Para conmemorar los 30 años de la fundación de la revista Plural, que dirigió Octavio Paz en el periódico Excélsior de 1971 a 1976, el Fondo de Cultura Económica de México publicará esta semana un libro conmemorativo.
El volumen, que originalmente sería una plaquette, fue creciendo, y en su parte central reúne textos actuales del que fuera su primer secretario de Redacción, Tomás Segovia, y su primer Consejo de Redacción, integrado por José de la Colina, Salvador Elizondo, Juan García Ponce, y Alejandro Rossi.
Se llamara A 30 años de Plural, y será presentado la noche del miércoles 24 en el salón de actos de la librería Octavio Paz del FCE, que dirige Gonzalo Celorio, situada en Avenida Miguel Ángel de Quevedo 115, Col. Chimalistac. Participarán Aurelio Asiaín, Julieta Campos, José de la Colina, José Luis Cuevas, Marco Antonio Montes de Oca, Pablo Rudomín, Danubio Torres Fierro y moderará Adolfo Castañón, quien de muy joven –quizás era el más joven, junto con Enrique Krauze- tuvo a su cargo la corrección del mensuario.
Apenas hace poco más de un mes Marie-José Paz, al recordar que justamente en octubre de este año se cumplían 30 años de la fundación de Plural, solicitó al director del FCE la publicación de una plaquette conmemorativa. Quería que fuera una breve antología. De inmediato Castañón –actual Coordinador General de Relaciones Editoriales de la editorial- se dio a la tarea de enviar solicitudes de textos e ir armando el libro con los materiales que, además, le proporcionaba la señora Paz.
Revisando de aquí y de allá, la tarea fue agrandándose. Un mes más tarde, en vísperas de su lanzamiento, se tienen un volumen de 160 páginas que convirtió la señora Paz, primera vez en su vida, en editora.
“Fue una felicidad, trabajé con gusto enorme. A menudo en lugar de revisar me ponía a releer. Plural fue el resultado de un momento excepcional.”
Según Joaquín Diéz-Canedo hijo, encargado de la edición, el volumen será editado en forma tamaño carta, como Plural, y ha sido distribuido en varias secciones, en las que habrá: entrevistas con Paz, colaboraciones actuales de los miembros del Consejo de Redacción ya mencionados, reproducción de algunas de las portadas diseñadas por Kasuya Sakai (la portada del volumen será la número 51 de la revista, del propio artista), testimonios actuales de quienes fueron algunos de los colaboradores permanentes, como Ramón Xirau, Rafael Segovia, Carlos Montemayor, Pablo Rudomín, Elena Poniatowska, Marco Antonio Montes de Oca, Gastón García Cantú, David Huerta, un facsímil de una carta de José Luis Cuevas enviada a Paz, unos 100 fragmentos breves tomados de los artículos, ensayos y poemas de quienes publicaron. Finalmente el texto de la postura de Plural sobre el caso Excélsior que sólo apareció en otros medios, y el primer editorial de Paz al fundar Vuelta.
El llamado “golpe a Excélsior” de 1976 sacudió la conciencia del país y transformó la vida de los impresos periodísticos y culturales. De la salida de Julio Scherer de ese diario, con la solidaridad de la mayoría de su planta de redacción, de su plana editorial y de los equipos de Plural y Revista de Revistas, que dirigía Vicente Leñero, surgieron nuevos medios: De inmediato, Scherer fundó Proceso y Octavio Paz dio vida a Vuelta. Un año más tarde apareció el diario Unomásuno, del que luego surgiría el periódico La Jornada.
Al fundar Vuelta, en su primer número de noviembre, Paz recordó los orígenes así:
“En 1971 el director de Excélsior, Julio Scherer, nos propuso la publicación de una revista literaria. En el sentido amplio de la palabra literatura: invención verbal y reflexión sobre esa invención, creación de otros mundos y crítica de este mundo. Aceptamos con una condición: libertad. Scherer cumplió como los buenos y jamás nos pidió suprimir una línea o agregar una coma. Actitud ejemplar, sobre todo si se recuerda que más de una vez los puntos de vista de Plural no coincidieron con los de Excélsior. Es sabido lo que ocurrió después: un conflicto en la cooperativa que edita Excélsior provocó la salida del grupo que dirigía el periódico. Nosotros, todos los que hacíamos Plural, sin vacilar un instante, decidimos irnos también. Se ha discutido mucho sobre la responsabilidad del Gobierno en el caso del Excélsior. No es fácil medir esa responsabilidad pero me parece indudable que el golpe no se habría dado si sus autores no hubiesen contado por lo menos con el sentimiento tácito del Poder.”
En una entrevista que Paz concedió a Scherer para Proceso en octubre de 1993 –el poeta cumplía 80 años-, ambos hablaron por primera vez del nacimiento de Plural. Al referirse a la década de los setenta, Scherer intervino:
-Has dado un salto. Estábamos en 1971. En nuestras primeras conversaciones se habló de una revista…
Completó Paz:
-Sí, tú me propusiste con extraña generosidad –apenas si me conocías- la dirección de una revista semanal de opinión. Rehusé: no me sentía con inclinaciones por el periodismo militante. Tampoco con talento. Tenía otra idea y te propuse la publicación de una revista mensual de cultura: letras, arte, pensamiento, política. Tú aceptaste con entusiasmo. Todavía me maravilla tu gesto. Así nació Plural: conjunción de dos ideas y de dos voluntades. Hoy pienso que también podría haberse llamado Encuentro.
-Habría sido un buen título, pero Plural era más vivo, más actual.
-Es una palabra que se ha puesto de moda. Nosotros fuimos los primeros en usarla. Hoy se ha gastado. En aquellos días era un término nuevo y combativo. Plural en oposición a monolítico, monopolio, monocorde, monotonía y otras palabras con el prefijo mono, que denota único o solo. El nombre mismo de la revista era un manifiesto: nos oponíamos al monólogo del poder y al coro de las ideologías. Sin embargo, Plural no era sinónimo de eclecticismo ni de condescendencia y manga ancha moral o literaria. Aunque todas las opiniones nos parecían respetables, no todas debían ni podían tener cabida en nuestras páginas: éramos una revista crítica, con ideas claras, propósitos definidos y, en materia estética y literaria, con gustos y preferencias. La historia de Plural es conocida y no la repetiré. En cambio, no me cansaré de repetir que, a pesar de las críticas que provocaba Plural entre tus amigos de izquierda- algunos de ellos eran tos colaboradores cercanos-, tú me defendiste sin jamás intervenir en la orientación de la revista. Eres un ser apasionado y esto, a veces, te hace perder la objetividad y aun los estribos. Te salva tu pasión por la libertad. Esta pasión nos unía y, por esto, fue normal que la redacción entera de Plural dejase Excélsior en 1976. Fue un acto de solidaridad contigo y tus amigos. Nuestra salida no fue una derrota sino una Vitoria: logramos fundar Vuelta, una revista independiente. No fue casual que Proceso, UnomasUno y Vuelta naciesen casi al mismo tiempo; la parición de esas tres publicaciones fue un signo de los tiempos y una confirmación de las previsiones de Postdata: vivíamos el fin de un largo periodo histórico abierto por la fundación del Partido Nacional Revolucionario, en 1929. Lo que comenzaba –y que aún no termina- no era un proceso revolucionario violento, como creían mis críticos, sino una evolución pacífica y gradual hacia formas políticas y sociales más democrática y plurales.








