Cibertrampas electorales

Una revisión de las campañas de Fernando Guzmán, Aristóteles Sandoval y Enrique Alfaro muestra las trampas en que incurren para crear la ilusión de popularidad, cómo inundan el espacio virtual para saltarse la veda de la intercampaña, y su pésimo cálculo del impacto que su estrategia tiene en las redes sociales para captar el voto de los jóvenes.

En tiempos de veda electoral, los políticos en Jalisco comenzaron a apropiarse de la “política 2.0”, aquella que se discute en internet y especialmente en las redes sociales como Facebook y Twitter, que no conocen fronteras ni tiempos legales y son ámbito propicio para las campañas partidistas, al ser el único espacio no regulado por las instituciones electorales.

No es una excepción el Instituto Electoral de Participación Ciudadana (IEPC) del estado. El consejero Juan José Alcalá Dueñas admite que si bien la legislación establece que ningún candidato ni partido puede contratar por sí mismo tiempos en radio y televisión, internet será el único espacio de libre interacción en el tema.

Expertos en política y comunicación afirman que estos espacios públicos virtuales son idóneos para desarrollar las cibercampañas, que si bien no definen el rumbo de las elecciones, sí pueden marcar una diferencia: de acuerdo con la lista nominal proporcionada por el IEPC los jóvenes que votarán por primera o segunda vez representan 30% de la lista nominal, lo que equivale a 1 millón y medio de jóvenes entre 18 y 29 años.

El autor de la investigación Del marketing político tradicional al marketing 2.0, Andrés Valdez Zepeda, explica en entrevista que en la actualidad ganar el poder implica dominar el ciberespacio.

En el caso de Jalisco, dice, las estrategias políticas en el ámbito digital se han enfocado sólo a reforzar las preferencias ya existentes en el ánimo de los electores y no en crear nuevas simpatías. Agrega que el desconocimiento de las redes sociales hace que las campañas virtuales dirigidas a los jóvenes sea todavía un arma de doble filo para los candidatos.

Más allá de que constituye un medio alternativo para descalificar o alabar la labor de los candidatos, para los partidos aún es difícil captar la atención de los 2.5 millones de internautas en Jalisco, de los cuales cinco de cada seis participan en redes sociales, según datos de la firma de consultoría y análisis Competitive Inteligence Unit (CIU) y la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI).

 

Estrategia de redes 

La cuenta social de Twitter del candidato panista a la gubernatura de Jalisco, Fernando Guzmán Pérez Peláez, se caracteriza por el uso constante de robots o bots, herramienta del tipo spam que permite sembrar un hastag (etiqueta) en múltiples direcciones hasta convertirla en un trending topic (tema del momento) para crear una popularidad falsa.

Por lo común provienen de cuentas falsas manejadas por personas que tienen la intención de “retocar” la imagen de un político. El bot monitorea las conversaciones de Twitter y al detectar las palabras clave asignadas, automáticamente llega a las cuentas un mensaje predeterminado para apoyar al candidato en cuestión.

Como ejemplo, cada vez que un usuario envía un tweet con la palabra “Jalisco” o mencione un municipio del estado, aun si no es en un contexto político, un bot programado por el equipo de Fernando Guzmán responderá con mensajes positivos para el candidato.

El truco es tan obvio que algunos usuarios de la mencionada red social crearon el tema #CazaUnBot a fin de denunciar perfiles falsos.

Como resultado, se ha identificado como origen de varios bots la supuesta usuaria @LolaRemolquera, que constantemente emite mensajes como “Jalisco merece un gobierno firme y confiable #guzmánmelate #SomosJalisco.” Otro similar es @JuanPerezLope20, quien responderá a todos los que utilicen el nombre “Jalisco” con frases como: “No veo mejor candidato para Jalisco que Fernando Guzmán. #SomosJalisco”.

Otro de estos mecanismos denunciados es @OctavioMendoza6, quien reacciona también con la misma palabra y reparte el lema: “Vamos juntos Jalisco por un mejor mañana con Fernando #SomosJalisco”.

Con esta actividad, que muchos usuarios han calificado de acoso, el aspirante panista tiene poco más de 4 mil seguidores en Twitter, mientras que su oponente priista, Aristóteles Sandoval, supera los 16 mil, y lo sigue el candidato de la izquierda, Enrique Alfaro Ramírez, con 11 mil.

En Facebook, el exsecretario general de Gobierno ha sobreexplotado el espacio publicitario que ofrece la red social. Aunque es el candidato con un diseño más acabado y su página tiene una biografía más actualizada que la de sus oponentes, sólo tiene 21 mil “seguidores”.

La estrategia de Fernando Guzmán en las redes sociales resulta incluso opuesta a la trayectoria histórica del PAN, observa el investigador Valdez Zepeda. Explica que ese partido cuenta con la mayor profesionalización en las campañas políticas de sus candidatos, pero su formula parece no funcionar en el estado:

“El caso de Guzmán es contradictorio, pues el PAN es quien más ha invertido en el marketing político de sus candidatos, ya que buscan siempre a los mejores estrategas y consultores digitales nacionales e internacionales. Aquí es curioso, porque en la contienda interna de su partido él fue quien más explotó las redes sociales y se le veía mucho más activo que ahora, cuando sus contrincantes le llevan la delantera por mucho.”

Al contrario, dice el especialista, el priista Aristóteles Sandoval busca reforzar su posicionamiento en las redes y generar una constante visibilidad, para así dar una sensación de triunfo anticipado:

“Parte de su premisa de que, si no te conocen, no eres opción para ser elegido. Él le apuesta más a reforzar su popularidad en la red, y aunque es quien mayor número de seguidores tiene en las redes sociales, hay que entender que un seguidor no equivale necesariamente a un voto y que la campaña en redes no debe ser única, sólo complementaria.”

El exacalde de Guadalajara recibe críticas en las redes sociales por seguir los pasos del candidato presidencial Enrique Peña Nieto como “acarreador digital”, ya que, como en el caso del panista Guzmán Pérez Peláez, diferentes grupos de usuarios se hacen pasar por militantes o simpatizantes del candidato y replican mensajes a favor de él. Expertos en programación web consultados por este semanario afirman que esto es obra de un equipo contratado exclusivamente para el trabajo en redes sociales.

Además, de acuerdo con los mismos consultores, Sandoval Díaz cuenta con el mayor número de seguidores “fantasma”, cibermilitantes fuera de Jalisco, trolls y paleros digitales que utilizan identidades falsas para dar la impresión de mayor respaldo y generar “popularidad”.

En un monitoreo diario de su página de Facebook, se detectó un aumento desmedido de seguidores del candidato priista, pues desde mediados de febrero pasado su “popularidad” ha crecido a un ritmo poco creíble de 5 mil seguidores diarios.

Con herramientas de medición se aprecia que para el 20 de febrero Aristóteles Sandoval contaba con 14 mil 757 seguidores, aunque su página ha permanecido abierta desde 2009, pero en menos de un mes la cifra se quintuplicó, es decir que superó lo conseguido durante los tres años que gobernó Guadalajara. Al corte de la presente edición, el candidato ostentaba más de 74 mil seguidores en Facebook.

“Sus números nos hablan de un fenómeno fabricado y posible compra de fans, pues su línea de crecimiento es desmesurada y poco natural en comparación con los otros candidatos. Parece que a él lo que le interesa en las redes es tener muchos seguidores, dejando a un lado la prioridad de comunicar asertivamente. Si se analizan sus mensajes, veremos que son bastante huecos; se limitan a decir ‘buenos días, te invito a sumarte a nuestro proyecto’, sin escuchar a los usuarios ni generar una retroalimentación coherente con ellos”, dice en entrevista un consultor y programador web de la empresa Indatcom.

Por su parte, el grupo de expertos y el investigador Valdez Zepeda coinciden en que al candidato de las izquierdas, Enrique Alfaro Ramírez, sus limitaciones de carácter presupuestal lo han llevado a explotar las redes sociales y el resto de internet mediante encuestas digitales. También destacan la abundancia de propaganda del candidato y de su aliado, el legislador federal del PRI con licencia Salvador Caro Cabrera.

Facebook es la red social que más explota Alfaro Ramírez. Con un diseño más precario que el de sus contrincantes, sin embargo ostenta el mayor número de seguidores: más de 96 mil al corte de la presente edición.

Los anuncios de Alfaro y de Sandoval están entre la publicidad más comprada en Facebook. También se cuenta en este rubro el apoyo de que muestra el diputado Caro Cabrera, cuyo rostro aparece constantemente en anuncios con la leyenda: “Invito a los priistas con principios a sumarse en el proyecto ciudadano de Enrique Alfaro que busca transformar la historia de Jalisco”.

Ante la falta de regulación electoral, la agrupación política estatal Alianza Ciudadana, encabezada por Alfaro, hace un mes lanzó una encuesta virtual en Facebook en donde pregunta a los usuarios ¿por quién vas a votar para gobernador en Jalisco? Más de 134 mil usuarios emitieron su “voto” y, claro, le otorgaron la victoria a Alfaro con cerca de 69 mil “votos”.

Hace dos semanas el aspirante volvió a recurrir a esta herramienta tecnológica para preguntar: ¿cuáles son los ejes más importantes de un programa de gobierno para cambiar la historia de Jalisco? En la encuesta que captó más de 29 mil “votos” en total, se definió a la seguridad como la prioridad.

De acuerdo con el consejero electoral Alcalá Dueñas, esto se define como un acto anticipado de campaña, porque el artículo 261 del Código Electoral del estado establece que no se puede hacer propaganda en la vía pública o por cualquier otro medio en el cual se promocione la imagen del candidato, se pida el voto, se hable de los procesos electorales o se presenten propuestas de campaña. Sin embargo, dice, el IEPC poco puede hacer:

“Salvo que se presente alguna queja o exista algo que amerite que actuemos por oficio, no podemos hacer nada, y menos estar vigilando lo que pasa en internet o las redes sociales. Me parece que ese es el espacio más libre que existe y nosotros no podemos regularlo.”

 

Impacto relativo

El investigador y coordinador del observatorio de medios del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), Juan Sebastián Larrosa Fuentes, afirma en entrevista que si bien existe una gran expectativa sobre el impacto de las redes sociales en las elecciones, el problema se sobredimensiona:

“Desde el caso de Obama, mercadólogos y políticos ven en las redes sociales un área de oportunidad, pero lo que no ven es que las condiciones para que él ganara son diferentes de las condiciones que se presentan en México y que no necesariamente refleja un caso de éxito en el ámbito local.”

Por una parte, plantea, el impacto del internet en Estados Unidos es mayor que el de México, pues en ese país 50% de la población tiene acceso a internet de banda ancha, mientras que en México sólo 10% cuenta con servicio de internet. Además, indica que según datos de Consulta Mitofsky 50% de usuarios mayores de edad en Facebook y 55% de aquellos de Twitter dicen no tener interés en temas políticos, además de que los jóvenes siguen siendo el sector más abstencionista en elecciones recientes.

El presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi) capítulo Jalisco añade que los políticos estadunidenses utilizan las redes sociales para recaudar fondos de campaña y no para pedir el voto, como aquí. Concluye:

“En Jalisco vemos que las redes sociales se utilizan como una extensión del área de comunicación social de los políticos. Y aun con actos anticipados, ninguno de los tres candidatos al gobierno del Estado acaba por entender la función de una red social; los tres están muy lejos de lograr que la ciudadanía se organice por sí misma y comience a mostrar su apoyo de manera natural. Vemos que todos han recurrido a técnicas como el acarreo digital y la creación de perfiles falsos. Creen que esto les dará mayor popularidad y una cercanía al voto. No debe ser así.”