Entre protestas, Calderón inaugura obras en Tabasco

Calderón en Tabasco.
Foto: Presidencia

VILLAHERMOSA, Tab. (apro).- En medio de protestas ignoradas, el presidente Felipe Calderón Hinojosa y el gobernador Andrés Granier Melo inauguraron obras del Plan Hídrico Integral de Tabasco (PHIT) para impedir inundaciones en Villahermosa, pero que afecta a miles de habitantes de comunidades aledañas.

Primero inauguraron el puente Zapote III, de 530 metros de longitud, sobre la carretera Villahermosa-Escárcega, tramo aeropuerto, y supervisaron la construcción de la estructura vertedora del cauce de alivio sobre la laguna Los Zapotes-Don Julián, ubicada a un lado del puente, en los que el gobierno federal invirtió 470 millones de pesos.

Con el cauce de alivio se recuperará el funcionamiento natural de la laguna y se reducirá el nivel del río Grijalva hasta en 1.5 metros a su paso por Villahermosa y sus zonas conurbadas, protegiendo contra el riesgo de inundaciones a más de 500 mil habitantes.

Posteriormente, Calderón y Granier pusieron en marcha el Distribuidor Vial de Tabscoob, a la salida de Villahermosa, sobre la carretera a Escárcega, donde el presidente enfrentó el reclamo de familiares de los jóvenes Víctor Chang Javier y Ramón Pérez Román, quienes en noviembre de 2010 fueron asesinados por elementos del Ejército, la Marina, policías federales y estatales, cuando no se detuvieron en un retén en el municipio de Jalpa de Méndez.

“¡Exigimos justicia!”, gritaban los deudos, portando pancartas con escritos sobre aquellos hechos que, denunciaron, aún siguen impunes, no obstante que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) presentó demanda penal contra los responsables ante las procuradurías General de la República (PGJ) y de Justicia del estado (PGJE).

Ahí mismo, decenas de estudiantes del Instituto Tecnológico del municipio de Macuspana también exigieron la intervención del presidente Calderón por el conflicto que vive el plantel educativo desde hace más de una semana.

Los estudiantes exigen la renuncia del director Enrique Bellizia Rosique por presuntos malos manejos de recursos federales y estatales para mejoras del Instituto, pero como Bellizia “es un político”, dijeron, las autoridades educativas del estado “lo están protegiendo”.

Luego, el presidente y el gobernador inauguraron el puente y el cauce de alivio de Sabanilla, que también evitará lleguen altos volúmenes de agua del río Grijalva, frente a la ciudad de Villahermosa.

La asociación civil Movimiento Ecologista de Tabasco (Metab) repudió la visita del presidente Calderón por inaugurar obras que, aseguraron, salvan a la ciudad de Villahermosa, pero a la vez afectan a comunidades de alrededor, al desviar grandes volúmenes del río Grijalva a sus tierras, pastizales y cosechas.

En conferencia de prensa, Javier Torres Sánchez, presidente del Metab, dio a conocer que desde 2008, 22 comunidades con más de 7 mil 500 habitantes han sido dañadas por la construcción de las llamadas “ventanas de alivio”, canales que desvían el caudal natural de río Grijalva sobre tierras agrícolas-ganaderas privadas y ejidales, como parte del PHIT.

“A consecuencia de estas criminales obras hidráulicas, estos agricultores, pequeños ganaderos y pescadores han sido severamente afectados en sus condiciones de vida, economía y desarrollo al devastar sus campos productivos y alterar la actividad cotidiana de sus comunidades”, reprochó el líder ecologista.

Dijo que cientos de hectáreas de maíz, plátano, frijol, hortalizas, chile habanero y pastura han sido destruidas en su totalidad, y de mil 853 viviendas, mil 192 se han visto severamente dañadas en sus estructuras por cuatro años consecutivos de inundación.

Manifestó que de las 7 mil cabezas de ganado que salieron de la zona por las inundaciones provocadas por “las ventanas de alivio”, la mitad apenas empiezan a regresar a las tierras de pastoreo y la otra mitad “fueron malvendidas por sus propietarios, ante la desesperación de no poder seguir pagando pastura”.

Esto, lamentó, trajo como consecuencia “la ruina” de los pequeños ganaderos, además de que las reses que regresaron “están muriendo por enfermedades desconocidas”.

Torres Sánchez recordó que desde hace cuatro años los habitantes de las comunidades afectadas han estado exigiendo indemnizaciones, por daños estimados en más de 395 millones de pesos, sin embargo el gobierno federal –a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), encargada de realizar las obras del PHIT– y el gobierno estatal han ignorado sus demandas.