Inicia semana con ataques a instalaciones policiacas y supermercado

MÉXICO, D.F. (apro).- Casi una docena de personas muertas, entre ellas un menor de edad, marcaron el inicio de esta semana en diferentes hechos presuntamente relacionados con el crimen organizado.

Un ataque con fusiles automáticos y granadas de fragmentación a las instalaciones de la policía municipal de Los Mochis, Sinaloa, dejó un saldo de tres personas heridas, 20 patrullas destrozadas y diversos daños al inmueble.

Según el fiscal general del estado, Marco Antonio Higuera Gómez, el atentado fue presuntamente perpetrado por una célula de los Mazatlecos.

El grupo armado intentó introducirse al edificio a bordo de tres camionetas doble rodada, pero fue repelido por un grupo de agentes. Según las primeras indagatorias, en el lugar quedaron 739 cartuchos percutidos de fusiles AK-47, algunos Barret calibre 50 y 254, así como de AR-15, de los que utilizan los policías estatales y ministeriales.

En otro hecho, también en Sinaloa, en un camino del poblado de Tres Palmas, municipio de Salvador Alvarado, la Policía Ministerial del Estado (PME) encontró los cuerpos de tres jóvenes baleados y atados de pies y manos.

En Nuevo Laredo, Tamaulipas, la explosión de una granada presuntamente lanzada por miembros del crimen organizado a una tienda de autoservicio Walmart, dejó un saldo de al menos diez personas heridas.

El ataque, según las primeras investigaciones, se debió a un enfrentamiento entre bandas rivales de la delincuencia organizada, aproximadamente a las 21:00 horas del domingo 4.

Elementos de la Dirección de Protección Civil y Bomberos de Nuevo Laredo confirmaron que diez personas tuvieron que ser trasladadas a hospitales por las heridas que les produjeron las esquirlas de la granada.

En Monterrey, Nuevo León, un menor de edad y un hombre que recién regresaron de trabajar en Estados Unidos fueron asesinados a balazos en dos hechos distintos ocurridos la madrugada de este lunes, informaron autoridades policiales.

El primero era un adolescente de 14 años, quien murió acribillado por delincuentes que le dispararon desde un automóvil de alquiler en movimiento, en el cruce de las calles Toronja y Melocotones en la colonia Fomerrey 121, al norte de la capital nuevoleonesa.

Por otra parte, en el cruce de las calles Hoz y Brida de la colonia Fomerrey 113, también al norte de Monterrey, fue ultimado con armas de grueso calibre un hombre que había salido de su domicilio a comprar cerveza.

La víctima fue identificada como Eduardo Rodríguez Armejo, de 23 años, El Nico, quien en días anteriores había retornado de laborar en Estados Unidos.

Según testigos, el occiso discutió con los ocupantes de un vehículo, quienes le dispararon a corta distancia con un fusil AR-15.

En Morelos, la jornada violenta dejó seis ejecutados.

En principio, cuatro cuerpos sin vida fueron encontrados a un costado de la carretera federal Cuernavaca-México, a la altura del kilómetro 67.

Según la carpeta de investigación SC01/2266/2012, las cuatro víctimas eran hombres, y tres de ellos tenían entre 20 a 25 años; el cuarto aparentaba más de 50 años.

Los cuerpos estaban sobre la calle de Terracería Nacional del poblado de Santa María Ahuacatitlán, de Cuernavaca.
Todos tenían disparos de arma de fuego en la cabeza.

En el lugar del hallazgo se aseguraron siete casquillos calibre .9 milímetros y .38 súper, una cartulina blanca, una ojiva, dos bolsas negras y un anillo de plata.

También en Cuernavaca fue levantado un cuerpo en estado de putrefacción, localizado en la avenida Circuito Universidad, cuya muerte fue por disparos de arma de fuego.

El cadáver tenía un balazo en la cabeza; vestía pantalón de mezclilla negro, sudadera negra, y tenis negros.
El sexto cadáver corresponde a un hombre de unos 52 años y fue encontrado en la avenida Las Huertas de la colonia 10 de Abril del municipio de Ayala, al oriente de Morelos.