Falta voluntad para que toda la población acceda a Internet: experto de la UNAM

COLIMA, Col. (apro).- En la actualidad no existen en México condiciones materiales ni voluntad política de los gobiernos para garantizar el acceso de toda la población a la red Internet, afirmó Rodolfo Romero Flores, del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Comentó que, por un lado, los marcos regulatorios son deficientes, y por otro, la infraestructura es insuficiente o está subutilizada, por lo que “creo que tardará mucho tiempo el país en lograrlo: lo primero que necesitamos es voluntad política, y eso es algo que no vemos en estos momentos en los gobiernos”.

El académico visitó esta ciudad para dar la conferencia magistral El Internet como derecho fundamental, en el marco del II Congreso Internacional de Derecho y Tecnología, realizado en la Universidad de Colima, donde señaló que únicamente 38 millones de mexicanos, la tercera parte de la población, tiene acceso a Internet, mientras que sólo dos de cada 10 hogares en el país cuentan con este servicio.

En entrevista, Romero Flores advirtió que hasta ahora las propuestas para establecer como garantía legal de la población el acceso a Internet se han quedado en buenas intenciones.

Ejemplificó con los casos de Colima y Estado de México, donde esa garantía ya fue incluida en sus marcos legales, pero no se han generado políticas públicas encaminadas a llevarlas a la práctica en las condiciones tecnológicas adecuadas.

Lo mismo ha sucedido con el proyecto de la Agenda Digital Nacional, creada a partir de los compromisos de 2005 sobre los foros de gobernanza en Internet, pero ello “no se ha traducido específicamente en política pública, y entonces estamos francamente igual, trátese de entidades o gobierno federal, estamos entrampados, porque no hay la voluntad de avanzar en esto”.

De acuerdo con el académico de la UNAM, para hacer efectiva esa garantía en el país se requiere crear el marco regulatorio y lograr que éste se convierta en una política pública integral, con una partida presupuestal destinada para su aplicación.

“Si se toma la decisión de hacerlo, si esa política pública logra traducirse y recibe presupuesto, de aquí a 10 ó 15 años podríamos caminar este proyecto y crear la ruta de acceso a las nuevas tecnologías en el país, sin embargo la ruta no se ha construido, eso todavía tendría que detonarse”, precisó.

–¿Cómo podría transformarse el país con el acceso de toda la población a Internet?

–No debe verse simplemente como una herramienta tecnológica, sino como un factor de desarrollo; que a la ciudadanía se le dote de esta infraestructura, de esta herramienta valiosa, le puede permitir superar su situación de atraso y de marginación.

“Los sectores que no tienen acceso a Internet quedan más rezagados, más relegados de una realidad que estamos viviendo, es una clase social que va a estar condenada a la exclusión. El tema es cómo integrar esta herramienta para generar condiciones de igualdad y de avance y no de exclusión, creo que es algo que todavía no sucede”, acotó.

Durante la conferencia, Rodolfo Romero señaló que el uso de Internet ha permitido a los ciudadanos apropiarse por primera vez en mucho tiempo de los contenidos en algo llamado “social media”, y que “nos ofrece un espacio de libertad que se amplifica y que también peligrosamente lo buscan restringir”.

Refirió que a partir de Internet se expande el ejercicio de derechos tales como a la educación, a la salud, a la información, a la cultura, a la libertad de expresión, a la libertad de asociación, entre otros.

A juicio del investigador, la red debe ser un vehículo que se constituya como factor de desarrollo social para el mejoramiento de las condiciones de vida, de trabajo y cultura del ciudadano, así como del bienestar de la sociedad.

Por lo tanto, subrayó, “es de primer orden combatir todo posible riesgo de desigualdad y exclusión que pudiera derivarse de las condiciones iniciales de acceso a Internet; esto es, debe ser el medio para superar las desigualdades, no el medio que las provoca”.

El Estado, añadió el investigador de la UNAM, deberá promover que todos disfruten y accedan a las nuevas tecnologías, pero “garantizando conectividad mediante infraestructura tecnológica adecuada: banda ancha”.