La semana antepasada llamó la atención por su singular publicidad panorámica en la que aparece junto con otras mujeres con el torso descubierto y una leyenda: “¡Atrévete a construir el Nuevo Proyecto de Nación sin prejuicios!”. Se trata de la candidata Natalia Juárez, quien compite por el PRD en el distrito 8 de la ZMG. No le teme a la reacción de los conservadores, ni al PAN, ni al clero… al fin y al cabo, dice, ellos “no nos quieren”.
A Natalia Juárez le sobra ropa. No tiene empacho en quitarse la blusa y el sostén para posar semidesnuda en una sesión de fotos que ya forman parte de su provocadora campaña en el distrito 8 de la zona metropolitana de Guadalajara. Su propósito es derrotar a sus contrincantes: el priista Leobardo Alcalá Padilla y al panista Jorge Salinas Osornio para llegar al palacio legislativo de San Lázaro.
En las calles que comprenden el distrito en disputa se despliega su foto en blanco y negro en pancartas de gran formato y panorámicas donde aparece Natalia junto a otras mujeres con el torso desnudo tapándose sus pechos. La candidata del PRD, partido que comanda a trasmano el exrector de la UdeG Raúl Padilla, optó por ese singular recurso para ganar una diputación federal.
De 34 años, Natalia dice que aun cuando podría caminar por la calle o andar en bicicleta con el pecho desnudo no lo hace porque la detendrían por faltas a la moral o atentados al pudor.
“Ha sido abrumadora la reacción de los medios y muy buena. Por ejemplo, la reacción de mis alumnos, que es con los que tengo más contacto, pues me desenvuelvo en su ámbito. Los chicos, en general, tienen una mentalidad más abierta a las cosas diferentes”, dice al reportero la candidata de 34 años, encargada de la coordinación de la licenciatura en filosofía de la UdeG.
Cuenta que en algunos momentos se temió que don Ricardo, el propietario de la finca donde se reúne con su equipo para diseñar estrategias, le fuera a pedir el inmueble, pero eso no sucedió.
En la parte superior de la vivienda marcada con el número 736 de avenida Federalismo, Sector Hidalgo, lo primero que salta a la vista es la imagen espectacular en la que aparece Natalia al centro, rodeada por seis mujeres que se cubren los senos con la mano derecha y mantienen su puño izquierdo en lo alto. En un recuadro aparece su eslogan de campaña: “¡Atrévete a construir el Nuevo Proyecto de Nación sin prejuicios!”.
“El sábado 5, cuando empezamos a poner el bastidor y todas estas cosas llegó don Ricardo y vio la manta enorme tirada en el piso. Me dijo: ¡Es pornografía!, pero qué buena onda”.
Relata Natalia que el día anterior comenzó con la distribución de sus postales tocando de puerta en puerta para pedir el voto de los electores de su distrito. En general le fue bien, dice, salvo en un hogar donde una mujer rompió la tarjeta por considerar que era inmoral.
Se le pregunta si ha pensado que la campaña puede revertírsele a causa del conservadurismo de la sociedad jalisciense y la injerencia de la Iglesia católica en asuntos relacionados con la política.
“A lo mejor (la campaña) les va a dar más herramientas para echar más leña al fuego”, dice, y aclara que no le importa la reacción de la Iglesia, los sectores conservadores, los panistas que, asegura, “de por sí no nos quieren”.
Natalia ha recibido comentarios adversos a través de redes sociales como: “¡A falta de cerebro, chichis!”, pero eso no le incomoda, pues asegura que son más las simpatías que ha despertado su peculiar campaña. Al reverso de cada postal incluyó el poema El barco de Pablo Neruda, para suavizar las reacciones del electorado:
“Es una manera de rebelarme, al igual que mis amigas (que aparecen en las fotos). Me rebelo contra este discurso de imágenes de los políticos en el cual todos visten igual; lo único que cambia es el color de su corbata. De ahí en más todo es lo mismo: tú de amarillo, tú de rojo, tú de verde y tú de azul”.
Una agenda inclusiva
Natalia Juárez explica que diseñó la campaña con su amigo César Gómez con un propósito definido: provocar, buscar un mensaje en el cual se plasmara la fuerza de las mujeres, la fuerza a la cual ella busca representar en San Lázaro.
Su cuerpo, dice, no es el de una modelo, es más bien de corta estatura y un poco acinturada. De que uno de sus objetivos de campaña sea desmitificarlo y dimensionar el papel de la mujer de Jalisco donde, dice, más de 20% de los hogares tienen como cabeza económica, moral y cultural a una mujer.
“Queremos rescatar la fuerza femenina y poner el brazo que también representa el lado masculino; pero con esa sensibilidad femenina que los hombres han perdido. Parece que ustedes no sienten –comenta al reportero–; parece que ustedes no pueden llorar, no pueden sentirse mal. Y es lo que quiero también rescatar con esa foto de campaña.”
Su audaz campaña le causó un roce con su mamá, oriunda del pueblo Huaynamota, en San Blas, Nayarit, pero al final las cosas se resolvieron. Hoy, dice, su madre participa de nuevo en el equipo y ayuda en el reparto de postales que traen una pequeña semblanza de su vida y un resumen de su trayectoria profesional.
El texto indica que Natalia nació en Guadalajara en 1977 y que su madre se encargó por completo de la alimentación, formación y educación de ella y sus hermanos. Y agrega que egresó de la licenciatura en filosofía por la Universidad de Guadalajara, donde formó parte del Consejo General Universitario de 2003 a 2004 y luego cursó un posgrado sobre “pensar y gobernar las sociedades complejas” en la Universidad Autónoma de Barcelona.
La perredista no sólo no se arredra ante los temas polémicos para la mayoría de los jaliscienses: el aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo y su derecho a adoptar menores son temas que, asegura, estarán en su agenda legislativa, junto con otros fundamentales como la procuración de justicia y la reducción de la pobreza.
Le parece muy curioso, dice, que aun cuando nadie ve cómo se comportan dos personas en la intimidad, pues nadie las ve ni las oye cuando tienen esos momentos especiales en los cuales hacen lo que quieren con su cuerpo, la mayoría de la gente sea proclive a hablar de ese aspecto con morbo.
En los próximos días, adelanta, emprenderá la segunda etapa de su campaña en la cual incluye una imagen gigante con cuatro pares de piernas desnudas y los vientres cubiertos por un rebozo amarillo acompañada por la frase: “Es mejor que mil de nosotras demos un paso al frente, que un líder dé mil pasos por nosotras”.
Posicionamientos
Antes de concluir la entrevista Natalia resume su opinión sobre los aspirantes a la gubernatura jalisciense. Del panista Fernando Guzmán, señala: “Está reproduciendo los mismos esquemas; pretende dejar a la mujer en su casa para que cuide a sus 11 hijos. Yo creo que si pudiera (tener más), los tendría”. Sobre Fernando Garza Martínez, el expanista que ahora es arropado por el PRD, lo define como un hombre muy trabajador.
Del exalcalde Jorge Aristóteles Sandoval comenta que es un “hombre que se peina muy bonito”. Y sobre Enrique Alfaro Ramírez, expresidente municipal de Tlajomulco, el candidato del Movimiento Ciudadano, lo considera una persona “inteligente pero poco confiable”.
Con respecto a los aspirantes a la Presidencia de la República empieza por Josefina Vázquez Mota, del PAN, sostiene que es una mujer sin pasión que busca parecerse a un hombre. En cuanto al priista Enrique Peña Nieto, Natalia lo ve como una persona que necesita ayuda para articular sus ideas. A Gabriel Quadri, de Nueva Alianza, lo visualiza como un gran vendedor que cree que la solución es la iniciativa privada.
Y termina con Andrés Manuel López Obrador, el candidato de las izquierdas: “Lo estaríamos despidiendo como presidente de la República después de 2006, como si no estuviéramos pasando todo esto que estamos pasando”.
La candidata topless prosigue con su campaña, que ya rebasó el territorio que comprende el distrito 8 por el que ella compite. Ahora se le conoce en la zona metropolitana de Guadalajara e incluso en todo el territorio nacional gracias a las redes sociales en los que aparece su foto semidesnuda. Eso la hace sentir tranquila porque es posible que su campaña repunte y eso le atraiga más votos.








