VILLAHERMOSA, Tab. (apro).- Miguel Alberto Romero Pérez presentó su renuncia como presidente del Comité Directivo Estatal (CDE) del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y en su lugar fue designado el senador con licencia, Francisco Herrera León.
Lo anterior ocurre cuatro días después de la sentencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) en contra del PRI por irregularidades en el proceso interno que dio como resultado la candidatura de Jesús Alí de la Torre para la gubernatura del estado, y que abre la posibilidad de reponer todo el procedimiento para elegir nuevo abanderado.
También dejó el cargo de delegado del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) el exgobernador de Campeche, José Antonio González Curi, quien fue sustituido por Rafael Oceguera Ramos, que ya fue delegado en Tabasco en 1990.
Selene Mollinedo fue sustituida por Ivete Madrigal Méndez en la Secretaría General del CDE y Mario Llergo Latourniere asumió como secretario de Organización, en sustitución de Carlos Manuel Rovirosa Ruiz.
Y el exsubsecretario de Gobierno, Juan Molina Becerra, quedó como secretario de Acción Electoral en reemplazo de Pablo Antonio Prats Murillo.
Romero Pérez, cuya renuncia se dio en el seno de la Comisión Permanente del PRI estatal, deja un partido dividido y envuelto en problemas legales, y con el riesgo de que el TEPJF anule la elección de Jesús Alí como candidato a la gubernatura.
En su sentencia, emitida el miércoles pasado, el TEPJF ordenó al CDE y Comisión Estatal de Proceso Internos entregar al aspirante Jaime Mier y Terán el padrón de militantes para que, en un plazo de cinco días hábiles, pueda reunir la firma de apoyo del 10% de los priistas y así se le otorgue el registro para contender por la candidatura al gobierno del estado, proceso que oficialmente ya concluyó el 1 de marzo con la elección de Jesús Alí en una cuestionad e impugnada convención de delegados.
Para el CDE del PRI, el fallo del TEPJF no ordena reponer el proceso interno ni pone en riesgo de la candidatura de Alí, sin embargo, para Mier y Terán el mandato “es claro” en el sentido de que debe reponerse todo el proceso si consigue las firmas de apoyo y se le otorga el registro para competir.
“Obviamente que el padrón y las firmas de apoyo no las quiero para guardarlas en el baúl de los recuerdo, las quiero para competir y ganar la candidatura a la gubernatura”, afirmó.








