Desde hace 10 años se organiza en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara un mercado de películas iberoamericanas que ya está a la cabeza en América Latina. En su presente edición capturó la asistencia de directores, productores, distribuidores, compradores, agentes de ventas, televisoras y expertos en el ámbito del audiovisual provenientes de 40 países. No obstante, Paulín Albor, quien dirige el sector Industria en ese mercado, destaca que a México le falta muchísimo todavía en materia de distribución y exhibición.
GUADALAJARA, Jal. El mercado de películas iberoamericanas, organizado cada año en el marco del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), cumplió una década en la edición 27 de este encuentro y ha cobrado importancia a nivel internacional. Es descrito por la comunidad fílmica como el mejor de Latinoamérica.
Lleva el nombre de Mercado de Cine Iberoamericano en Guadalajara y reúne a directores, productores, distribuidores, compradores, agentes de ventas, televisoras y expertos en el ámbito del audiovisual de todo el mundo. En este año, efectuado del viernes 2 al jueves 8, participaron 40 países.
Alejandra Paulín Albor, directora en el FIGG de Industria-Mercado de Cine Iberoamericano en Guadalajara, destaca que desde 2011 la videoteca cuenta con más de mil títulos. En los 10 años, informa, se han promovido 5 mil 928 cintas, entre largometrajes de ficción, documentales y cortometrajes. Este 2012 hubo cerca de cinco mil participantes, por lo que en esta primera década, destaca, ya son cerca de cinco mil los copartícipes.
“El mercado se prepara durante todo el año. Con crisis estadunidense y europea, la asistencia no nos ha fallado”, denota.
Además, destaca que en este mercado sí se vende el cine mexicano:
“Nuestra cinematografía nacional es difícil de distribuir en todo el mundo, sólo a través de este tipo de ventanas lo hemos logrado; no es para que se proyecte en salas, se adquiere para televisión y ahora para los nuevos formatos digitales.”
Pero en el propio país, el principal problema del cine nacional es la distribución y exhibición, ya que Hollywood ocupa todas las salas de proyección. Y el productor mexicano no adquiere ganancias porque su filme se muestra poco tiempo en pantalla. Sólo ganan dinero el distribuidor y el exhibidor.
Se anima Paulín Albor debido a que el Mercado de Cine Iberoamericano en Guadalajara es positivo. Subraya que todos los años ha habido un crecimiento paulatino:
“Quizá la gente manifiesta que ya no debería de crecer más, pero no se puede evitar y la verdad es muy favorecedor. Es el más importante en América Latina.”
–¿Qué caracteriza a este mercado a diferencia de los de Europa y Estados Unidos?
–Que es el único que sólo promueve películas iberoamericanas, por supuesto se incluye España y Portugal. Aunque aquí también abrimos los espacios para otras cinematografías en diferentes contextos, pero el mercado únicamente promueve películas de países iberoamericanos y que sean de tres años a la fecha.
Hacia una industria
Alrededor del mercado se organizan conferencias y otros encuentros, y todas esas actividades conforman la sección Industria.
Paulín Albor rememora que en 2007, cuando Jorge Sánchez era director del FICG, se cobró esa figura de industria para consolidar el mercado.
Entonces se impulsó un área de stands. Ahora hubo 15:
“Este año tuvimos otros tres nuevos países representados, Ecuador, Perú y República Dominicana. Todo el tiempo están en dinamismo, en negocios, con las juntas que la gente realiza en mesas que ponemos.”
Existe una plataforma digital llamada Veoficg para promover el cine iberoamericano en internet. Aquí, sólo los compradores, a través de una clave, pueden ver los filmes desde sus computadoras personales:
“Se pueden ver las selecciones oficiales durante el festival y dos semanas posteriores al término de éste, con los altos estándares de seguridad que el sistema garantiza. Cualquier intención de piratería es detectada inmediatamente. Se hace en colaboración con la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales de España (EGEDA). Tal instancia ha creado esas plataformas digitales y trabaja con diferentes festivales de Latinoamérica y España. Nos diseñó ésta para presentar las películas. No todas las cintas se aceptan, ya sea porque no han sido terminadas o porque el criterio de promoción es diferente. El código es personal e intransferible.”
La videoteca también se encuentra disponible. Se ponen 10 monitores para que vean el catálogo de más de mil películas.
A decir suyo, los países que más venden son Argentina, España y México.
En el mercado siempre hay novedades, señala la responsable de dicho espacio:
“Se han ofrecido conferencias de distribuidores donde intervinieron compañías de altísimo nivel. Creamos la edición Marché du Film Festival de Cannes, la cual también ha crecido en número. Son 12 mesas que se desarrollan durante dos días, donde se invita a un especialista en el tema, que platique sobre derechos fílmicos, financiamiento, venta, distribución en los países, en fin. Estamos llegando al sexto año de alianza con Cannes. Fue la primera vez que Cannes hizo una alianza con el mercado de cine fuera de Marché du Film.”
Para que se vendan los cortos existe el Short up!!!
–¿Sí se venden los cortos?
–Sí. Traemos a compradores de cortometrajes para que vean todos los materiales con los que contamos. Y es una respuesta buenísima.
–¿El documental también se vende?
–Tenemos una presencia de documentales interesantísima. Mi intención es que el próximo año se haga algo alrededor de los documentales, colocarlos más en el sentido de industria.
También por necesidad del mercado se creó el Encuentro Iberoamericano de Coproducción Cinematográfica, que va en su octavo año. Se seleccionan 30 proyectos de películas, que sólo son una idea, para presentarlos a profesionales de la industria audiovisual, fondos de financiamiento, productores, compradores y vendedores internacionales en general, interesados en las nuevas propuestas de la cinematografía iberoamericana, donde compiten jóvenes y cineastas con un trayectoria larga. Se otorga el Reconocimiento Churubusco, que consiste en el otorgamiento de servicios de los Estudios Churubusco por un monto mínimo de 500 mil pesos hasta el máximo de un millón 500 mil pesos. Esta vez ganó UIO, de Micaela Rueda Araujo, de Ecuador.
Pero ahora el jurado, conformado por Bosco Arochi, Rodrigo Guerrero y Fernando León, decidió otorgar un certificado de 50% de descuento de la empresa LCI Seguros por un monto de hasta 350 mil pesos al proyecto González, de Christian Díaz de México.
Andrea Stavenhagen, quien dirige el Encuentro Iberoamericano de Coproducción Cinematográfica, cree que es una plataforma muy importante “que ha generado posibilidades desde coproducción de financiamiento para filmes en desarrollo”.
Concluye:
“El FICG ha tenido un brinco importantísimo a partir de la creación de esta parte de la industria y el mercado iberoamericano. Ha logrado ser la confluencia de una serie de profesionales de renombre internacional.”
Los proyectos en postproducción también tienen cabida. Paulín Albor explica que con la colaboración del Festival de San Sebastián se organiza Guadalajara Construye, donde seis películas ya para ser terminadas se muestran a los profesionales de la industria cinematográfica acreditada al FICG para que contribuyan a su culminación. Todos los proyectos reciben importantes apoyos y premios para su conclusión.
Más de 170 ideas fílmicas en desarrollo o postproducción se han presentado en el Encuentro Iberoamericano de Coproducción Cinematográfica y Guadalajara Construye. Cerca de la mitad consiguieron terminarse y muchas de ellas han recibido importantes reconocimientos internacionales.
Se realiza el Espacio digital, donde se ofrecen conferencias respecto a lo digital, el Seminario Egeda y el Foro Presente y futuro del cine mexicano.
No obstante, Paulín Albor destaca que México es un país al que le falta muchísimo todavía en materia de distribución y exhibición:
“Todas las películas mexicanas están padeciendo de una manera terrible con la distribución y la exhibición. El exhibidor las saca de la cartelera a las dos semanas, cuando ya se hizo toda la inversión en derechos y materiales de promoción… es complicado. Debe haber acciones mucho más contundentes en el gobierno para legislar la distribución.”








