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Michelle Perrot es una reconocida historiadora francesa que ha escrito obras fundamentales relacionadas con las mujeres y el movimiento obrero. En especial codirigió junto con Georges Duby los cinco tomos de La historia de las mujeres en Occidente (Antigüedad, Edad Media, Del Renacimiento a la Edad Moderna, El siglo XIX y El siglo XX). También trabajó con Michel Foucault en diversos ensayos sobre el sistema penitenciario y la delincuencia.
Desde hace varios años investiga en la rama de la microhistoria. Uno de sus estudios recientes es la Historia de las alcobas (Fondo de Cultura Económica-Ediciones Siruela. Col. Historia, México, 2011. 341 pp.). En él trata de ese espacio íntimo en donde los hombres y las mujeres duermen, descansan, aman, reflexionan, sufren, leen, escriben y se someten. Además hace un registro de los cambios en las alcobas. Igualmente indica sus variaciones de acuerdo con las clases sociales, géneros, edades (cuartos obreros, habitaciones de niños, aposentos de damas…), y analiza algunos ocupantes célebres de recámaras, como los escritores (la de Simone de Beauvoir con una mesa para escribir, la de Stendhal siempre con vista, la de Kafka aislada, la de Proust con una buena cama). También aborda las piezas como lugares para la enfermedad y la muerte, así como las celdas para la reclusión de enfermos y presos.
Historia de las alcobas es un estudio profundo y detallado para entender otro de los espacios donde se manifiesta el poder y la diferencia de manera íntima.
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Armando Ramírez es conocido por las novelas Chin Chin el Teporocho y Noche del Califas. También por su participación en la radio y la televisión, en donde realiza reportajes sobre la ciudad y sus personajes. Mucha de la información presentada en esos programas le ha servido para escribir el libro Fantasmas (Ed. Océano, México, 2011. 188 pp.). Como lo indica, el subtítulo es un recorrido novelado por las calles y tradiciones del Centro Histórico de la Ciudad de México.
La exposición gira en torno a las charlas del autor con un primo que ha dejado de ver. El encuentro sucede en las calles del centro, lo que le da pretexto a Ramírez para describir y contar los hechos ocurridos en la Alameda, la calle Madero, la Casa de los Azulejos… con la participación de personajes políticos, de las letras y de la farándula. A su vez el pariente le narra sus desdichas amorosas. El resultado es un exceso de historias ya conocidas, contadas a partir de la egolatría del autor, que terminan distorsionando la anécdota. Además no hay en el texto ninguna recuperación de lo ocurrido recientemente, ni de los nuevos mitos urbanos. El libro Fantasmas de Ramírez vale como compendio informativo.








