“Animar la conversación intelectual en habla hispana”: Krauze. Nace en España la aventura de “Letras Libres”

Letras Libres se internacionaliza. Este 1 de octubre, 15 mil ejemplares de la revista fundada y dirigida por el historiador Enrique Krauze estarán en los puestos de periódicos y librerías españolas, en su edición para la península y Sudamérica.

Una semana después, y a la manera de los encuentros que organizó la revista Vuelta, de Octavio Paz, a quien Krauze acompañó durante 23 años en ese empeño, la Casa de América de Madrid abrirá el primero de ellos sobre el tema “Los fanatismos de la identidad”, diseñado desde hace varios meses y para nada inspirado en los hechos recientes de Nueva York, y que colocan a la nueva Letras Libres en el pulso del debate mundial.

 

Al encuentro, que le seguirá en marzo o abril otro en Monterrey con el tema “Modernidad-antimodernidad” –y así se irán distribuyendo cada medio año en distintas ciudades del mundo hispano-, acudirán escritores e intelectuales de trayectoria reconocida, como Adam Michnik, director del periódico Gazeta Wyboroza, de Polonia; el escritor franco-búlgaro Tzvetan Todorov; León Wieseltier, editor de The New Republic; el historiador inglés Hugh Thomas; el escritor español Jon Juaristi, director del Instituto Cervantes; el escritor hispanoperuano Mario Vargas Llosa, y el mismo Krauze.

Al mismo tiempo, Letras Libres, que ya es una revista virtual y a decir de Krauze tiene mucho éxito (letraslibres.com),  estará asociada en su edición internacional a la página de Terra a partir del mismo 1 de octubre:

“Si abres la página de Terra vas a encontrar el portal de Letras Libres. De 15 millones o 20 millones, no sé cuántos de los que abren Terra, espero un porcentaje pequeñísimo, de personas que tengan algún interés literario y se metan en esta pequeña tienda de cultura y de conversación y encuentren una gama de servicios, que son chats, que son foros, que son talleres literarios, el mundo de la literatura y el mundo de las ideas en la Internet.

“En el sitio, que dirige León, mi hijo hay suscriptores en Nueva Zelanda y en China, eso es fascinante. Van a poder ver la revista on line y tener muchos servicios.

Ese arco entre la revista virtual y la de papel va a significar una sinergía entre ambas, en eso tengo mucha esperanza.

“Y hay un tercer ángulo en el triángulo, que es el de los encuentros. Así, son tres vehículos distintos: encuentro, revista virtual y revista de papel.”

Se trata, dice Krauze en sus oficinas de Clío, de un “objetivo modesto” para España y América Latina:

“Hay muchos compradores de libros, pero eso no es lo mismo que lectores. Nuestra oficina es muy pequeña, tres o cuatro personas: Ricardo Cayuela dirige la parte editorial, Leonor Ortíz Monasterio está conmigo en la dirección comercial, Aurelio Major…es un barquito pequeñísimo, pero bien planeado.”

La “herencia” de Vuelta

-Hubo un intento no sé si fallido por internacionalizar Vuelta, aunque Vuelta es una revista que dejó una huella internacional. Heredera de Vuelta, Letras Libres hoy busca una internacionalización a través de España. ¿Están dadas las condiciones? ¿Cómo surgió esa idea? Y, ¿cómo se vio factible, posible?

-Digamos que Vuelta para su momento, en las condiciones incluso tecnológicas del momento, se internacionalizó como podía internacionalizarse, exportando. Y tan llegó a formar a través de sus más de 20 años de vida de una red de lectores y suscriptores importante, que ganó el Príncipe de Asturias en 1993 y fue una revista muy respetada La aventura sudamericana a principio de los ochenta también era en una plataforma tecnológica muy distinta. Tenías que hablar por teléfono, tenías que enviar los artículos por correo para que se capturaran, y allí dependíamos de una editorial, si no recuerdo mal, Sudamericana, que después fue comprada por un grupo español que no consideró ya prioritario sacar la revista, es decir, las condiciones tecnológicas fueron una limitante clara en ese momento. Ahora, como ya sabemos, se puede armar la revista en México y mandarla con un golpe de tecla, esto es lo primero. Se va a imprimir en España, se va distribuir en España, centralizar en España, pero aquí la armamos. Además, el flujo de información y de colaboraciones en esto pues es instantáneo, así sea si el autor me lo puede mandar inmediatamente desde Rusia. Ése es un factor importante.

“Y otro factor fue que en este caso estamos armando la empresa desde los cimientos desde hace un año y medio en España. No asociados con nadie, sino armándola nosotros desde el principio. Primero en su estructura comercial, financieramente, la organización, digamos la obra negra, empresarial, y luego nos vamos ya al aspecto relativamente más fácil y más divertido que es, claro, el aspecto editorial.”

-Ahora, no sé cómo considere esta ventaja del auge del mercado editorial español.

-Claro, primero, el mercado editorial español es enorme tanto en España como el mercado que ha ido absorbiendo en América Latina. Es decir, hay una masa de lectores, no solamente de libros, sino de periódicos. Lo que yo percibo es que hay muy buenas revistas pero hay un nicho vacío que me parece que pueden ocupar revistas de esta índole. En el mundo anglosajón, en Francia, en Italia, existen esas revistas y  en nuestro medio también. Es decir, nuestro medio ha sido de muchas revistas que es este órgano intermedio que conecta al mundo de los libros con el mundo del periódico, ni tan de prisa como el periódico, ni tan de pausa como los libros. Bueno yo siento que parece una apuesta razonable.

-No sólo los libros, no sólo la literatura, porque el primer número ya anuncia un tema que en sí es explosivo por el mundo que estamos viviendo, es un tema político.

-Hoy, con las teorías de las conspiraciones, no sé si todo puede pasar, pero todo se imagina. En realidad los números por supuesto están pensados, el primero desde luego y los demás con mucha anticipación. Temáticos  pero no monográficos como es Letras Libres, es decir, tiene un tema focal que se aborda desde distintas perspectivas, desde distintos géneros, pero los acontecimientos recientes dramáticos sí nos van a hacer cambiar la prioridad de los números; pensábamos tener varios números de reposo, casi lúdicos, pero creo que no hay mucho momento para lo lúdico en el mundo actual.

-Recuerdo en algún momento en esas conversaciones de Octavio Paz –toda diferencia guardada de Vuelta con  Letras Libres es otra cosa, es su heredera pero es otra cosa-, Paz decía: “me gustaría que fuera mas literaria que política”. Parecía que en algún momento había como una cierta tensión muy interesante, usted jalando hacia la política y él hacia la literatura. ¿Es así?

-Fíjate que en todo casi, su fue tensión, fue como decían aquellos viejos manuales de Charles Atlas, ¿te acuerdas?, tensión dinámica. Y no, en realidad no era tensión, y él tenía una vocación, digamos, moral, intelectual le quiero llamar, y política también, y una gran vocación literaria, y las dos estaban dentro de su alma en una tensión, una gran tensión creativa y eso se refleja en la revista. Pero Letras Libres no se siente la heredera de Vuelta, déjame corregir eso. Yo he dicho que las herencias y los legados se conquistan y Letras Libres está muy lejos de haber conquistado el legado de Vuelta, porque Vuelta fue una revista que duró 23 años. Si dentro de unos 10, 15 años la revista cumple con la misión que se ha propuesto, entonce supondremos decir que hemos estado cerca de conquistar ese legado.

-Usted escribe en las hojas de presentación que para su fortuna acompañó a Paz a lo largo de toda su trayectoria a Vuelta, pero no menciona Plural.

-Fíjate que lo acompañé, pero lo acompañé en Vuelta ya directamente, como su secretario de redacción por muchos años y luego como su director y empresario de la revista. Pero en Plural sí me da mucho orgullo recordar que Adolfo Castañón y yo fuimos los dos escritores jóvenes de Plural, y los dos tuvimos el inmenso privilegio de firmar aquella carta de salida en el oprobioso capítulo que nunca hay que olvidar en el periodismo mexicano, de aquel Julio contra Julio.

-¿Qué tanta confianza tiene en esta aventura?

-Nuestro objetivo es modesto, no estoy echando a andar un periódico.

Queremos unos cuantos miles de lectores fieles, ampliar y enriquecer y animar la conversación intelectual en España y de España para toda habla hispana; queremos que éste sea el vehículo de nuevos escritores jóvenes, que en unos cuantos años un escritor ecuatoriano que sólo publicaba en un suplemento literario de un periódico de Quito, de pronto descubrimos que es un escritor que se proyecta internacionalmente en la revista. No es mucho pedir, ¿eh?, el núcleo fuerte de la sociedad de lectores no es muy grande, aunque haya una industria editorial inmensa. No es muy grande…bueno, ese núcleo es el que queremos ir conquistando.

La palabra conversación es muy importante: queremos llevar esa conversación allá y desde allá esparcirla a toda América Latina, acompañarla de la conversación mexicana, ir construyendo espacios para la cultura desde la iniciativa privada. Si la revista está bien estructurada, si nuestro objetivo es razonable y modesto, yo no tengo miedo.