Luego de dar palos de ciego aquí y allá para localizar el terreno, de salir a flote mentiras y contradicciones entre el gobierno del estado, el Comité Organizador de los Juegos Panamericanos en Guadalajara (Copag) y los desarrolladores Grupo Corey Integra y Cornejo Barragán, que construyeron la Villa Panamericana a marchas forzadas y con serias deficiencias (como la falta de una planta de tratamiento de aguas negras), los involucrados, del gobernador Emilio González para abajo, tendrán que verse en breve con la justicia. Todo porque ante la falta de financiamiento bancario y la consiguiente inviabilidad del proyecto a causa de una suspensión judicial promovida por particulares, el inmueble se construyó con un financiamiento de 900 millones de pesos propiedad de burócratas y jubilados del Instituto de Pensiones, al que supuestamente le pagarían con una tasa de interés interbancaria de tres puntos porcentuales más (Proceso Jalisco 347). Ahora resulta que el gobierno estatal dice haber comprado anticipadamente 200 departamentos a través de Pensiones y de la Inmobiliaria de Interés Público para financiar el proyecto, cosa que no podían hacer en vista de la suspensión promovida por habitantes de la colonia Rancho Contento.
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A raíz de un reporte de Miguel Ángel Infante aparecido aquí sobre el mal estado de los adoquines de la avenida Medina Ascencio de Puerto Vallarta, Enrique Dau –expresidente municipal de Guadalajara que renunció tras 33 días en el cargo, luego de la explosión de los colectores el 22 de abril de 1992 dejara un saldo oficial de 212 muertos– envió a esta columna el siguiente correo electrónico:
Marzo 02 de 2012.
Sr. Felipe Cobián R.
Presente
Recientemente alguien trajo a mi atención la columna Partidero del Semanario Proceso Jalisco 380, en la que te refieres a los adoquines de la Av. Medina Ascencio en Puerto Vallarta, que “están sumamente dañados”.
Formulo las siguientes precisiones:
1. La fabricación de adoquines de los carriles centrales de la avenida mencionada fue realizada por una empresa propiedad de mi familia que desde hace 50 años ha fabricado y continúa fabricando adoquines. Los adoquines de dichos carriles centrales, a 20 años de su instalación, están en excelentes condiciones.
2. Los adoquines que están deteriorados son los de los carriles laterales que no fueron suministrados por la empresa de mi familia.
3. Los trabajos de la Av. Medina Ascencio fueron ejecutados por el organismo que dirigía el Ing. Eduardo Padilla Quiroz. La Secretaría de Desarrollo Urbano no tuvo intervención alguna en ellos.
4. Constato que sigues ejerciendo el periodismo de siempre, pues publicaste información cuya veracidad no confirmas y la redacción de la nota sugiere, también sin fundamento, una acción impropia, mia y/o de la Secretaría de Desarrollo Urbano, en aquel tiempo bajo mi responsabilidad.
Enrique Dau
Sigo “ejerciendo el mismo periodismo de siempre”, dice bien el ingeniero Dau. Y he visto pasar, y cambiar, a tantos políticos. Desgraciadamente, contadísimos han caído en la cárcel…
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El jueves 1, al tratar de detener a un asaltante de la sucursal Bancomer Plaza Tepeyac, resultó herido José de Jesús Macías Elías, escolta del exrector de la Universidad de Guadalajara José Trinidad Padilla López. Este guardaespaldas pertenece a la Policía Investigadora de la Procuraduría General de Justicia de Jalisco y en ese momento actuó cual debía, como policía investigador que ha sido, pero con mala fortuna. El hecho llama a preguntarse, primero, ¿en razón de qué trae guardaespaldas el legislador federal? Y segundo, ¿el salario que percibe Macías Elías sale del bolsillo de Trino o del erario público, bien a través de la UdeG o directamente de la dependencia que se lo asignó, que es la procuraduría estatal? Hay que recordar que en octubre pasado se cumplieron dos años del incidente en que resultó herido Andrés González Negrete, el chofer de Raúl Padilla López, hermano mayor del legislador federal y ahora candidato a una diputación local. Los atacantes fueron los escoltas de Raúl, los hermanos José y Gustavo Mancilla Valdez. Entonces salió a relucir que estos guardaespaldas, escogidos por el propio Raúl Padilla López, estaban en la nómina de la procuraduría, y fue el titular de ésta, Tomás Coronado Olmos, quien sacó a relucir tal anomalía, pues El Licenciado, como se le conoce a Raúl Padilla, no tenía ni tiene cargo oficial. l
fcobian@proceso.com.mx








