Regalo de lector: “un cuarto de siglo de impecable coherencia”

Señor director:

Deseo expresar mi más calurosa felicitación a la revista Proceso por su primer cuarto de siglo alcanzado con una trayectoria de impecable coherencia, por la consistente calidad de la función periodista desempeñada y ahora también por prevalecer en medio de una cada vez más fuerte competencia, donde otras publicaciones explotan el terreno de lectores críticos cultivando de origen por ustedes.

Surgido como una heroica respuesta frente a un brutal acto de Estado que estranguló el espíritu de Excélsior (entidad que hoy en día agoniza físicamente), Proceso no sólo se atuvo a identificar y rascar las gritas en el muro de censura erigido y custodiado por el gobierno, sino que esas mínimas escisiones las dilató con su empeño profesional, y justo por ahí pudo fluir hacia las arteria de la sociedad oxigeno de la información.

Al irse construyendo a sí misma, la revista contribuyó a formar la conciencia de la comunidad, y por este solo hecho es lamentable que el actual gobierno foxista acuse memoria parcial la no reconocer a Proceso como uno más de los factores relevantes que desencadenaron la jornada democrática del 2000.

Con sola posición, Proceso canceló el propósito de precipitar la inteligencia de la nación al lecho de la nada en materia de información. Recordemos que durante el curso de muchos años, el país se vio envuelto en una ola de entretenimiento pueril fuertemente vinculado con la sistemática desinformación. Desde la soledad de su hostigada trinchera Proceso echó a perder los necios propósitos de sumir en la anestesia a la conciencia de la nación.

En este sentido, el resto de los semanarios actuales que los domingos se disputan el espacio en los anaqueles del puesto de periódicos, en mayor o menor medida, resultan beneficiarios de la fundación y persistencia de Proceso.

Recién acabo de leer el artículo de opinión de Pablo Latapí Sarre (número 1302) y quiero agradecerle al maestro la depurada información que vierte del Programa Nacional de Educación 2001-2006. Justamente se trata de un artículo estructurado con tal maestría y rigor, que aborda de forma consistente los aspectos y puntos relevantes del tema. Le agradezco mucho como lector y humildemente le solicito ampliar, en posible artículo ulterior, los juicios sobre la ínfima calidad con que operan algunos instituciones privadas que lucran exitosamente ofreciendo niveles académicos muy por debajo de lo que se exige a las instituciones públicas.

Muchas gracias por su atención, y reitero mi felicitación por su 25 aniversario.

Atentamente

ROBERTO RAMOS TRUJILLO

Distrito Federal