MÉXICO, D.F. (Proceso).- Dado el contenido y las estadísticas que expone este documental sobre la situación actual de la educación básica en México, dirigido por Juan Carlos Rulfo y Carlos Loret de Mola, el título suena optimista. Al desempeño de instituciones como la Secretaría de Educación Pública o el Sindicato de Trabajadores de la Educación mejor le hubiera quedado: ¡Reprobados! Quien pasa de panzazo, por su buena intención y atrevimiento para abordar el tema, es el documental mismo.
¡De panzazo! (México, 2012) presenta una serie de entrevistas donde se confrontan diferentes puntos de vista sobre el problema educativo. Se defiende el espíritu democrático que anima la propuesta de Mexicanos Primero con el fin de impugnar y mejorar el sistema educativo en el país; maestros y directores de escuelas primarias y secundarias, alumnos y padres de familia cuentan su experiencia y plantean sus quejas. Denise Dresser, Federico Reyes Heroles, comentan el asunto.
Duele constatar eso que ya se sabe sobre la iniquidad de la institución por boca de los aquejados mismos: ausentismo de maestros, falta de material, poca o nula participación de los progenitores, se muestran en el contexto de escuelas en lugares claves del territorio mexicano como Iztapalapa en el Distrito Federal, Sierra de Guerrero, Morelia o Ciudad Juárez. Provoca escalofrío el talante de dirigentes como Alonso Lujambio y Elba Ester Gordillo justificando las acciones de los organismos de poder que representan. Deprime ver a los jóvenes jugando cartas, al calor de la verbena, para llenar las horas muertas durante la ausencia de los responsables de su formación.
De antemano, este trabajo lleva su causa ganada, imposible resistir el encanto con que se presentan chicos y chicas preocupados por su futuro y ávidos de aprender, sobre todo, ¿quién no está de acuerdo en la necesidad de cuestionar y mejorar la educación en este país? La propuesta, sin embargo, tiende a diluirse en un optimismo de slogan parecido a “la solución somos todos”, los padres de familia deben involucrarse en las actividades escolares, los estudiantes no deben faltar a clase y los maestros deben prepararse mejor.
Resulta difícil, sin embargo, pasar por alto la falta de rigor en la presentación y el tratamiento de un problema tan retorcido y lleno de aristas. Si bien la secuencia de diferentes momentos a lo largo de la carrera de la presidenta vitalicia del SNTE expone la demagogia y la zalamería de una líder sindical, producto del régimen del PRI, el encuentro lo gana la maestra. Elba Ester Gordillo se come a Loret de Mola y aprovecha la entrevista como plataforma para defender su propia causa.
Sólo en ciertos momentos se nota la mirada aguda del director de Del olvido al no me acuerdo o de El Hoyo, su talento para crear metáforas visuales destaca en secuencias como la de los indígenas jugando básquetbol en una secundaria en Chiapas, o la de un chico en silla de ruedas tratando de subir una rampa, la educación lesionada en espera de alguien que la ayude a seguir.








