Traspiés y regaños, saldos de la gira

Rodolfo Montes

 Si bien, Vicente Fox argumentó que el objetivo central de su reciente gira por Europa y Asia era promover la actividad comercial y la inversión en México, el viaje terminó siendo, según los críticos, un muestrario de frivolidades, anécdotas, intromisiones en asuntos internos de otras naciones y declaraciones, tanto de él como de sus colaboradores, que caldearon al ambiente político mexicano.

Así, el ánimo que se creó en la opinión pública por lo sucedido en la gira- que terminó esté domingo- provocará, “sin duda”, que el Senado “sea más riguroso en la autorización de los permisos del presidente de la República para viajar a otras naciones”, afirma el titular de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Senadores, el panista Fernando Margaín Berlanga.

Más aún, los grupos parlamentarios del PRI y del PRD en el Senado promoverán que se llame a cuentas al mandatario, pues no sólo se trata de sus “ocurrencias y desatinos”, sino de que ha creado un conflicto dentro de otra nación –entre el gobierno español y el País Vasco-, sostuvo el senador priista Fidel Herrera.

Entre tanto, el presidente la Mesa Directiva del Senado, Diego Fernández de Cevallos, afirmó que, con el fin de evaluar el desempeño de Vicente Fox como jefe de Estado, el presidente deberá explicar los detalles de su gira por países de Europa y Asia.

La gira de 11 días por la República Checa, España, Italia, Alemania, Francia y El Vaticano, y que cerró con su intervención en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), realizado en Sanghai, China, Fox dio al Senado Cuando, de última hora, sumó a su agenda una visita relámpago a Mongolia para desayunar con el presidente de esa nación asiática, Natsagiin Bagabandi.

Seriedad y respeto fueron las primeras exigencias que le hicieron a Fox los senadores Raymundo Cárdenas, del PRD, y Humberto Roque Villanueva, del PRI, por haber modificado su itinerario.

El 11 de octubre, en la República Checa, Fox asistió al Foro Internacional contra la Corrupción, pero con la novedad de que ya había terminado. Sin embargo, para salvar el discurso del mandatario mexicano, el equipo de prensa de Los Pinos dio a conocer que con la intervención del presidente se cerró el foro.

Librado el asunto y a unas horas de emprender el vuelo a la ciudad de Hamburgo, Alemania, no sólo Fox y su esposa Marta Sahagún se dedicaron a pasear por las calles y la zona turística de Praga, sino también el resto de su comitiva.

Cuando el avión presidencial estaba listo para surcar cielo europeo, Marta Sahagún apareció con un ramo de rosas y orquídeas entre sus manos en la parte trasera del avión para cumplir con su palabra de arrojar el ramo de novia a las reporteras casaderas que cubren las actividades presidenciales.

Ya en Hamburgo, Fox encendió la mecha chiapaneca. Después de escuchar a un reducido grupo de globalifóbicos que le exigían “¡respeto a los derechos indígenas de Chiapas!” y le gritaban  “asesino”, ante funcionarios locales aseguró que “seguramente el año que entra (2002) volveremos a  poner el tema en la mesa”, para dejar satisfechos “a aquellos sectores que sienten que la ley indígena recientemente aprobada quedó corta”.

Sí, insistió posteriormente en conferencia de prensa, “estamos a favor de que se reabra el próximo año y que se vuelva a discutir…me parece que podemos dar una segunda ronda de debates para ver si queda la ley como está o si se le deben hacer algunos añadidos o algunos ajustes que sean para mayor satisfacción de todo el mundo”.

En México, la reacción no se hizo esperar: integrantes de la Comisión de Concordia y Pacificación (Cocopa) solicitaron una entrevista con el presidente para hablar sobre ese ofrecimiento.

El senador perredista Demetrio Sodi de la Tijera consideró que puede tratarse de una declaración más de Fox para salir del paso ante las críticas que recibió en Europa, pues –explicó- primero requiere de consensos con los partidos, incluido el suyo, el PAN, cultos miembros, dijo el legislador, “son, por cierto, quienes se empeñan en bloquear todo intento por modificar la ley indígena”.

Y sí: por medio de su dirigente nacional Luis Felipe Mena, los panistas se apresuraron a manifestar su oposición a que haya una “reforma a la reforma indígena”.

Relajado el ambiente de la gira presidencial y cuando en México se fijaban posiciones respecto a la propuesta foxista de abrir el tema de la ley indígena, desde Europa llegó un nuevo mensaje:

El 13 de octubre, en Toulouse, Francia, el coordinador de Políticas Públicas de la Presidencia de la República, Eduardo Sojo aseguró que los poderes Ejecutivo y Legislativo “ya se pusieron de acuerdo en la reforma hacendaria”, y hasta se atrevió a dar una fecha para su presentación, que podría ser, dijo, en estos días.

En México, todos criticaron al colaborador foxista por anunciar el presunto acuerdo. En el Poder Legislativo hubo voces que tacharon de irresponsable a Eduardo Sojo; otras lo conminaron a ser prudente en sus declaraciones, o bien a guardar silencio pues alertaron, pueden echarse abajo los avances y las negociaciones sobre el particular.

Con la realeza

El problema no pasó a mayores en Europa Lejos de ver  a un Vicente Fox preocupado por la reacción que provocó la declaración de Sojo, y que podría echar por la borda su anhelada nueva hacienda pública, se le vio contento, tanto que se dedicó a presumir un par de botas vaqueras de charol que llevaría a la cena de gala que el rey Juan Carlos y la reina Sofía ofrecieron la noche del lunes 15.

“Me preparé para esta noche, y como la cena que nos ofrece el rey es de riguroso frac y hay que llevar zapatos de charol, pues yo voy a llevar mis botas vaqueras…de charol; hoy nos las vamos a poner para la cena. ¡Son las primeras que se fabrican en el mundo!”

Durante los días que Fox permaneció en España, los diarios nacionales dieron preferencia a las fotografías del primer mandatario con los reyes, sobre todo las que mostraban a Juan Carlos besándole la mano a  Marta Sahagún.

En su afán por estar en el reflector público, Fox enredó más el tema sobre el anuncio de la ubicación del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, al asegurar que sería el viernes 19 cuando se daría a conocer el lugar elegido: Tizayuca o Texcoco.

Pero el subsecretario de Gobernación Ramón Martín Huerta, lo desdijo: “Falta que culmine la etapa final y la fecha se dirá en cuanto esto concluya”.

Incluso el mismo secretario de Gobernación, Santiago Creel Miranda, pidió no adelantar “vísperas ni generar nuevas especulaciones” respecto de la ubicación del nuevo aeropuerto.

Posteriormente, en una entrevista radiofónica que concedió el lunes 15, sostuvo que el iniciarse su sexenio fue objeto de “presiones” de representantes del Partido Nacionalista Vasco (PNV) para evitar que presuntos miembros del grupo separatista vasco ETA radicados en México fueran extraditados a España.

Al día siguiente, periódicos como El País, ABC y La Vanguardia publicaron en sus ediciones la dura respuesta del PNV, que exigió a Fox presentar pruebas y nombres de las personas con las que se reunió, o de lo contrario que “se calle”.

El diario ABC informó que el portavoz parlamentario del PNV, Iñaki Anasagasti, sostuvo que el presidente mexicano “simplemente se ha lanzado a la piscina, ha dicho lo que ha querido, ha acusado sin pruebas al PNV de presiones, no ha dicho quién le ha presionado y se ha quedado tan tranquilo”.

Lejos de retractarse, Fox se fue más allá: anunció que México “se pone a las órdenes de España” en la lucha contra “los terroristas de la ETA”, y en función de ello, agregó, se buscan los mecanismos legales para extraditar ipso facto a supuestos etarras que radican en territorio mexicano.

Al día siguiente tuvo un tropezón verbal. En el discurso que pronunció en el Segundo Congreso Internacional de la Lengua Española, celebrado en Valladolid, Fox equivocó el nombre del escritor argentino Jorge Luis Borges, llamándolo José Luis y pronunciando su apellido como “Borgues”.

“Todo el mundo está expuesto a eso: es un lapsus brutos que agarras y dices”, dijo en su defensa Francisco Ortiz Ortiz, coordinador general de Opinión Pública e Imagen de la Presidencia de la República, en entrevista con La Jornada.

También durante su estancia en España, Fox fue testigo de honor en la firma de acuerdo mediante el cual el Grupo Prisa, editor del diario El País, adquiere 50% de la acciones de Radió polis, la división de radio de Televisa. Con un detalle: según las leyes mexicanas en la materia está prohibida la participación de capital extranjero en las concesiones de radio y televisión.

Inseguridad y bendiciones…por separado

Para el colmo, el 17 de octubre, en Roma, Italia, Fox habló ante los representantes de la Confederación General de la Industria Italiana (Cofindustria) sobre las amplias facilidades y ventajas de invertir en México. La respuesta fue fría: le reprocharon la falta de seguridad, reflejada en los secuestros: “Ahí sí que las cosas están empeorando”, denunciaron los empresarios italianos y advirtieron que esa situación los inhibe para llevar mayores inversionistas a México.

Después, todo fue un estar mal y de malas. El reportero de El Financiero, Víctor Chávez, dijo en su crónica de ese día: “Durante una ceremonia de bienvenida en la alcaldía de Roma, en la que el alcalde Walter Veltroni le entregó la medalla ‘La Loba de Bronce’, Fox pidió molesto a la intérprete que leyera más aprisa el discurso en italiano. Incluso, al final la dejó atrás, no esperó la traducción y se siguió de filo en español. Esta ruda actitud de Vicente Fox –según la crónica de Chávez- la justificó el canciller Jorge Castañeda, con la explicación de que el enojo evidente del presidente quizá se debió a que le informaron a cerca de la aparición de sobres con ántrax en los ductos del aire acondicionado del Capitolio de Estados Unidos…

“La molestia del presidente subió de tono cuando una treintena de simpatizantes zapatistas italianos –llamados Monos blancos, que estuvieron en la caravana de Chiapa a la Ciudad de México- se congregaron frente a la alcaldía de Roma para gritarle: “¡Asesino! ¡Cumple los Acuerdos de San Andrés!”

Poco antes, frente al Palacio de Il Quirinale, la presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Sara Bermúdez, salió en defensa de Marta Sahagún por haber organizado el concierto de Elton John en el Alcázar del Castillo de Chapultepec: “Ella nos lo consultó primero, no lo hizo por sus pistolas…”.

Al día siguiente, el semblante le cambió no sólo a Fox, sino también a su esposa. Ambos recibieron la bendición del Papa Juan Pablo II, aunque el pontífice los recibió por separado. Al salir del Vaticano, la comitiva y la prensa nacional y extranjera los esperaban.

El presidente preparó el escenario: le pidió a su esposa posar para la foto con la Basílica de San Pedro al fondo. Ahí, Fox hizo una seña y, de inmediato, aparecieron el fotógrafo de Notimex y camarógrafos de la televisión italiana para capturar el momento del beso que selló la gira presidencial.

Entre tanto, la Secretaría de Relaciones Exteriores presentó otra solicitud ante el Senado para que el próximo 24 de octubre el presidente Fox salga otra vez al extranjero, ahora a Argentina.