Por las candidaturas independientes

Señor director:

 

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) está obligado a respetar los artículos 1, 35, 55, 58 y 82 constitucionales, así como la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José), sobre las candidaturas independientes.

Por lo tanto, el TEPJF tendrá que fallar a favor de los candidatos independientes a cargos de elección popular, incluyendo el de presidente de la República, que lleven su caso a ese tribunal.

Esto ayudaría en gran medida a que las elecciones de 2012 no sigan siendo un gran botín para las dictaduras que administran las franquicias PRI, PAN, PRD y demás tiranías de los partidos pequeños que se alían a los grandes para compartir ese botín. Porque de no haber candidatos independientes libres de impunidad y corrupción, votar por los candidatos de las dictaduras PRI, PAN y PRD a presidente, gobernadores, legisladores, etcétera, es votar sólo para que otra vez se enriquezcan de forma escandalosa esas dictaduras, sus candidatos ganadores, sus intelectuales solidarios, los poderes fácticos que capitalizaron campañas políticas, así como los socios, familiares e incondicionales de esos absolutismos.

De respetar la Constitución y los tratados internacionales, y llevar los magistrados del TEPJF con honor la alta investidura que se les ha conferido, no podrán descartar el derecho a candidaturas independientes de los ciudadanos que promuevan un juicio al respecto.

Sin embargo, de suceder una burda negativa del TEPJF, ese tribunal estará condenando a millones de mexicanos a que los nuevos verdugos y encomenderos que sean “elegidos” presidente, gobernadores, legisladores, etcétera, sigan dando a la inocente y masoquista sociedad que por falta de opciones cometa el suicidio de votar por esa clase política lo único y seguro que sí pueden ofrecer y cumplir: desesperanza, pobreza, inseguridad, corrupción y cinismo de la decadente clase política e intelectual que los acompañe a usufructuar el poder, así como a disfrutar de la total impunidad que representan los triunfos electorales.

Sería fatal para la ciudadanía que los órganos que deben garantizar la legalidad electoral no fueran sensibles a la desesperanza y pobreza que está padeciendo la mayor parte de la sociedad por culpa de la deshonesta clase política  que hoy sin competencia detenta el poder. (Carta resumida.)

Atentamente

Manuel Guerrero Ramos
Miembro Fundador del PRD, mscysi@gmail.com