XOCHITEPEC, Mor. (apro).- Aquí no estuvieron los @ectivistas, ni los jóvenes copetudos, sino los “amados” de Orihuela, el “Club de Fans” de Peña Nieto, los tamborileros, las mujeres de entusiasmos programados y hasta un contingente encabezado por Karla, un transexual de Temixco, quien llegó con 150 personas a expresar su apoyo al candidato presidencial del PRI.
Peña Nieto “va a ganar por lo que es, no por lo que tiene, que es un cinco de canela”, comenta coqueta Karla, que se llama Carlos Patricio Guzmán, y llegó como líder de comerciantes de Temixco, portando una bandera de Emprendedores por la Nación, un membrete más que ha surgido para apoyar a los candidatos priistas en la localidad.
–¿Le pedirás a Peña Nieto el reconocimiento de la comunidad trans? –le pregunto a Karla.
–Me siento un gay muy liberal. Nunca he necesitado de la orientación de otra persona para ser gay. Todo lo que he hecho, ha sido por mi propia iniciativa, así que yo apoyo a Peña Nieto.
–¿Pero él apoya la diversidad sexual? –se le insiste.
–Lo que pido es que nos tome en cuenta a cada uno de nosotros. Que cada uno tengamos un recurso para nosotros.
Karla, a quien le llaman La Reina del Pueblo, hace la señal de moneda con sus dedos. Cuenta que desde los 14 años “levanta mítines” para el PRI, pero también para el PRD, como Óscar Rosas, excandidato en su municipio.
–¿Va a ganar Peña Nieto por guapo?
–Va a ganar por lo que es. Nuestro partido es como el rábano.
–¿Por qué?
–Porque tiene los tres colores de la bandera: verde, blanco y colorado. Peña Nieto va a ganar por eso.
Desde temprano, en el World Trade Center fueron llegando mujeres y decenas de jóvenes con camisas y pancartas del eslogan de campaña de Orihuela: “Morelos es Amado”.
Otros traen en sus camisas la frase: “Orden y progreso”, aunque ignoran que es la frase característica de los “científicos”, los tecnócratas de la dictadura de Porfirio Díaz. Paradojas morelenses: contra esos científicos, Emiliano Zapata, el héroe local, se levantó con la proclama anarquista “Tierra y libertad”.
Las más entusiastas son las jóvenes veinteañeras. Gabriela, de 27 años, afirma que le gusta la relación entre Peña Nieto y Angélica Rivera, La Gaviota.
“Todos los que llegan a la Presidencia tienen una historia de telenovela”, sentencia filosófica Gabriela.
“La Gaviota y Peña Nieto hacen bonita pareja, pero él es un bombón asesino”, exclama Raquel, una simpatizante de 48 años.
–¿Se enamoraría de él?
–Cualquier mujer se enamoraría de él, pero si cuando estaba soltero nadie lo atrapó, ahora menos.
Peña Nieto se deja querer, tocar, “agasajar” por las decenas de mujeres que son sus simpatizantes más fieles. Se sube a las sillas para que lo vean, para que rocen sus partes más íntimas o les regale una foto.
Aquí todos caben, menos algunos grupos priistas excluidos en las listas de candidatos a diputados federales, locales y alcaldes. La proliferación de corrientes y simpatizantes sólo es comparable con otra manera de travestismo en la tierra de Zapata: el cambio de un grupo a otro.













