios exintegrantes del cabildo no sólo rechazaron los sobornos ofrecidos por la empresa Metalclad, sino que además hicieron público el intento, lo cual fue explicado durante la entrevista en comento.
Sobre la otra precisión, el reportero acepta que el declarante dijo “un ambientalista de derecha al extremo” y no “de derecha extrema”.

Atentamente
Arturo Rodríguez García