TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- El experto del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) comisionado para la investigación de las 167 osamentas encontradas en un rancho de Frontera Comalapa, Javier Montes de Paz, confirmó que éstas sí pertenecen a un entierro prehispánico de hace más de mil años.
“Está confirmado, se trata de restos humanos de individuos que vivieron hace más o menos mil años. Ya tuve a mi alcance las osamentas, por lo cual puedo afirmar contundentemente que se trata de restos humanos de la época prehispánica, mismas que se localizaron en un recinto funerario”, dijo el investigador.
En entrevista, el antropólogo físico y experto en criminalística lamentó la manera en que las autoridades manejaron los restos óseos desde que fueron descubiertos la tarde del viernes, sin la presencia de expertos en antropología. “En fin, el caso ya está en nuestras manos y ya determinamos que se tratan de restos prehispánicos”, insistió Montes de Paz.
El antropólogo con 20 años de experiencia en el estudio de osamentas antiguas, indicó que el lunes tuvo el primer contacto con los vestigios; hoy martes fue el segundo día de inspección y el miércoles se trasladará hasta la cueva donde se hallaron las 167 osamentas para realizar la inspección de campo.
Recordó que muchas cuevas eran usadas por los mayas para este tipo de rito o acto ceremonial.
Respecto a la antigüedad de los restos, el especialista explicó que llegó a la conclusión de que tienen casi un milenio por la deformación craneana intencional que presentan, característica de la época.
“Los aspectos considerados para esta determinación fueron varios, entre ellos, la práctica de la deformación craneana intencional, es decir, tienen la cabeza deformada del tipo tabular erecta con una variante llamada fronto lambdica; presentan carbonato de calcio adherido al hueso y es una constante o característica que presentan los materiales arqueológicos que se encuentran depositados en cuevas y es por la filtración de agua”, agregó.
El experto dijo que otros elementos que le permitieron datar la antigüedad de los cráneos son la presencia de excremento de murciélago y de aves, así como huellas de exposición al fuego, similares a las de los cráneos de la cueva La Banqueta, en el municipio de la Trinitaria, fechados en el mismo periodo.
Sobre la presunta violación en la que habría incurrido la Procuraduría General de Justicia del estado, al manejar los restos óseos sin la asistencia de especialistas del INAH, Montes de Paz señaló que corresponde a las autoridades del Instituto determinar cualquier violación. Por su parte, agregó, a él sólo le corresponde indagar sobre el entierro prehispánico y valorar la posibilidad de que existan más cuevas en esa región que colinda con Guatemala.
Las 167 osamentas fueron halladas el pasado viernes en una cueva ubicada al interior de la ranchería Nuevo Ojo de Agua en el municipio de Frontera Comalapa. En el operativo participaron personal de la PGJ, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Protección Civil y Ejército Mexicano.









