Señor director:
Deseo manifestar mi indignación por el trato que recibimos de parte de la cónsul de México en Caléxico, California, Rita Vargas Torregrosa.
Mi nieto, quien vivía de manera ilegal en Estados Unidos, fue llevado al consulado para ser entrevistado antes de hacerlo retornar a México. Ahí, un asistente de la cónsul le dijo a ésta que mi nieto, huérfano, de 14 años, había cruzado ilegalmente en cinco ocasiones y que opuso resistencia a la Patrulla Fronteriza. Ante esto, la cónsul, sin darse cuenta de que el jovencito escuchaba, comentó que ella misma diría a los de migración que mi nieto era un vago y que lo mejor era dejarlo preso para que escarmentara.
Otro empleado advirtió lo que pasaba y, cuando la cónsul se alejó, aquél expuso a los agentes de migración que no había problema, que el menor no era un delincuente y que no era función del consulado acusar a ningún mexicano, sino defenderlo.
Más tarde, en tres ocasiones, acudí al consulado para hablar con Rita Vargas, manifestando que tenía un problema grave, sin mencionar lo de mi nieto, pero su asistente personal, Sonia Cantica, siempre me dijo que la cónsul estaba muy ocupada.
Me pregunto si así cumplen el presidente Fox y la Secretaria de Relaciones Exteriores sus compromisos con los mexicanos, y si la función de los consulados es atender y proteger a los mexicanos. (Carta resumida)
Atentamente
Maestro CIRILO LEDESMA GONZÁLEZ
Avenida Puebla A 1407
San Luis Río Colorado, Sonora.








