A petición del gobierno de Estados Unidos, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) ordenó a las instituciones crediticias del país rastrear y, en su caso, congelar las cuentas bancarias que pudieran estar relacionadas con presuntas organizaciones terroristas.
Héctor Rangel Domene, presidente de la Asociación de Banqueros de México (ABM), confirmó a Proceso que la semana pasada la CNBV solicitó de manera formal a todos los bancos e instituciones financieras del país investigar si entre sus clientes se encuentran los nombres de los 27 individuos y organizaciones que busca el gobierno de Estados Unidos como presuntos responsables de los ataques del 11 de septiembre.
“Ya estamos colaborando con las autoridades con la lista que dio a conocer el gobierno de Estados Unidos”, agregó Rangel Domene.
Explicó que será hacia finales de esta semana cuando la ABM esté en posibilidades de informar a las autoridades mexicanas sobre los resultados obtenidos.
El 24 de septiembre, el presidente George W. Bush ordenó el congelamiento en su país de los activos financieros de Osama Bin Laden y su red Al-Quaida, así como de otros 25 individuos y organizaciones sospechosos de los atentados terroristas.
La medida se hizo extensiva, casi de manera automática, a las instituciones financieras de otros países.
Los individuos y grupos terroristas incluidos en la lista del gobierno estadunidense, son:
Al-Quaida/Ejército Islámico; Grupo Abu Sayyaf; Grupos Armados Islámicos (GIA) de Argelia; Arakat ul-Mujahidin; Yihad Islámica de Egipto; Movimiento Islámico de Uzbekistán; Asbat Al Ansar; Grupo Salafista para la Llamada al Combate; Atihaad Al-Islamiya; Ejército Islámico de Aden; Osama Bin Laden y Muhammad Atif (alias Sybhi Abu Sitta y Abu Hafs Al-Masri); Sayf Al-Adi; Saykh Sariid (alias Mustafa Muhammad Ahmad); Abu Haffs el Mauritano (Alias Mafuz Uld Al-Walid, Jaled Al-Sanqiti); Ibn Al Shaykh Al-Libi; Abu Zubaydah (alias Zayn Al Abidin Muhammad Huyasain Tariq); Abed Al Hadi Al Iraqui (alias Abu Abdallah); Abed Hadi Al Iraqui (alias Abu Abdallah); Ayman Al-Zawahiri; Thrwat Salah Shihata; Tariq Anwar Al-Sayyid Alhad (alias Fathi, Amr Al-Fatih); y Muhammad Salah (alias Nasr Fahmi Masr Hasanayn).
-¿Será fácil identificar posibles cuentas de esas personas? –se le pregunta a Rangel Domene.
-Será difícil esa labor, considerando que el sistema bancario mexicano maneja más de 30 millones de cuentas en todo el territorio nacional, máxime si las personas o las organizaciones que busca el gobierno estadunidense están registradas con otros nombres. Entonces sí será difícil dar con ellos.
Por lo pronto, ya fue intervenida una cuenta bancaria EN LA OFICINA DEL Barclays Bank, de Londres, la semana pasada, en lo que fue considerado como el primer paso de la guerra financiera contra la red terrorista de Bin Laden.
Esa cuenta fue utilizada para financiar a la célula londinense de Al-Qaeda, relacionada con la planificación de los atentados de las embajadas de Estados Unidos en Tanzania y Kenia.
Rangel Domene confía en que a pesar de la difícil tarea de identificación de los activos de los presuntos terroristas, los resultados serán positivos, porque existe una estrecha colaboración con las autoridades, además de que los bancos cuentan con el equipo, la capacitación y los procedimientos adecuados para llevar a cabo esa labor.
“Reportaremos de inmediato cualquier acción sospechosa, pues es importante identificar, aislar y combatir frontalmente al terrorismo.”








