Ayer piratas; hoy, mafias

El ganador del premio iberoamericano Cortes de Cádiz en la categoría Mar, Ramón Macías, narra cómo escribió el ensayo La cierva dorada sobre los orígenes y el desarrollo de la piratería entre los siglos XVI y XVIII, a fin de comparar ese tipo de delincuencia institucionalizada con las prácticas actuales de gobiernos y de mafias.

El arquitecto Ramón Macías Mora es, aparte de su profesión, un destacado guitarrista, pintor, investigador y autor de trabajos literarios de tema taurino. En 2007, por encargo de la Secretaría de Cultura, encabezada por Alejandro Cravioto Lebrija, realizó un catálogo sobre las plazas de toros del estado, pero el trabajo no se ha impreso porque en la dependencia estatal le salieron con que ahora tenía que conseguir patrocinadores porque ahí no tenían recursos.

“Tengo un trabajo atorado en la Secretaria de Cultura. Me contrataron y lo aventaron a la congeladora. ¿Qué puedo hacer y pensar? No voy a reventar contra esa gente, pero Alejandro Cravioto es un cretino. Me comentaron que si no me daba miedo cerrarme las puertas por lo que estoy declarando, pero siempre he tenido las puertas cerradas. Ya me abrí las puertas en otro plano. Nadie es profeta en su tierra”, dice al respecto.

Se refiere, orgulloso, a que resultó triunfador en el Segundo Premio del Mar Cortes de Cádiz 2012 con su ensayo La cierva dorada, en el cual expone los orígenes y el desarrollo de la piratería en Iberoamérica y el Caribe entre los siglos XVI y XVIII, fenómeno que compara con las mafias de los tiempos modernos.

El escritor estudió con detalle las causas que dieron origen a las incursiones sistemáticas de los piratas de distintos países en las principales rutas mercantiles de su tiempo, con pleno apoyo de las monarquías europeas.

El ensayo, que Macías escribió por periodos intermitentes durante siete años, abarca 150 cuartillas con índices y fotos. En la obra, aún inédita, identifica y describe a distintos tipos de bandas piratas, y destaca la importancia histórica de las embarcaciones que establecieron rutas de navegación oceánica como la llamada Nao de China.

Asimismo, el arquitecto se regodea en una labor de prospección sobre las edificaciones militares defensivas en los puertos donde se produjeron las principales agresiones piratas, que ilustra con mapas y fotografías.

La idea de realizar este trabajo surgió cuando Macías Mora visitó el Archivo de Indias, en Sevilla. “Traje muchos mapas, planos y fortificaciones de Campeche, así (el texto) se fue redondeando”, comenta.

Una parte del ensayo que el autor considera emblemática es “cuando España dominaba tanto territorio que era la época dorada de la piratería. Tenían una armada que consideraban invencible, pero no tomaron en cuenta que Inglaterra iba a metérseles hasta su propia casa y destruir toda su flota. Es el principio del fin del imperio español. Y cuando el suceso de las Torres Gemelas, me recordó lo de la armada invencible. Estados Unidos pensó que jamás iba a sufrir un atentado en su propio territorio y creo yo que fue el principio del fin de otro imperio”.

Por méritos propios

 

Macías Mora relata que cuando le avisaron que era el ganador del premio se mostró escéptico, pero una vez confirmado, lo asume como “una recompensa a muchos años de esfuerzo”.

De algún modo, su trabajo atorado en la Secretaría de Cultura contribuyó a su incredulidad inicial:

“Antes de enterarme de que había ganado el premio, me contactó el segundo de la plaza de Toros de Guadalajara porque me andaba buscando un español que anda haciendo una investigación sobre los ruedos taurinos de la ciudad y le dijeron que yo lo podía ayudar. El miércoles pasado (7 de marzo) sonó el teléfono. Una voz con acento español me dijo que me hablaban de Cádiz para decirme que me tenían una buena noticia. Pensé que me estaba vacilando cuando me comentó que era el ganador del premio, que en un momento más me iba a llamar la alcadesa de Cádiz. Le dije que no le podía contestar, y me pidieron mi número celular. Les comenté a mis familiares y todos decían que no era cierto, hasta que un sobrino mío se metió a internet y lo confirmamos.”

Considera que la virtud de su ensayo que pudo convencer al jurado es su carácter crítico. “Comparo mucho lo que sucede en nuestro tiempo con lo que sucedía en aquellos siglos y veo que no han cambiado mucho las cosas. Es decir, los gobiernos poderosos siguen patrocinando piratas y mercenarios. Están como ejemplos contemporáneos La Dama de Hierro (la expremier británica Margaret Thatcher), (el expresidente estadunidense) George Bush, (el fallecido dictador libio) Muamar el Gadafi… El caso de los somalíes, que es un país muy pobre que vive de la pesca y saquean su país…”.

Para el arquitecto el galardón fue una sorpresa, ya que según él en el estado “normalmente no creen en el trabajo de uno, nuestro medio local es muy difícil. Hay concursos locales en que el ganador es amigo de todos los jurados, e igual si ganó a la buena, pero no se cree que sucedió así. Lo bueno es que aquí (en el premio Cortes de Cádiz) no hay suspicacia”.

Este concurso iberoamericano tiene 12 categorías, entre ellas la “del mar”, que favoreció a Macías Mora. Inició el año pasado por iniciativa del ayuntamiento de Cádiz y la Asociación de Estudios del Mar (Asesmar). Uno de sus objetivos es exaltar la influencia del puerto de Cádiz en el aspecto marítimo, y en especial la reflexión sobre el mar como vía privilegiada de comunicación entre las naciones. Además busca fomentar el interés por la situación de España como nación marítima y marinera, así como conocer y valorar el medio marino.

El trabajo de Ramón Macías fue seleccionado por Teófila Martínez, alcadesa de Cádiz; Juan Manuel Blanco Traba, presidente de Asesmar; José Medialdea Vega, vicepresidente de la misma asociación; lo mismo que por Antonio Moreno, Rafael Estrada, José Cervera y el coordinador de la oficina de Cádiz, Enrique García.

El premio consiste en 12 mil euros (alrededor de 200 mil pesos) y la publicación del ensayo en España.