Hablarán Calderón y el papa de pobreza, seguridad y migración

LEÓN, Gto. (apro).- Durante su encuentro como jefes de Estado en la ciudad de Guanajuato el sábado 24 de marzo, el presidente Felipe Calderón y el papa Benedicto XVI hablarán sobre la pobreza, los problemas de seguridad, la situación de los migrantes en México y América y la paz, anunció aquí el arzobispo José Guadalupe Martín Rábago.

En conferencia de prensa, Rábago aclaró que el encuentro de ambos en su calidad de jefes de Estado incluirá otros temas que se mantienen reservados, pero afirmó que tiene conocimiento de que Calderón y Benedicto XVI abordarán los rubros mencionados durante la conversación que sostendrán en la Casa del Conde Rul, en pleno centro de Guanajuato capital.

“(Son) temas de interés común, la paz, la seguridad, probablemente los problemas de la pobreza, la situación de los migrantes en América, en general. Eso es lo único que sé”, expresó textualmente el arzobispo.

Ante la insistente aparición de ofertas de venta de los boletos que serán distribuidos para asistir a la misa en el parque Expo Bicentenario en Silao, Martín Rábago aclaró que la Iglesia católica sólo puede apelar a la conciencia de los involucrados y hacer un llamado “porque lo que están haciendo está mal, es reprobable”.

Sin embargo, sugirió que las autoridades podrían intervenir, sobre todo si en el acceso a los eventos masivos que encabezará el jefe de la Iglesia católica se encuentran personas que pretendan vender el boleto de acceso, como se hace cuando se sorprende a los revendedores en los eventos deportivos o en los conciertos.

“Entiendo que cuando hay un partido de futbol o algo así, se castiga la reventa, ¿no? Las autoridades verán si es adecuado, sobre todo ya durante el evento, si hay gente ofreciendo boletos a la venta, para evitar que esto se de”, señaló.

En la conferencia, el prelado reconoció que hay dificultades para reunir el número de jóvenes necesarios para conformar la valla de control durante el primer recorrido que hará Benedicto XVI al arribar a tierras mexicanas, el viernes 23 de marzo, desde el Aeropuerto del Bajío hasta el Colegio Miraflores, puesto que se trata de un trayecto de 34 kilómetros.

Hasta ahora, el recorrido de este tipo más largo que ha tomado un papa ha llegado a los 22 kilómetros.

“Estamos rebasando lo que se había dado antes, entonces está resultando difícil cubrirlo”, dijo.

Según el arzobispo, este apoyo es “un servicio a la comunidad, más que al papa”, puesto que éste estará resguardado y contará con toda la protección que le brinda su equipo de seguridad “pero la gente que estará a su paso necesita seguridad, orden”.

Incluso, extendió el llamado de apoyo a quienes no son católicos para que colaboren en el control de estos recorridos.

“Si alguien no es católico no es porque se le está pidiendo un servicio para la Iglesia católica, sino para la comunidad a la que todos debemos”, concluyó.